Fin de semana Infantiles

El eterno, glorioso y más pequeño circo del mundo.

Foto: Reinaldo Altamirano, difusión

El eterno, glorioso y más pequeño circo del mundo en El Galpón los fines de semana de octubre y noviembre

Docuficción para infancias que rastrea la historia de un arte.

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Las protagonistas de El eterno, glorioso y más pequeño circo del mundo, Augusta, Blanca y Stella, conocidas como las bisnietas del Tigre, cuentan “la historia de una familia de circo, cuyo linaje comienza con la bisabuela Olga que, según la leyenda, se casó con un tigre”. Los recuerdos de aquellas funciones revelan piezas de la historia del circo criollo en Uruguay, de sus artistas, sus carpas, sus viajes y su particular manera de mezclar circo y teatro. “Quizás no desapareció. Tal vez, en un día de tormenta, el viento levantó su carpa por última vez y la hundió en el Río de la Plata. Quizás allá abajo todavía existe, intacto, esperando que alguien vuelva a encontrarlo”, declaran.

Con el lema “historias de circo, historias de vida, la vida en el circo”, con dramaturgia de Verónica San Vicente, Gastón Borges, Beatriz Sayad y Agustina Pezzani, y codirigida por Sayad y Virginia Caputi, a partir de una idea original de Compañía Errática, el espectáculo está en escena los sábados y domingos de octubre y noviembre en el teatro El Galpón.

Pezzani y Sayad definen la obra como “una propuesta teatral innovadora que presenta un formato de docuficción para infancias, atrapante para todo público”, y comentan que el título del espectáculo es un guiño al del libro El circo eterno, glorioso e inefable, de Juan González Urtiaga, historiador uruguayo que ha escrito varios libros sobre esta temática. “No es una obra meramente histórica, pero sí hace referencia al circo criollo como un arte de esta región, que dejó de existir como tal pero dejó una huella muy grande tanto para el circo como para el teatro nacional”, aclaran, y agregan: “Para la creación de esta obra estudiamos y nos inspiramos en varios materiales documentales que cuentan sobre la historia del circo criollo. Los materiales se entrecruzan en la obra y, con mucho humor, juego y canciones, el público va conociendo las diversas historias”.

Lo que ponen en escena “es una propuesta intimista que, con humor y ligereza, invita al público a ver de cerca las historias de esta familia de circo, como quien abre un álbum de fotos de familia y se reencuentra con momentos divertidos”, explican, y agregan: “Los colores están, pero un poco difuminados por el tiempo. El espacio escenográfico y la iluminación crean un ambiente cálido y a su vez mágico: candilejas, un viejo barril, una lona circular, una gran tela que es la carpa y también la sábana que cubre los muebles cuando se cierra una casa. Los vestuarios hacen referencia a piezas antiguas de circo y a ropas de gauchos. Componen un trío de personajes luminosos que hacen soñar por ser algo que dejó rastro en las memorias. El lenguaje del clown teatral es el motor de las relaciones y dinámicas de juego que impulsa la obra”.

Foto: Reinaldo Altamirano, difusión

En la dramaturgia del espectáculo identifican tres capas narrativas: “Una cuenta fragmentos de la historia del circo, y dentro de ello, hablamos del circo criollo. Otra es la historia ficticia de la unión de dos familias de circo criollo: los del Rin y los del Plata, representadas aquí por Stella, Blanca y Augusta, tres artistas de la cuarta generación de esta familia. La tercera está compuesta por antiguas escenas de circo que emergen de las memorias de las tres primas que recuerdan aquel ‘eterno, glorioso y más pequeño circo del mundo’. A partir de eso, emergen otros personajes, como la sirena varada, la osa patinadora, la presentadora Sandalia del Plata y el vendedor mexicano del entreacto, todos ellos inspirados en las historias que fuimos recopilando durante la investigación y creación de la obra, y que los espectadores encontrarán en el árbol genealógico que aparece en el programa de mano del espectáculo”.

Nacimiento de un arte

Al plantear la historia del circo desde una perspectiva ficcional manejan una hipótesis: quizá aquel circo nunca desapareció, en “una historia donde la frontera entre lo que ocurrió y lo que pudo haber ocurrido se vuelve tan fina como una cuerda floja”. Plantean, además, una perspectiva de cierta universalidad de esta expresión artística: “Vemos que es fundamental identificar en la historia del circo no solo una matriz europea, sino también entender cuántas manifestaciones distintas vinculadas a este arte han existido en muchos rincones del planeta, muy anteriores a eso que se nombró como circo en Inglaterra a fines del siglo XVIII. El espectáculo juega con esta perspectiva y se pregunta cuáles fueron las primeras manifestaciones circenses que asociamos con el nacimiento de este arte”.

En ese marco, ponen la mirada en el periplo del circo en estas tierras: “Uruguay vivió un gran auge del circo en la época del circo criollo rioplatense, la cual tuvo su fin y transformación en otras modalidades escénicas. Aunque no haya espectáculos de circo criollo hoy como se conocía en el siglo XIX, entendemos que hay rastros en la formación del teatro nacional uruguayo, y también que es un hito muy importante para la historia del circo en la región. El circo criollo tiene una característica distintiva: constaba de un primer acto, conformado por números de habilidades circenses, y un segundo acto, compuesto por una pieza de teatro gauchesco hablado (no pantomima, como se hacía anteriormente). Estos espectáculos no eran mero entretenimiento, sino que también traían las historias de lo que estaba sucediendo en aquella época en esta región”.

Foto: Reinaldo Altamirano, difusión

Con respecto al presente de este arte, destacan: “En los últimos 20 años han surgido varios colectivos de circo –El Picadero, La Galponera, Entropía, Tranzat, entre otros– que abrieron espacio para la formación, creación y difusión de este arte, así como el diálogo para la creación de políticas públicas que apoyen y fortalezcan el circo en Uruguay”.

El eterno, glorioso y más pequeño circo del mundo. Sábados y domingos de octubre y noviembre a las 16.00 en El Galpón. Entradas por Redtickets a $ 600. **2x1 para la diaria.

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