Un conflicto laboral se desató este lunes en el puerto de Nueva Palmira a partir del incumplimiento del pago de ajustes salariales y retroactivos por parte de la empresa Coneban, que presta servicios de control de ingreso y egreso de mercadería y herramientas en zona franca.
El núcleo del reclamo involucra a 25 trabajadores (23 mujeres y dos hombres). Según el Sindicato Único del Transporte de Carga y Ramas Afines (Sutcra), se trata en su mayoría de jefas de hogar cuyo salario constituye su único ingreso.
Las medidas de paro y asamblea permanente que afectaron la actividad fueron levantadas en horas de la tarde, a la espera de una instancia de negociación convocada para el miércoles en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
A través de un comunicado, el Sutcra denunció que la empresa se niega a abonar el ajuste salarial acordado en la última ronda de negociación colectiva, así como el retroactivo correspondiente. “El beneficio es de cumplimiento obligatorio para todas las empresas del sector. Sin embargo, Coneban mantiene una postura intransigente y no ha regularizado la situación”, señala el gremio.
El sindicato indicó, además, que ya se agotaron las instancias de diálogo, incluida una audiencia el 26 de marzo en la Dirección Nacional de Trabajo, sin avances.
De acuerdo con declaraciones de dirigentes sindicales recogidas por medios locales, la situación se remonta a octubre del año pasado, cuando Coneban asumió las tareas en el puerto y absorbió al personal de la empresa que lo desarrollaba hasta ese momento, pero modificando condiciones laborales.
El dirigente nacional del Sutcra Eduardo Aguirre explicó en medios locales que, si bien se mantuvo la fuente de trabajo, hubo pérdida de condiciones, incluyendo cambios en el grupo y subgrupo laboral. Al momento de aplicar el ajuste salarial acordado en diciembre, la empresa sostuvo que ya estaba contemplado en los sueldos, algo que el sindicato rechaza. “No figura en contratos, ni en recibos, ni en ningún documento. Entendemos que corresponde el ajuste y el retroactivo”, afirmó.
Aguirre advirtió que, aunque la deuda corresponde a dos meses, tiene un impacto significativo y refleja un problema mayor: el desconocimiento de acuerdos colectivos.
Paralización de tareas
Las medidas adoptadas incluyeron una asamblea permanente desde el portón de acceso a las terminales, lo que implicó la paralización de tareas y afectó el movimiento de carga. Según explicó Aguirre en medios locales, el sindicato incluso evaluaba extender el conflicto a otros puntos logísticos del país en caso de no registrarse avances.
La delegada local del Sutcra, Valeria Pesoa, señaló que la decisión de parar se tomó tras agotar todas las instancias de negociación. “Tuvimos una bipartita, luego una tripartita con el Ministerio de Trabajo, y no hubo acuerdo. Es la única forma que tenemos de ser escuchadas”, sostuvo.
Pesoa también remarcó que con el cambio de empresa ya se había registrado una baja salarial, y que ahora el conflicto se agrava por el incumplimiento del ajuste acordado, lo que impacta tanto en el retroactivo como en los salarios futuros.