La Comisión Directiva de la Unión de Trabajadores del Mides (Utmides) se reunió este viernes para analizar el paquete de medidas incluidas por el gobierno en su estrategia para atender la problemática de las personas en situación de calle, este martes. Al respecto, el presidente Yamandú Orsi había expresado que “la magnitud de la situación de la problemática es bastante mayor que la que suponíamos”.
La dirigente del sindicato Ana Casteluccio dijo a la diaria que la organización sindical evaluó el conjunto de 42 medidas comunicadas días atrás por el Poder Ejecutivo y que “ante todo saluda” que se aborde dicha problemática, ya que “al gremio le preocupa las diferentes poblaciones con las que trabaja”.
“Se entiende que varias de las medidas ya van en línea con acciones que se ejecutaban”, pero que “la articulación” entre los trabajadores y los distintos organismos del Estado que participan “debe ser más fuerte”. Casteluccio agregó que más allá de la planificación, el sindicato “teme por cómo sea la implementación, y que si bien se conocen las medidas, no se explicó cómo serán ejecutadas en diversas áreas y considerando que no se sabe con qué recursos humanos se contará para dichas tareas”.
Recordó que “hasta ahora el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) decidió tercerizar todos los dispositivos de calle y mantiene solamente las supervisiones”. En ese sentido, apuntó “que el movimiento sindical está en contra de las tercerizaciones: se entiende que tercerizar no es la manera de jerarquizar una política pública”. Además, afirmó que el Mides “no se puede amparar bajo el paraguas de lo comunitario para continuar precarizando las fuentes laborales”.
En relación con este tema, manifestó también que “es gravísimo” lo que sucede con los trabajadores afiliados al Sindicato Único de Trabajadores de Instituciones Gremiales y Afines (Sutiga) que no cobran sus salarios en tiempo y forma. “Si el Mides hoy no puede sostener los convenios vigentes con organizaciones de la sociedad civil, que son cerca de 500 en todo el país, preocupa mucho el aumento en el volumen de trabajo. El Mides está debilitado y siempre fue débil a nivel organizativo. Las debilidades del sistema en sí, de convenios con la sociedad civil, están a la vista”, expresó.
La dirigente cuestionó que “el trabajo precarizado no solo implica que los trabajadores no cobren sus salarios, sino que significa también que las políticas mismas no se pueden sostener, además de que falta dinero para sostener los refugios y atender necesidades, como comprar una garrafa de gas”.
“Ninguna de las administraciones ha sido exitosa en las políticas de calle. El gremio considera que ser exitoso no significa crear más cupos –algo que es absolutamente necesario–, sino que las personas egresen de la situación de calle o de estar sin hogar para que puedan reinsertarse de otra forma en la sociedad”. En ese sentido, dijo que “a esas personas, a lo largo de sus vidas, el Estado les ha fallado en diferentes instancias, además de que le ha fallado también la sociedad”.
“La prevención no viene por aplicar un mejor conjunto de políticas sobre situación de calle, sino que viene por el refuerzo de todos los programas que hacen a la protección en todas las etapas de la vida, y ante todas las situaciones de vulnerabilidad que las personas pueden atravesar”, concluyó.