Este jueves, en el Espacio Modelo, se llevó adelante la última jornada de trabajo y el acto de cierre del encuentro Activa (Adolescencia, Comunidad y Territorio), organizado por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), a través del Instituto Nacional de la Juventud (INJU), Presidencia de la República y la organización internacional católica Scholas.
Durante la jornada del martes, miércoles y jueves, 250 adolescentes y jóvenes del área metropolitana de Montevideo, Canelones y San José, estudiantes de secundaria de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), centros juveniles del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) y del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa), trabajaron colectivamente en la modalidad de taller bajo la consigna “¿Qué es lo que lo que nos duele de nuestra comunidad?”.
La dinámica del encuentro comenzó con una primera instancia de escucha e intercambio de experiencias y siguió en un espacio de trabajo y reflexión sobre el conocimiento acumulado. Con esos insumos y en la modalidad de asamblea, los grupos participantes decidieron abordar en profundidad la temática “Situaciones de violencia entre adolescentes y jóvenes en Uruguay”, y elaboraron propuestas que luego trasladaron a autoridades gubernamentales.
El acto de cierre, destinado en gran parte al intercambio entre los jóvenes y los representantes del gobierno, contó con la presencia del presidente Yamandú Orsi, ubicado entre el público, y con una mesa integrada por el presidente de la ANEP, Pablo Caggiani; el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila; la directora de INAU, Claudia Romero; el representante de la organización internacional Scholas, el teólogo y pedagogo José María del Corral, y el represente del CAF-Banco de Desarrollo de América Latina Christian Asinelli.
“Comenzamos hablando de la violencia en los centros educativos y terminamos hablando de la falta de empatía. Es como que no se habla tanto de eso”, apuntó la primera de las representantes de los jóvenes en su intercambio con autoridades. Su grupo propuso la instalación de un mural interactivo en cada centro educativo “para que los adolescentes puedan expresarse y mostrar qué sentimientos tienen, las situaciones qué están pasando y sus problemas”. Además, mencionó la necesidad de una guía o protocolo de actuación en situaciones de violencia y de la implementación de talleres obligatorios sobre salud mental y violencia dentro de la currícula habitual.
La representante estudiantil, en coincidencia con el discurso de otros jóvenes, se refirió a “mejorar la responsabilidad colectiva”: “Depende de nosotros el cambio. ¿Por qué esperar la oportunidad perfecta si nosotros podemos crear la oportunidad? Los talleres pueden funcionar en un horario intermedio entre turnos. Y además, ¿por qué estudiar tiene que ser solo sentarse y mirar un pizarrón? Lo que proponemos también es estudiar y compartir”, dijo, y recibió un gran aplauso.
En su devolución, y con relación a situaciones de violencia, Caggiani reconoció que “la información hoy nos dice que todos los días estamos un poquito más complicados” y “nos sentimos más inseguros dentro de los centros educativos y afuera de los centros educativos”.
Asimismo, la creación de un centro recreativo para el desarrollo del deporte y el arte fue una de las ideas recurrentes entre los participantes y llamó la atención de las autoridades.
Del mismo modo, la propuesta de una unidad móvil con personal capacitado (psicólogos, asistentes sociales, artistas, recreadores) que pueda aprovechar los recursos ya existentes en el Estado y la comunidad, y que sea capaz de resolver la demanda de los centros educativos en diversas temáticas, entre ellas salud mental y situaciones de violencia, fue festejada por la concurrencia. “Si la gente no viene, hay que ir a buscarla. Porque a veces no se entera o no sabe dónde recurrir cuando tiene un problema”, remarcó la estudiante.
Por otra parte, los adolescentes y jóvenes representantes acordaron e insistieron en su rol fundamental para la puesta en práctica de sus propias iniciativas, tanto en la elaboración como en el sostenimiento de los espacios y actividades demandadas.
A Caggiani, admitió, las ideas planteadas por los jóvenes le movieron “la rueda de la ardillita en la cabeza” y los llamó a no esperar por las respuestas de otros para avanzar en sus iniciativas. Además, adelantó que la ANEP ya viene trabajando en propuestas similares que verán la luz a lo largo del próximo año.
Civila comentó que “un día Yamandú” lo llamó y le dijo: “Está José María [Del Corral] con la gente de Scholas en Uruguay, estaría bueno que te juntes con ellos”. “Así se concretó esto”, explicó, al tiempo que remarcó el “sentido de comunidad de la actividad” y la inspiración de la obra del papa Francisco.
Por último, el representante de Scholas, que en más de una ocasión tomó las riendas del evento, convocó al escenario a Orsi. “¡Qué suerte que pasan los años para mí y la gente de mi país sigue sorprendiéndome!”, respondió el mandatario. “Me sigue sorprendiendo escucharlos, que elaboraron estas propuestas hablando entre ustedes. ¡Una maravilla!”, exclamó, en referencia a los jóvenes y adolescentes presentes. “Sé que tienen una listita por ahí para que yo me lleve. Esto de hoy genera más iniciativa y el mensaje es: ‘no me aflojen’”, concluyó.