La ley que creó el Sistema Nacional Integrado de Salud menciona el primer nivel de atención como uno de sus pilares fundamentales. Sin embargo, hasta ahora “no se desarrolló lo suficiente como se debería”, dijo Zaida Arteta, la directora general de coordinación del Ministerio de Salud Pública (MSP), en la presentación de un plan de fortalecimiento de este nivel que presentó la cartera.
En principio, el plan incluye dos productos: la capacitación de los equipos de salud que ya están en el territorio por medio del curso “Competencias clínicas estratégicas para el primer nivel de atención”, y un libro “guía” sobre decisiones clínicas en el primer nivel de atención, con recomendaciones para mejorar la resolutividad, escrito por más de 20 médicos de familia con amplia experiencia en medicina territorial, integrantes de la Unidad Académica de Medicina Familiar y Comunitaria de la Universidad de la República (Udelar). También está en proceso la elaboración de una ordenanza para incluir la consulta con enfermería en este nivel.
Arteta agregó en una rueda de prensa que la estrategia busca que el primer nivel, el que está más cerca de la población, ya sea en las policlínicas o en tratamientos ambulatorios, pueda “resolver una cantidad importante de problemas de salud”.
Por el momento, el foco está en la capacitación de recursos humanos, con cursos que comenzarán en la zona norte este año y continuarán en 2027 en las regiones sur y oeste. Arteta también mencionó el trabajo junto con la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) “como el más importante”, ya que allí el primer nivel de atención está más desarrollado que en el ámbito privado, para que equipos de referencia del usuario les permitan acceder fácilmente al sistema y hagan un seguimiento de las personas “toda la vida: salud sexual y reproductiva, vacunación, vejez”, ejemplificó.
Aclaró que la idea “no es ir en contra de las especialidades”, sino generar trayectorias para dar respuestas “en tiempo y forma”. Se espera que la estrategia ayude a que la lista de espera para especialidades mejore, para que los equipos cercanos, integrados por médicos de familia, generales y enfermería, puedan resolver antes de derivar. Además, esta red más cercana seguramente “puede evaluar mejor la urgencia para derivaciones”, resumió Arteta.
La medicina familiar como pilar
En julio de 2025 en el MSP se creó la Comisión para el Fortalecimiento del Primer Nivel de Atención. En diálogo con la diaria, Diana Domenech, una de las integrantes y profesora titular de la Unidad Académica de Medicina Familiar y Comunitaria de la Udelar, explicó que el objetivo de la comisión es cooperativizar el modelo que describe la ley, priorizando el primer nivel, es decir, trabajar en cómo se organizan para brindar una atención integral, longitudinal, accesible, resolutiva y coordinada. Sobre la base de la evidencia disponible, se piensa de qué forma se hace.
La meta actual es que el primer nivel de atención quede conformado por dos equipos. Por un lado, el de proximidad, “integrado por especialistas en medicina familiar y comunitaria, que estaría a cargo de una población de 2.500 personas”, además de un médico de familia y un licenciado en Enfermería especializado. Por otro lado, equipos de referencia integrados por otros profesionales –pediatras, psicólogos, trabajadores sociales–, que serán la referencia del equipo de proximidad. Los de referencia “van a conocer las características sociodemográficas de la población a la que están atendiendo; por lo tanto, no serán los mismos en todos los territorios, dependerá de si es una población joven o envejecida”, detalló Domenech.
Lo que sucede es que para lograr conformar los dos equipos actualmente no hay suficiente cantidad de especialistas médicos y de enfermería especializados en medicina familiar, pero “lo que sí se sabe que hay, a raíz de un estudio del MSP, es suficiente cantidad de médicos generales, además de otros recursos, como auxiliares de enfermería”.
Con esta realidad, si bien se va a tratar de llegar a la conformación de los dos equipos, se va a empezar por buscar estrategias de formación con el curso y el libro antes mencionados: lo que se hará es brindar capacitación a los médicos generales y a los auxiliares de enfermería que están en los centros de salud, para que mejoren sus conocimientos y se acoplen a la estrategia junto con médicos de familia y licenciados en enfermería.
Domenech detalló que el curso aborda los problemas de salud que encabezan las listas de espera y que tiene una metodología pedagógica basada en tutorías clínicas, además del contenido teórico. “Lo más importante es el acompañamiento de los docentes de la unidad a estos médicos que hace mucho tiempo que trabajan en el primer nivel, para intercambiar sus capacidades resolutivas”. En tanto, el libro es la bibliografía del curso, pero ampliada, y “está pensado para que la consulta sea rápida y útil para los médicos”.
Hacia la implementación de la consulta con enfermería
La profundización y profesionalización en el rol de la enfermería dentro del sistema de salud está en curso, y para eso fue un paso importante la creación de la Dirección de Planificación y Desarrollo Estratégico de la Enfermería, en diciembre de 2025.
La profesión tiene un rol también en la mejora del primer nivel de atención, ya que se buscará implementar en Uruguay la consulta con enfermería, una herramienta que también apuesta a la autonomía de las profesionales.
En diálogo con la diaria, Mercedes Pérez, especialista en gestión de servicios de salud y encargada de la dirección, explicó que la consulta “toma especial relevancia porque el fortalecimiento del primer nivel considera esto como una de las estrategias a desarrollar para resolver algunos temas vinculados a dificultades”, como mejorar los tiempos de espera, darles más agilidad a las necesidades de los usuarios y la eficiencia de los costos, entre otros.
Para esto, el MSP “está trabajando en una ordenanza que defina la consulta como una prestación dentro del [Plan Integral de Atención en Salud] PIAS”. Esto hace que se universalice en los servicios de todo el país. Se está analizando la normativa, si hay que ampliar las potestades de la Ley de Ejercicio Profesional, y la capacitación. Hay un manual que elaboró ASSE en 2020, y el cambio de imagen que daría esto también es importante porque implica una transformación en el funcionamiento, explicó.
Pérez aclaró que la consulta de enfermería es una nueva herramienta “que no busca sustituir otras consultas”, sino que brinda las características de la profesión: cuidado, prevención, orientación al usuario y capacitación en el uso de dispositivos, indicaciones farmacológicas, aunque en una primera instancia no estará incluida la prescripción farmacológica porque hay que hacer un estudio más profundo; sí la de dispositivos y de cuidados. Se podrá aplicar a diferentes situaciones y especialidades que serán consideradas en conjunto con los equipos de salud de cada territorio.
“Hay lugares en los que ya se hace, pero con la colaboración de personas que tienen la voluntad de hacerlo y con la participación de las instituciones, pero consolidarlo fortalece el primer nivel y contribuye a una mejor atención del usuario, porque, entre otras cosas, mejora los tiempos y permite que médicos y especialistas dediquen el tiempo de su consulta a otros aspectos”, dijo.
Con la capacitación que tienen los profesionales en Uruguay esto es posible, y los resultados de diversos países del mundo que ya lo hacen son muy buenos, agregó.