En un clima de calma y cierta lentitud, el inicio del acto organizado por el PIT-CNT sobre algunas cuadras de la avenida Libertador fue tomando ambiente después de las 10.30, con la llegada de gran parte del público y el comienzo de algunos espectáculos artísticos para conmemorar el 90° aniversario del nacimiento de Alfredo Zitarrosa.
El presidente de la República, Yamandu Orsi, llegó a las 11.15, luego de participar en una reunión por el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Más temprano, algunos de los representantes del gobierno que asistieron fueron la vicepresidenta, Carolina Cosse; el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez; el prosecretario, Jorge Díaz; el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, y el intendente de Montevideo, Mario Bergara.
Concurrieron también el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo; el de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti; la de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, y el subsecretario de esa cartera, Daniel Olesker; el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño; el de Turismo, Pablo Menoni, y el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Rodrigo Arim. También concurrió el rector de la Universidad de la República, Héctor Cancela, y junto a las autoridades, tras recibir saludos, se sentó el actor Pepe Vázquez.
Marcelo Abdala y Juan Castillo, durante el acto por el Día Internacional de los Trabajadores.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Quien captó la atención y los saludos, sobre las 10.50, fue la exvicepresidenta Lucía Topolansky, quien llegó en medio de la presentación artística para participar en el acto de la central obrera. Instantes después, el ingreso de integrantes de la Asociación de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos también marcó un momento de emoción en el acto.
De los partidos de la oposición estuvieron presentes el diputado Pedro Jisdonian, el exlegislador Álvaro Viviano, Jorge Larrañaga Vidal y la excandidata a la vicepresidencia Valeria Ripoll, todos del Partido Nacional, además de la secretaria de la Cámara de Senadores, María Eugenia Roselló, del Partido Colorado. También estuvieron el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, y varios legisladores del oficialismo.
Cerca de las 12.00, luego de los espectáculos artísticos, la entrada de Madres y Familiares y la lectura de varios saludos de centrales de trabajadores, comenzaron las oratorias con la proclama central de la jornada.
Bajo la consigna “1º de Mayo antiimperialista. Por trabajo y salario. Uruguay es su gente”, los principales oradores de la jornada fueron José Lorenzo López, secretario general del PIT-CNT y presidente del Sindicato de Trabajadores del INAU y el Inisa; Nathalie Barbé, encargada de la Secretaría de Conflictos y Relaciones Laborales de la central sindical y vicepresidenta de la Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social; y Javier Díaz, vicepresidente del PIT-CNT y secretario general del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca).
Acto por el Día Internacional de los Trabajadores.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
López anunció que el PIT-CNT instalará centros de referencia para atender a trabajadores no sindicalizados
“Redoblamos el compromiso de seguir luchando por un país mejor”, expresó López, quien también mencionó a “los dirigentes políticos que normalmente venían a este acto pero esta vez eligieron no venir”.
López dijo que se vive “un momento histórico absolutamente complejo” a nivel internacional y que el mundo está en “un punto de profunda crisis de los más elementales valores de respeto a la vida, la ley y la paz”. Planteó que lo anterior está acompañado por un accionar de la derecha que “predica el odio a los diferentes, el rechazo a los inmigrantes, el insulto a todos quienes no piensan como ellos y que defienden la guerra como una forma de tratar los desacuerdos y los problemas”.
Esos conflictos buscan “el robo de los recursos”, con “el pretexto de cambiar los regímenes a su voluntad”, y se enmarcan en “una crisis estructural del sistema capitalista mundial”, marcada por “el declive relativo de la hegemonía económica de Estados Unidos frente al ascenso de China y la parálisis de las instituciones multilaterales”.
“Nuestro país no está a salvo de este peligro, y el silencio y la inacción no pueden ser una opción. La historia de Uruguay ha sido la del antiimperialismo y el profundo respeto a la soberanía de los países”, aseveró.
