Al igual que Fuerza Renovadora, el Partido Socialista (PS), el Partido Comunista (PCU) y la Vertiente Artiguista (VA) reunieron este fin de semana a sus organismos de dirección para evaluar la situación nacional e internacional.
En relación al escenario global, el Comité Central del PS advirtió, en una declaración emitida al término del encuentro, sobre “el avance de visiones autoritarias que ponen en cuestión principios fundamentales del orden internacional construido tras la Segunda Guerra Mundial”, así como sobre “el deterioro democrático en algunas de las principales potencias del mundo”, que “tiene efectos de arrastre sobre otras regiones”. “El debilitamiento institucional, la naturalización de discursos de odio y la emergencia de proyectos políticos autoritarios constituyen una amenaza real para la democracia en distintas partes del planeta”, sostienen. En ese marco, alertan que América Latina “atraviesa un escenario de fuerte polarización política y social, marcado por el avance de sectores de extrema derecha que cuestionan derechos conquistados y promueven discursos de odio, exclusión y persecución a minorías”, al tiempo que persisten los problemas estructurales de desigualdades y fragilidad institucional.
El Comité Central del PCU, en tanto, afirmó en una declaración que actualmente “la humanidad vive uno de los momentos más peligrosos de su historia”, en el marco de una “creciente pérdida” de la hegemonía por parte de Estados Unidos frente a China. La “potencia imperialista en declive”, se sostiene, ha aumentado su “agresividad” y dinamitado “el orden internacional basado en reglas”, imponiendo “la ley del más fuerte”.
En ese sentido, el PCU rechazó la cumbre denominada “Escudo de las Américas”, en la que el gobierno estadounidense anunció la creación de una coalición militar para “erradicar” los cárteles de la droga en la región. Para el sector, se trata de “un cambio en calidad de la estrategia de dominación yanqui en nuestro continente, imponiendo una presencia militar mayor a la ya existente, criminalizando la migración y golpeando las instancias de integración regional”.
La VA también se refirió, en una declaración tras la reunión, a la situación de “un mundo convulsionado”, “con impulsos expansionistas e imperialistas”, en el que “no rigen en los hechos reglas que estuvieron vigentes por 80 años, lo que implica el deterioro del Derecho Internacional, guerra comercial, suba de aranceles, bloqueos y agresiones militares”.
Los puntos fuertes del gobierno
El PS destacó que el gobierno de Yamandú Orsi ha mostrado “señales de cambio de rumbo respecto al período anterior”, como el abandono del proyecto Neptuno, “la priorización de la inversión social en áreas estratégicas como infancia y adolescencia, el fortalecimiento de políticas educativas y de becas estudiantiles, así como el aumento del salario real”. También resaltó “los avances que se han realizado en materia de salud pública” así como el impulso de “medidas que comienzan a gravar al capital y a los sectores de mayor concentración de riqueza”.
En particular, valoraron positivamente el trabajo de su compañero de partido, Gonzalo Civila, al frente del Ministerio de Desarrollo Social, y en particular su enfoque que “se estructura en un nuevo modelo de gestión territorial que busca mejorar la presencia ministerial en el territorio, superando visiones asistencialistas o meramente administrativas de la política social, partiendo de la premisa de que los problemas sociales no se resuelven únicamente desde el aparato estatal, sino mediante procesos de participación, organización comunitaria y fortalecimiento del tejido social”.
Por su parte, el PCU sostuvo que el gobierno encabezado por Orsi “expresa un proyecto de país distinto al de la derecha y su modelo de la desigualdad”. Entre otras cosas, el sector destacó que el presupuesto quinquenal “direccionó los incrementos presupuestales hacia los sectores más vulnerables de nuestra sociedad”, a pesar de que el gobierno recibió “el déficit fiscal más alto de las últimas décadas y deudas y compromisos por más de mil millones de dólares en el año”.
La VA, en tanto, destacó que el gobierno sorteó “con éxito” el “enorme desafío de no contar con mayoría propia en la cámara de Diputados”, que en 2025 “se obtuvieron indicadores auspiciosos de crecimiento económico, aumento del empleo registrado, tasa de inflación (la más baja de los últimos 70 años) y crecimiento real del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones”.
Lo que faltó: más medidas tributarias y “trabajo político”
Los socialistas valoraron que, más allá de lo logrado en materia tributaria en 2025, “es necesario seguir avanzando en esa dirección”. “Por ello consideramos legítimo y necesario abrir el debate sobre nuevas herramientas de progresividad fiscal, entre ellas la propuesta de gravar al 1% más rico de la sociedad, como parte de una estrategia orientada a reducir desigualdades y fortalecer las políticas públicas que garantizan derechos”, señalaron.
