Marcelo Abdala, presidente del PIT-CNT, tomó la palabra en el acto del 1º de mayo y comenzó por recordar la historia de la fecha, “cuando no era un feriado sino una oportunidad de huelga para reivindicar”. Asimismo, resaltó tanto la huelga general de 1973 como el acto del 1º de mayo de 1983, que según remarcó fue “una inflexión en el escenario político de la lucha antidictatorial”.

El presidente del PIT-CNT enfatizó la lucha por la democracia que sostiene el movimiento sindical. En este sentido, marcó su preocupación por la aparición “en el escenario político de fenómenos de corrupción” y ejemplificó con el caso de Sebastián Marset y Alejandro Astesiano. “Casos que son absolutamente peligrosos en sí mismo, pero son más peligrosos si observamos el crecimiento de versiones de extrema derecha fascistas y neonazis en Europa y en los países de América Latina, que en estos casos se ven fortalecidos, no para presentar su proyecto, sino tal vez para atentar contra las reservas democráticas de nuestro pueblo”, expresó.

“Debe haber acuerdos y compromisos para erradicar de la vida nacional todos los casos de corrupción que empañan, atentan y pueden inclusive debilitar la democracia”, resumió Abdala.

En su discurso Abdala también brindó datos de diferentes instituciones oficiales que marcan la ganancia de “los malla oro” en detrimento a los ingresos de los trabajadores. Por ejemplo remarcó el aumento de los depósitos bancarios por arriba de los 250.000 dólares y cómo se abatió el déficit fiscal, “por las caídas de las remuneraciones en la administración central y las rebajas de las pasividades”.

Las próximas metas del movimiento sindical

Abdala también comentó algunas de las líneas reivindicativas que sostendrá el movimiento sindical en el futuro. Entre ellas, está la posibilidad de modificar la ley de reforma de la seguridad social, recientemente aprobada por el Poder Legislativo, con los votos de la coalición de gobierno. Al respecto, apuntó que “lo que está en curso es el modelo de la desigualdad, la mano metida en el bolsillo del trabajador”.

“Es un despropósito, un ajuste fiscal encubierto que busca sustentabilidad económica financiera, no cambiando la financiación sino rebajando derechos, aumentando la jornada de trabajo vital de la gente, de 60 a 65 años, obligando a trabajar más en el momento en el que uno está más desgastado”, remarcó el dirigente sindical.

“Decimos con claridad e informamos a nuestra gente que por un lado, no la dejamos por ahí, el movimiento sindical va a dar pelea por una reforma alternativa de la seguridad social que cambie los tantos de la financiación, que amplíe los derechos y que sea sustentable económicamente, ambientalmente, financieramente, pero en primer lugar humanamente sustentable”, anunció.

En este sentido, no descartó ningún camino posible para incentivar los cambios. “No descartamos ninguna forma de la acción para erradicar este ajuste fiscal encubierto, incluyendo las posibilidades que la Constitución de la República nos brinda, de ante mecanismos de democracia directa, impugnar esta ley nefasta, cosa que será discutida cuando tengamos los elementos técnicos y abramos la discusión política con todas las formas de pensar del movimiento sindical”.

Entre otras líneas de reivindicación que sostendrán los trabajadores está el “aumento general de salarios, que no sólo recupere las pérdidas observadas sino que ponga a tono el salario con el crecimiento del Producto Interno Bruto, con especial atención para los salarios más sumergidos”.

Remarcó “la necesidad de la reducción de la jornada del trabajo sin reducción del salario como bandera del movimiento obrero, porque ya estamos quedando atrasados no solamente en el concierto europeo sino de nuestros países vecinos de la América Latina”.

Asimismo, aseguró que se buscará “apuntar a procesos que vayan generando las condiciones de una nueva reforma tributaria, que grave más al gran capital para poder diversificar la matriz productiva, redistribuir la riqueza y profundizar la democracia”.

Además, señaló la necesidad de un plan de puestos de trabajo, que surja del ámbito tripartito, “para paliar por la falta de trabajo en los sectores que más lo necesitan”.

Finalmente, el presidente del PIT-CNT recordó que se encaminan “a un Congreso del Pueblo, para establecer los vectores programáticos de la pública felicidad y establecer las banderas de lucha por las que el movimiento obrero popular se jugarán la ropa como ya lo hicieron ayer, hoy y siempre”.