El jueves se conoció una encuesta de Equipos Consultores en la que se daba cuenta de que el 48% de la población desaprueba la gestión del presidente Yamandú Orsi. Asimismo, los datos del reporte elaborado en abril muestra que el 27% aprueba su desempeño y un 23% ni lo aprueba ni lo desaprueba. En general, la nueva medición arroja un saldo negativo en la evaluación presidencial de -21.
Por otra parte, si se desagregan los datos, irrumpe un crecimiento de 15 puntos de la desaprobación en dos meses entre los votantes del Frente Amplio (FA). Esta fue la principal variación en un dato general de aprobación que cayó entre febrero y abril del 33% al 27%. Al ser consultada al respecto, la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, señaló que estos datos son una luz “amarilla” para el gobierno. La jerarca puntualizó que esto implica “hacer un análisis profundo”.
En concreto, Cosse se refirió a que “quizás no se logró transmitir” a los uruguayos “la situación en la que estaba el país” y agregó que se está en un “contexto internacional muy complicado”. Recordó que lo que sucede en el estrecho de Ormuz “es un golpe importante a la economía mundial” que hoy por hoy “se está enfriando”. Para concluir, aseguró: “Desde mi rol en el Parlamento, siempre vamos a apoyar, como hicimos el año pasado, que los proyectos salgan bien, salgan rápido”.
A las cifras de desaprobación de la gestión de Orsi y el reconocimiento de la existencia de una luz “amarilla” de la vicepresidenta, en las últimas horas se difundió un video que daba cuenta de un cuestionamiento directo al gobierno durante una reunión de la campaña “El FA te escucha”, en Rivera. Concretamente, la edila riverense Daiana de Mello dijo ante la presencia del presidente de la fuerza política, Fernando Pereira, y demás dirigentes nacionales, que “la sensación que hay en todo el departamento, en todo el interior, es la desilusión”.
La curul profundizó en que, luego de la “esperanza” generada, hoy entiende que el gobierno “no llenó la expectativa de la gente”. Profundizó en que el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) “está trabajando horrible” en el departamento. “No se conoce la necesidad de la gente, se ayuda a quien no necesita y quien necesita queda fuera”, afirmó. Además, cuestionó la atención en el hospital local. “La gente ve todo eso y te cobra a ti, que golpeaste la casa del vecino y le diste una propuesta de mejora”, concluyó De Mello.
La lectura desde la ciencia política
El politólogo Daniel Buquet dijo a la diaria que “son atípicos” para este siglo en Uruguay los niveles de desaprobación que tiene la gestión de Orsi a esta altura del período. “Los presidentes de este siglo –sin contar a [Jorge] Batlle– fueron presidentes que tuvieron un muy alto nivel de popularidad”, aunque “tuvieron vaivenes, descensos y recuperaciones al final”. Recordó que el caso “menos popular”, y por ende más cercano a la realidad de Orsi, fue el segundo gobierno de Tabaré Vázquez.
En tanto, la politóloga Camila Zeballos, antes de ir al caso concreto, remarcó en diálogo con la diaria que en términos generales a los oficialismos luego de la pandemia “les está yendo mal”. “Eso se explica un poco también porque la paciencia de las personas es un poco más acotada y el descreimiento hacia la política va creciendo”, profundizó.
Pasando a lo coyuntural, Buquet enumeró los elementos que concluyen en la baja aprobación de la gestión. A partir de los números de imagen personal –que fueron bajos comparativamente desde el inicio de la gestión–, remarcó que se puede entender que “Orsi es débil” en este aspecto. Como segundo elemento, destacó que “le tiran desde adentro” de su fuerza política, lo que podría implicar un “efecto cascada” que llegue al público menos politizado. Por último, enfatizó en que el gobierno no está “mostrando logros importantes”.