Pablo Oribe, secretario general del PS, dijo a la diaria que el partido no se “enamora” de las herramientas y de los instrumentos, y que el 1% “es una de las herramientas”. Afirmó que valoran también “muy positivamente” las decisiones tributarias tomadas en la ley de presupuesto.
El PCU, en tanto, definió este fin de semana cinco “centros políticos” para este año. En primer lugar, el sector se propone “lograr concreciones programáticas en el Diálogo por la Seguridad Social”, que, en principio, finalizará el 30 de abril; en concreto, se apuntan como objetivos “recuperar el derecho de jubilarse a partir de los 60 años”, avanzar hacia “un fuerte incremento en las jubilaciones más bajas” y “quitar espacio al lucro en la seguridad social”, entre otras cosas.
El sector también se planteó como prioridades para este año “dar respuesta a la emergencia de la pobreza infantil”, avanzar en la reducción de la jornada laboral, promover el Congreso de la Educación y, por último, participar activamente en el Congreso del FA, “como elemento que vertebre las concreciones programáticas la construcción de una Estrategia Nacional de Desarrollo”.
Asimismo, con relación a la reciente propuesta del secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, de que las empresas públicas puedan vender “acciones de proyectos de inversión”, el PCU señaló que, si bien siempre resulta “relevante debatir el papel de las empresas públicas”, el debate debe darse “sobre la base de respetar los pronunciamientos ciudadanos sobre ellas, garantizando la propiedad estatal de las mismas”.
“Creemos que hay medidas necesarias para fortalecerlas”, como “revertir asimetrías que otorgan ventajas a las empresas privadas, en particular trasnacionales, que compiten con nuestras empresas públicas, como las exoneraciones a las inversiones y la manera de contabilizar las mismas”, afirma el PCU.
La VA, si bien en esta oportunidad no se pronunció sobre el gravamen al 1% más rico, ya aclaró que tiene “disposición a discutirlo”, dijo a la diaria el presidente del sector, José Bayardi.
Por otra parte, la VA alertó que la valoración pública del gobierno enfrenta al Frente Amplio a “un gran desafío”. “Sabemos que han existido y existen molestias y reclamos en un amplio sector de la base electoral del FA, sus adherentes y militantes, relacionados con la marcha del gobierno. En particular respecto de algunos posicionamientos en el escenario externo, en el que entendemos que con sobriedad pero con firmeza se deben sostener los principios establecidos en el programa del Frente Amplio, que hacen a la identidad de nuestra fuerza política”, señaló el sector.
Indicó también que, si bien los cambios tributarios votados en el presupuesto “recayeron sobre las empresas transnacionales de gran facturación, y sobre los intereses de los depósitos en el exterior, sin afectar a los trabajadores y a los jubilados, la oposición ha logrado instalar lo contrario”. “Nos ha faltado trabajo político para explicar para quién se gobierna y cuáles son los objetivos detrás de una recaudación más justa”, alegaron.
Agregaron que los partidos de la oposición “quieren instalar un falso relato de inacción y de gestión refundacional” y “se limitan a la construcción de la grieta” mediante “agresiones e instalación de un clima de deterioro en la convivencia política que el Uruguay no conocía”.
En ese marco, la VA entiende que es necesaria una “inflexión política” este año. Remarcó que el gobierno está “en el rumbo correcto” pero se requiere “una inflexión superadora”, así como “comunicar mejor”. “Para ello, gobierno y fuerza política deben actuar de forma coordinada. La marcha de nuestro gobierno necesita profundidad y audacia en las acciones que enfrenten la inercia de la gestión, en sintonía con las demandas más sentidas de la sociedad”, para “avanzar hacia ese Uruguay más justo, menos desigual y con mejores oportunidades que es nuestro mandato”, concluyó.
La Presidencia del FA
El PS todavía no adoptó definición sobre si apoyará la reelección de Fernando Pereira en la Presidencia del FA. Oribe informó que se discutirá en las próximas semanas. De todos modos, dijo a título personal a la diaria que con Pereira tienen “coincidencias en muchos temas importantes”. “Hoy no veo condiciones para impulsar otra candidatura si es que hay un acuerdo amplio del FA”, indicó.
La VA, en tanto, ya resolvió que respaldará la continuidad de Pereira.
El PCU, en cambio, todavía no ha definido una postura al respecto.