Por primera vez en 20 años, la Junta Departamental de Río Negro aprobó por unanimidad el presupuesto elaborado por la intendencia, que desde julio del año pasado es liderada por el frenteamplista Guillermo Levratto. La última vez que esto sucedió fue en el primer mandato del nacionalista Omar Lafluf (2005-2010). Actualmente, el cuerpo legislativo departamental está integrado por 16 ediles del Frente Amplio (FA), diez del Partido Nacional (PN) y cuatro del Partido Colorado (PC).
Para Levratto, la aprobación por unanimidad “es una meta cumplida desde el punto de vista del objetivo político”. “Nosotros aspiramos a un gobierno de diálogo, de cercanía, de acercar las partes. En campaña decíamos que ningún intendente tenía la capacidad de monopolizar las buenas ideas”, afirmó en diálogo con la diaria.
El intendente señaló que concurrió dos veces a la comisión de la Junta Departamental que estudió el presupuesto para “dar la cara y plantear con seriedad que para nosotros no es solamente un instrumento contable, sino que, en realidad, es un instrumento que permite el desarrollo de las políticas públicas en el quinquenio”. “Es un muy buen inicio, sobre todo, porque para cualquier intendencia el tener su propia ley implica una tranquilidad”, manifestó Levratto.
Oposición rechazó cambio tributario
Por su parte, la edila del PN Mariana Mascareña dijo a la diaria que tanto su partido como el PC apoyaron el proyecto presupuestal únicamente “por un acuerdo que se hizo en favor a los contribuyentes, que es topear los aumentos de contribución inmobiliaria urbana en las escalas del 1 al 4”. Mascareña indicó que esto fue una iniciativa del PC, que “el Ejecutivo llevaba si se votaba por unanimidad el presupuesto”.
Si bien el presupuesto fue aprobado por unanimidad en general, algunos artículos puntuales fueron rechazados por la oposición. Mascareña dijo que no acompañaron un artículo vinculado al pago por uso de la caminería rural, ya que la oposición cree que, como Río Negro “es un departamento productivo”, no ven como una posibilidad “cargar más impuestos a quienes producen”.
Consultado al respecto, el edil del FA Guillermo Techera dijo a la diaria que el tema “se fue madurando mucho” y “se llegó a algún acercamiento”, ya que se conformó un espacio con productores y organizaciones sociales para “llegar más por el diálogo, antes que por la imposición”, en la aprobación de “algún impuesto, tasa o tributo de esta forma”. Según Techera, dicho espacio “va a cumplir un rol fundamental para acercar las partes cuando este artículo llegue a reglamentarse”.
Con todo, Mascareña destacó el diálogo que se generó entre el oficialismo y la oposición. Remarcó que la “consigna” del PN fue “no acompañar ningún aumento desmedido de impuestos”. “Sobre esa base, estamos para apoyar, para construir”, afirmó; y agregó que ahora, con el presupuesto ya aprobado, “el Ejecutivo tiene todas las potestades para empezar a actuar”, porque “ya va mucho tiempo y no ha actuado”.
Según informó la Intendencia de Río Negro, el presupuesto es de 13.000 millones de pesos y la mitad se destinará a inversión. El programa de obras del gobierno departamental representa alrededor de 6.000 millones de pesos; se priorizará la infraestructura vial, la caminería rural, el alumbrado público, la gestión de residuos y proyectos estratégicos vinculados al desarrollo productivo, la logística, el turismo y la generación de empleo.
Asimismo, Techera señaló que “hay una gran apuesta” entre todos los partidos políticos para que Río Negro “se fortalezca como ciudad universitaria”. “Estamos hablando del fortalecimiento de diferentes emprendimientos que ayuden [con el] alojamiento de estudiantes, que ayuden a la formación y expansión de la UTEC como centro de formación regional”, detalló.
A su vez, Levratto apuntó que se van a invertir aproximadamente 30 millones de pesos para ampliar el relleno sanitario de Fray Bentos. Además, adelantó que se está proyectando desarrollar el “termalismo” en un padrón contiguo al balneario Las Cañas. “Estamos queriendo iniciar ese proceso, que implica el fraccionamiento, la atracción de inversiones para un hotel y las piscinas públicas”, para “fortalecer lo que se llama la cadena de valor turística”, afirmó.