En cadena nacional de radio y televisión, el PIT-CNT difundió su mensaje en conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores. La celebración de este año coincide con el 60 aniversario del movimiento sindical unificado.

“Hace 60 años la clase trabajadora uruguaya lograba terminar con lucidez un largo proceso de unificación sindical que le permitió organizar democráticamente toda su diversidad para la lucha por una sociedad mejor, por más derechos, más libertades y más justicia para todas y todos”, comenzó la transmisión.

Reivindicaron el rol de la central sindical como “la unidad que representa a los verdaderos productores de la riqueza”, como “los trabajadores” y “la gente humilde y de a pie”. “El PIT-CNT es eso: es la herramienta de defensa de los laburantes, el escudo de los débiles frente a los poderosos y las injusticias que brotan sin cesar en un sistema social desigual y lleno de violencia”, plantearon.

En esta línea, apuntaron a los “enormes desafíos” y “la dolorosa lista de derechos postergados que sufren las grandes mayorías” en Uruguay, producto de “la incapacidad de planificar estratégicamente el desarrollo nacional junto con la idea de priorizar el mercado sobre el bien común”, denunciaron.

En esa línea, se refirieron a la pobreza infantil como “el principal drama en Uruguay” y recordaron que “uno de cada tres niñas y niños en nuestro país viven por debajo de la línea de pobreza”, además de “otra cantidad de derechos humanos vulnerados” y “la situación deficitaria del trabajo y el salario”.

“Las niñas y los niños pobres viven en hogares donde los derechos de los adultos tampoco están siendo respetados: cientos de miles de personas están condicionadas a sobrevivir con menos de 28.000 [pesos uruguayos] al mes”, resumieron. Si bien reconocieron una mejora en los números de empleo, desde la central sindical acusaron la baja en la calidad de vida y el incremento en los precios al consumidor, lo que obliga a muchos a “pelearla a diario para llegar a fin de mes”.

En respuesta a este y a otros “grandes problemas nacionales” vinculados con “el desafío de la justicia social”, dijeron que, si bien “Uruguay es un país de renta media”, la riqueza “sigue estando muy mal distribuida y cada vez concentrada en menos manos”. La propuesta “seria y sólida desde el punto de vista técnico y conceptual” del 1% al 1% más rico “no aumenta el pago de impuestos de la gente común y solo se aplica al patrimonio improductivo de las personas con más de un millón de dólares en su poder”, destacaron.

En función de los “enormes y vertiginosos cambios tecnológicos”, apuntaron a la “reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial”, sumada a “un proceso modernizador para el trabajo precario, las tercerizaciones y la informalidad laboral”. También el concretar una “reforma tributaria de la nueva generación” mediante la “revisión profunda de la financiación de la seguridad social y el sistema de cuidados”.

Desde la central expresaron su conformidad con el Diálogo Social, en el entendido de que “toda conquista que mejore las condiciones del pueblo trabajador es valiosa para la vida real y concreta de las personas”. “Estaremos atentos a aquellos avances en concreto”, anticiparon.

“No hay sociedad libre, sana o democrática si la gente no tiene trabajo, gana mal, o tiene empleos chatarra”, consideraron. “Desde hace más de un siglo nuestro país está entrampado en un laberinto donde conviven profundas crisis económicas con un crecimiento económico que no logra resolver los grandes problemas de la gente”, señalaron, y criticaron el hecho de que “el éxito de nuestro país” continúe sujeto al valor de las materias primas y las inversiones extranjeras; “la experiencia nacional” demuestra que “no ha podido resolver los problemas vinculados a la igualdad ni a la dependencia y nos condena a seguir cometiendo los mismos errores”.

Así, manifestaron que “es momento de hacer otra cosa” en función de “cómo queremos que sea el Uruguay del futuro”, y destacaron la necesidad de edificar “una estrategia nacional de desarrollo que esté al servicio del trabajo nacional y del cuidado ambiental”. “Trabajo para todas y todos con mejores salarios y con más seguridad y salud en el trabajo; trabajar menos, trabajar todas y todos, producir lo necesario y redistribuir todo: así proponemos que sea el Uruguay del futuro”, concluyeron.

La central sindical denunció “la falta de ética y de moral que tiene el sistema capitalista y sus principales representantes”

En el mensaje, desde el PIT-CNT también apuntaron a la coyuntura internacional. Repudiaron el conflicto entre Israel y Estados Unidos contra Irán, así como las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, algo que caracterizaron como “el fiel reflejo de la falta de ética y de moral que tiene el sistema capitalista y sus principales representantes”.

También abordaron las implicancias en la región y denunciaron “la intervención y el bombardeo del ejército imperialista de Estados Unidos contra Venezuela” a principios de año. En esta línea, repudiaron las declaraciones de Trump sobre la región como “patio trasero” de Estados Unidos, que tildaron de “inadmisibles para la conciencia y la historia independentista de nuestros pueblos”.

“Es alarmante la pasividad del mundo ante la violación descarada del derecho internacional por parte del gobierno de Estados Unidos”, indicaron, y manifestaron su solidaridad con Cuba ante “el asedio económico” sobre la isla, la cual “siempre ha colaborado con los más humildes del mundo”, recordaron.

Con respecto al conflicto en Gaza, desde el PIT-CNT condenaron una vez más las acciones del gobierno de Israel y su líder, Benjamin Netanyahu. “Exigimos justicia para todas sus atrocidades, incluida el asesinato en masa de niñas y niños”.

“Nuestro compromiso por los derechos humanos y contra la impunidad es inclaudicable”, afirmaron en referencia a los detenidos desaparecidos, e invitaron a la población a “participar masivamente de la Marcha del Silencio”, el 20 de mayo.

“Nuevamente, en este 1° de mayo, los trabajadores reafirmamos nuestra conciencia de clase y nos reconocemos como iguales, sin importar la nacionalidad, las diferencias partidarias, religiosas, o de cualquier tipo. A 140 años de los mártires de Chicago, seguimos en pie, luchando por una sociedad sin explotados ni explotadores; a 60 años de la unificación sindical, seguimos en pie, construyendo unidad, solidaridad y lucha. Y junto con todo nuestro pueblo, en esta hermosa defensa de la libertad, la igualdad y la fraternidad”.