Llamó “al conjunto de las fuerzas políticas y sociales de nuestro país a unirse para defender la vida, la paz, el derecho internacional, los valores de solidaridad e igualdad, la lucha contra cualquier tipo de discriminación, contra la guerra y el discurso de odio, y contra el agravio para quienes piensan diferente”. “Uruguay puede y debe ser un faro de diálogo y fomento de la paz y la democracia. Un articulador de la región en su diversidad, para avanzar en la integración regional necesaria, que nos permita influir en el nuevo orden mundial y superar las limitaciones estructurales de la actual matriz productiva, enfrentar la fragilidad de nuestro patrón de inserción internacional y generar condiciones estables para una vida digna”, opinó.
En ese contexto, planteó la necesidad de “una profunda autocrítica como movimiento sindical”. “Debemos repensarnos como organización que nuclea a los trabajadores. Corregir errores que, por supuesto, hemos cometido y plantearnos nuevos desafíos”, listó. Afirmó que pensar el país “a partir de una visión inamovible centrada en la unidad” es un “error histórico” y que es necesario “pasar a la ofensiva y proponer una revolución al interior” del movimiento sindical, con un “cambio profundo que permita llegar a la mayor cantidad de trabajadores posible” por medio de “una propuesta creíble, sólida, que entusiasme y contagie esperanza”.
Tras repasar los cambios en el mundo del trabajo, evaluó que “es momento de cambiar de raíz”. “Estamos pensando que uno de los primeros pasos que tenemos que dar es instalar centros de referencia para que los trabajadores que no están dentro de las estructuras que hoy tiene el movimiento sindical puedan hacer consultas sobre las normas que los protegen, sobre temas referidos a la seguridad social, a la salud y a la seguridad del trabajo, generando espacios colectivos de organización gremial”. Serán espacios “amigables”, en los que un “equipo multidisciplinario de compañeros militantes pueda atender las consultas de aquel trabajador que no tiene un sindicato”.
También se refirió al primer año de gobierno encabezado por Orsi. Dijo que “muchas de esas expectativas todavía no se han colmado” y que la sociedad necesita “señales claras que nos permitan seguir soñando con el país que queremos”.
Sobre los Consejos de Salarios, destacó el “alto nivel de acuerdos” en más del 80% de las mesas. Por otra parte, celebró los resultados del Diálogo Social.
López hizo referencia a las cifras de pobreza, a las que catalogó como un “problema estructural” con “especial intensidad” en niños, niñas y adolescentes, que revela “límites persistentes” en las políticas públicas y plantea “la necesidad de revisar prioridades”.
Con respecto al acceso a la vivienda, dijo que es “muy difícil” y, por eso, “cuando escuchamos que el ministro de Economía plantea que en función del contexto internacional y el impacto que eso puede generar en nuestro país, no descarta que la Rendición de Cuentas vaya por el lado del ajuste o del recorte de gastos, nos ponemos en alerta”. “Eso no solo nos preocupa, sino que nos va a tener movilizados”, adelantó.
“No habrá protección real a la infancia y a la población en general sin condiciones dignas para los trabajadores que sostienen estos sistemas” y “esta es una causa que no admite la menor demora”, aseveró. Recordó que para avanzar en esa dirección el ámbito sindical planteó “la posibilidad de incrementar la sobretasa del impuesto al patrimonio en un 1% al 1% más rico” pero “el gobierno por ahora lo ha desestimado”, aunque, consideró, “no debe amputarse la posibilidad de analizar mecanismos que le permitan avanzar en una reforma tributaria más justa, con más equidad y con menos privilegios”.
Acto por el Día Internacional de los Trabajadores.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Barbé alertó por los conflictos en sectores clave como el lácteo, la pesca y el pórtland
Por su parte, Barbé empezó por reconocer el rol de las mujeres en el ámbito sindical y se refirió a la situación de los trabajadores del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), del sector lácteo, de la pesca y del pórtland en Paysandú, rubros en los que se centran los conflictos laborales más actuales.
Llegamos a este día en un momento en el que “en el mundo del trabajo aparecen señales claras de retrocesos, con cierres, reestructuras y despidos”. “Familias que se quedan sin sustento y gurises que ven tambalear su futuro, consecuencia de decisiones políticas que empujan un modelo que debilita la negociación colectiva y en el que crece la tercerización”, mencionó.