“Para que el gobierno y el presidente como gobernante tengan una buena imagen, necesitaría mostrar éxitos que fueran palpables o percibibles por la mayoría de la gente, y creo que ese es en realidad el problema fundamental”, analizó en términos generales Buquet. Zeballos coincidió en que al gobierno “le cuesta estar en el centro del ring y marcar los tiempos”.
En la misma línea, la politóloga remarcó que a pesar de hacer referencia a “muchas acciones en los distintos ministerios”, en su mayoría se trata de políticas “focalizadas” y “fragmentadas” ante las cuales “la ciudadanía puede tener la percepción de que no están sucediendo cosas”.
Partiendo del eslogan de campaña de “la revolución de las cosas simples”, Zeballos concluyó que, más allá de los cuestionamientos que recaen sobre la imagen del presidente, el peso principal está en las acciones de la gestión que en este caso “probablemente sean de una especificidad tan grande y tan simples, que no mueven la aguja”. “Como que se relegó la política a la expresión más gradualista del cambio”, sumó.
Los mensajes de “El FA te escucha”
En el marco de una nueva gira de “El FA te escucha”, distintos dirigentes frenteamplistas, encabezados por el presidente de la fuerza política, han pasado por Río Negro, Rocha, Durazno, Maldonado, Rivera y Tacuarembó. En este trabajo de diálogo con la militancia y organizaciones sociales, una de las caras visibles que ha participado en algunos encuentros es Aníbal Pereyra, senador del Movimiento de Participación Popular y responsable de la Comisión de Interior de la coalición de izquierda.
Consultado por la diaria sobre las características de las instancias desarrolladas hasta el momento, el dirigente remarcó: “Los frenteamplistas tenemos en el ADN ser muy críticos con nosotros mismos”. Asimismo, agregó que más allá de las valoraciones positivas que se puedan recibir, “un elemento sustancial” de la gira es que 15 días después de la presencia de la fuerza política en el lugar “va un ministro o ministra a responder planteos que hayan surgido”.
Otro de los presentes en estos encuentros ha sido el exsenador socialista José Nunes, quien actualmente es responsable de la Comisión de Asuntos Sociales del FA. Consultado por la diaria, dijo que si bien se pueden sacar “conclusiones positivas” sobre la valoración del ámbito, se reciben “planteos diversos” en cuanto a necesidades. “Hay múltiples necesidades insatisfechas y problemas”, reconoció el dirigente, y señaló que se “toma nota” para “buscar la forma de hacer llegar esos reclamos”.
Respecto de las características de los reclamos, Nunes hizo referencia a que aparece “una demanda de dar respuesta a problemas que son complejos” vinculados a “quienes tienen necesidades básicas no satisfechas y que necesitan las soluciones para hoy”. Más allá de esto, el dirigente socialista hizo hincapié en la existencia de “un acuerdo común de que hay cambios positivos”.
“Nos ha pasado en estas asambleas que muchos frenteamplistas planteaban con mayor enojo su postura a partir de no profundizar o no saber las decisiones del gobierno”, reconoció también Pereyra. En ese sentido, destacó que ahí aparece la “responsabilidad de la fuerza política”, amén de las acciones que pueda hacer el gobierno. En ese sentido, el dirigente defendió las decisiones impositivas votadas en el presupuesto quinquenal, sobre las que aseguró que “muchos frenteamplistas de a pie no tenían ni idea”.
“Como vivimos en una sociedad de noticias cortas, sin profundizar, y de manija permanente, se va instalando eso”, analizó Pereyra. Como ejemplo, trajo también el “enojo” de algunos frenteamplistas en estos espacios con el “salvataje” de la Caja Profesional, que si no se resolvía, “la erogación económica para el pueblo uruguayo era diez veces mayor”.
Por último, Pereyra recordó que las mediciones de la oposición también marcan altos niveles de desaprobación como la del gobierno. Sobre eso subrayó: “Me preocupa que la gente descrea de que la herramienta en una democracia es la política; después termina tomando soluciones mágicas, que plantean aberraciones en la construcción de una sociedad”.