Ingresá

Yamandú Orsi, en la inauguración de la cosecha de girasol, el 5 de marzo de 2026. Foto: Federico Rodríguez Bissio, Presidencia de la República

Yamandú Orsi participó en la inauguración de la cosecha de girasol en Río Negro

2 minutos de lectura
Contenido exclusivo con tu suscripción de pago

En Uruguay hay unas 25.000 hectáreas plantadas para la zafra de 2026 y más del 50% pertenece a la Cooperativa Agraria Nacional.

Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta
Registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

Este jueves, el presidente de la República, Yamandú Orsi, participó en la inauguración de la cosecha de girasol en el departamento de Río Negro, concretamente en Young. El mandatario estuvo acompañado por directivos de la Cooperativa Agraria Nacional (Copagran), que posee más del 50% de toda la superficie plantada, y jerarcas, como el director de Servicios Agrícolas del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Agustín Giudice, y el intendente local, Guillermo Levratto, entre otros integrantes de la administración.

Según el titular de Copagran, Juan Manuel García, la etapa actual es la cosecha del cultivo de primera y, con rendimientos dispares, la producción para 2026 continúa siendo una incógnita, además de que “hay un área bastante importante de girasoles de segunda que todavía están en plena floración y comienzo de llenado de grano”. Señaló que la producción plantada se extiende por 25.000 hectáreas a nivel país para esta zafra, de las cuales la cooperativa tiene más de la mitad, destinada principalmente a la industria nacional, pero con la posibilidad de que un crecimiento en el volumen de producción permita, eventualmente, pensar en el mercado exportador.

“Viene creciendo año a año por los buenos resultados económicos que tiene para el productor, sumado a todos los beneficios que tiene sumar otro cultivo más a las rotaciones en lo que refiere a diversificación de riesgo, diversificación de mercado y que ambientalmente es mucho mejor”, dijo a Comunicación Presidencial. Reparó en que, si bien la cooperativa lo promueve “hace cinco o seis años”, el cultivo “casi desapareció durante 15 o 20 años en el país por problemas de plagas y enfermedades” hasta que dejó de ser una limitante.

Dijo que la situación es “bastante diferente” entre zonas en función de las precipitaciones: “Es como una línea. Al norte de Young fue mejor el régimen de precipitaciones y los rendimientos están siendo muy buenos –con muy buenos contenidos en materia grasa que son muy importantes porque bonifica el precio–, y lo que es el sur de Río Negro, Soriano y Colonia, el régimen de precipitaciones fue muy inferior”. A pesar de lo anterior, lo calificó como un cultivo “rústico” que está obteniendo “muy buenos resultados”, con rendimientos “no tan buenos” porque está ayudado por el precio y el contenido de materia grasa en los híbridos.

El modelo cooperativista y una gestión departamental que está “para acompañar”

Giudice centró su discurso en el modelo cooperativista. Dijo que, para quienes el modelo es una opción, “ver estas chacras de girasol trae recuerdos imborrables” sobre las instituciones pioneras que sentaron las bases de Copagran, emprendimiento que hereda y “profesionaliza” la tradición. “El girasol siempre ha sido un cultivo de resistencia y de confianza. Fue, en el pasado, uno de los motores de nuestras colonias agrícolas y el sustento de la comercialización asociativa”, aseveró. En ese sentido, expresó que además de cosechar grano se cosecha “una estrategia que busca darle al productor opciones competitivas y sostenibles, pero también aporta a la industria materia prima que genera y agrega valor”.

El intendente Levratto, por su parte, recordó que cada hectárea sembrada “tiene seguramente detrás a muchas familias”, en el marco de un modelo productivo que “exige mucho esfuerzo, organización, conocimiento y compromiso colectivo”.

“Nuestra vocación como gobierno departamental es la transformación del territorio, comprendiendo a cada sector productivo, acompañando cada cadena de valor”, afirmó. Valoró que, en esa alianza público-privada, se “sientan las bases para un desarrollo sostenible” y reivindicó un Estado que “invierte en infraestructura, mejora los caminos rurales –y vaya si estamos haciendo ese esfuerzo–, fortalece la logística y apuesta a la capacitación”, según listó.

“Cuando el productor crece, no crece solo, crece el comercio local, crecen los servicios, se dinamiza el empleo y se fortalece la cohesión social”, apuntó, y agregó: “Desde el gobierno departamental lo decimos con claridad, estamos para acompañar. De hecho, lo hemos declarado de interés departamental”.

¿Tenés algún aporte para hacer?

Valoramos cualquier aporte aclaratorio que quieras realizar sobre el artículo que acabás de leer, podés hacerlo completando este formulario.

Este artículo está guardado para leer después en tu lista de lectura
¿Terminaste de leerlo?
Guardaste este artículo como favorito en tu lista de lectura