“Los trabajadores tercerizados del Mides, que sostienen a las personas en situación de calle y a mujeres víctimas de violencia, no tienen asegurado su salario; sufren persecución sindical cuando se organizan, mientras que las ONG intermediarias manejan fondos públicos y se imponen sobre la política social”, agregó, y agregó la preocupación por el deterioro de la salud mental de estos trabajadores.
Sobre la situación en el sector del pórtland dijo que “la industria cementera estatal y pública es una herramienta fundamental para el desarrollo nacional”, por lo que valoran la lucha de la Federación de la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Pórtland (Fancap) y del Sunca. Es una industria que desde “hace más de 30 años se ve afectada por decisiones políticas; por ejemplo, cuando se eliminó la obligación del cemento estatal en la obra pública se vio muy afectada”, agregó.
“El problema del pórtland es político y tiene que tener una definición política”, sostuvo Barbé, y consideró que la inversión, el cambio de gestión y el ingreso de personal son necesarios y que, además, “no hay negociación colectiva real”. La situación de Paysandú es crítica, enfatizó, y agregó que al pórtland en ese departamento se suma la situación de la maltería y de Paycueros.
“Necesitamos una estrategia de desarrollo nacional que genere trabajo, y es fundamental el rol de las empresas públicas; en esto Ancap es clave, con precios justos de combustibles y cemento para el pueblo. No vamos a aceptar el vaciamiento ni el ajuste, ni el camino hacia una privatización encubierta”, advirtió.
En cuanto a la situación en el sector del transporte, resaltó que en Copsa “siguen enfrentando incumplimiento salarial y falta de regularización efectiva sobre las jornadas”. Por otra parte, señaló que AFE debe recibir presupuesto porque “es el eje que permite el acceso a la educación de comunidades que quedaron aisladas por las carreteras; el transporte es un derecho”.
“Las empresas públicas se ven afectadas por el intento de privatización, por lo que debemos fomentar el desarrollo”, sintetizó.
También hizo referencia a la pesca y dijo que en 2026 “seguimos en una situación crítica”, ya que los trabajadores “son discriminados, desplazados y empujados a competir en condiciones que rozan la esclavitud; hay represión sindical y avanzan políticas empresariales abusivas; las tripulaciones siguen en barcos cada vez más viejos y peligrosos”. Por otra parte, mencionó a los trabajadores portuarios, que “con su lucha defienden la soberanía; el anterior gobierno entregó el puerto y este gobierno no puede regalar la soberanía”.
En tanto, mencionó, en la industria láctea están “sin negociación colectiva”. Empresas como Claldy insisten en “no recomponer puestos de quienes fueron injustamente despedidos, no paran de solicitar apoyo al gobierno reprimiendo”, y los trabajadores llevan “diez meses sin percibir ajustes salariales; la cámara se niega a reconocer el crecimiento récord de la productividad de la industria”. En la industria frigorífica la situación es crítica: hay uso sistemático del seguro de paro como mecanismo de ajuste, agregó Barbé.
En el ámbito laboral, “las normas de seguridad se violan sistemáticamente; el gobierno debe poner un freno a las empresas que incumplen normativas de salud y seguridad y violan convenios colectivos”, reclamó.
Barbé también se refirió a la lucha de los trabajadores municipales en todas las intendencias del país.
Sobre el sector de la salud, dijo que la recuperación de la atención de los trabajadores de la Administración de los Servicios de Salud del Estado en el Banco de Seguros del Estado “no es un reclamo más; el movimiento sindical debe conquistarlo”. Para estos trabajadores pidió más seguridad: hay que “cuidar de quien cuida”.
También reivindicó el 6+1% para la educación y tutorías para contextos vulnerables, de 15 a 20 horas para profesores de arte, reducción de grupos y mejora de las condiciones edilicias, entre otros.
Movilización por el Día Internacional de los Trabajadores.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Díaz llamó a “ir a las calles en nuestra región, en nuestro continente y en el mundo”
Por su parte, Díaz dijo que el mundo está “más convulsionado que nunca” por “una crisis profunda del capitalismo”. Reivindicó “la paz en el mundo, el antiimperialismo, la soberanía y el derecho a la autodeterminación de los pueblos” frente a quienes dicen “que no hay que levantar la voz porque quizás el candidato a emperador, Donald Trump, se puede enojar con nosotros”: “Ante esta imposición de la barbarie, los trabajadores no nos vamos a parar ni del lado del miedo ni del lado de la indiferencia. Será con unidad y con movilización. Por eso hemos planteado a la Coordinadora de Centrales Sindicales que tenemos que ir a las calles en nuestra región, en nuestro continente y en el mundo”, anunció.
También hizo propuestas para “generar miles de puestos de trabajo”. Planteó que el Plan Nacional de Riego sea “con insumos nacionales que potencien nuestra producción, apoyadas por una verdadera ley de compras públicas que priorice el trabajo de nuestra gente”, y subrayó que en Uruguay “se puede fabricar en buenas condiciones de calidad y precio la gran mayoría de las cosas que compra el Estado”.
Por otro lado, vinculado al conflicto entre el Estado y el astillero Cardama por la construcción de dos patrulleras oceánicas, se preguntó “por qué no actuamos para promover la industria de la construcción naval nacional” y dijo que es necesario desarrollar “de forma urgente un plan marítimo y naval para la pesca, para la marina mercante y para la construcción y reparación naval”.
Exhortó a fortalecer el sistema de cuidados al asegurar los recursos necesarios, y se centró en la reducción de la jornada laboral: “Queremos que en este período de gobierno se desempolve de los cajones el proyecto de ley que el mismo partido político que hoy está en el gobierno, en el período legislativo anterior, presentó para su discusión”. Aseguró que esa reducción tiene un impacto positivo en la salud, a la vez que facilita “el ingreso de las mujeres al mercado laboral”, con un “impacto salarial y, por lo tanto, redistributivo muy fuerte”. “No nos va a asustar la resistencia de las clases dominantes”, dijo a quienes “han puesto el grito en el cielo”, al tiempo que reivindicó ratificar el Convenio 158 de la Organización Internacional del Trabajo para “terminar con el despido arbitrario” y exigir “una ley nacional integral de seguridad y salud en el trabajo”.
Sobre la propuesta para gravar a los más ricos, dijo que es la forma de conseguir fondos en un “escenario de fuertes restricciones presupuestales”. “Este gravamen no aumenta la presión tributaria del país, solo lo hace al 1% y de modo muy modesto. Para nosotros es más que importante porque implica la posibilidad cierta de recaudar entre medio punto y un punto del PIB y la posibilidad cierta de poder decir que, entre cinco y diez años, efectivamente estamos combatiendo la pobreza en los niños y las niñas”, indicó. Afirmó que la central sindical resolvió realizar una campaña nacional para “dialogar con toda la sociedad” sobre la propuesta y adelantó que, si “disgusta”, se encuentran “dispuestos a considerar todas las alternativas que aceleren el proceso de abatir la pobreza infantil”.
En lo relacionado con el Diálogo Social, dijo que es “sumamente destacable” la decisión de hacer modificaciones a las transferencias y recuperar la “libertad” de jubilarse a los 60, junto con otros cambios vinculados al retiro. “Conquistamos un avance en nuestra lucha histórica contra el lucro financiero de la seguridad social”, indicó sobre los cambios relacionados con las AFAP, ya que –aunque no se eliminan– es “un avance en la dirección correcta”. “Llaman poderosamente la atención las reacciones de las clases dominantes, de sus portavoces mediáticos y operadores políticos, incluso antes de que los resultados tomaran estado público. No vamos a aceptar que se quiera ensuciar el debate público con falacias o con mentiras”, sostuvo. Agregó que sería “un bochorno” que los resultados no se concreten.
Reclamó, a su vez, la liberación de los uruguayos en la flotilla humanitaria “secuestrados por las fuerzas represoras del gobierno de Israel”. A su vez, rechazó “el bloqueo y las amenazas hacia la hermana república de Cuba”, que se ven recrudecidos por el no acceso al combustible, y señaló que en La Habana hay “más de 40 uruguayos trabajadores y jubilados que, como todos los años, participan en el acto del 1° de Mayo” con “valijas repletas de solidaridad”. “Vamos a continuar con la venta de bonos, seguiremos recolectando medicamentos y los insumos necesarios, pero también le queremos decir al gobierno que no tiene que cesar con el envío de solidaridad”, aseveró.