Abril Sosa y Martín Laco son un ejemplo actual del histórico vínculo entre artistas rioplatenses y desde hace un tiempo interconectan sus carreras desde distintos roles. Sosa –que fue baterista de Catupecu Machu desde los 14 años y más tarde fundó Cuentos Borgeanos– produjo el segundo disco de Laco, coprodujo el tercero y grabó baterías para el próximo material del uruguayo. En contraparte, el Laco (que también se desempeña como gestor cultural) lleva adelante el management regional de Sosa.
Sus caminos se cruzaron por primera vez en 2012, cuando Laco invitó a Sosa a tocar en Montevideo. “Yo no era productor y se lo aclaré, pero él confío en que lo podía hacer”, recuerda. La visita fue exitosa y se reiteró, y derivó en una relación artística y personal que se fortaleció con los años. “Siempre estamos entrelazados artísticamente”, afirma.
Las coincidencias se suceden a lo largo de la charla que mantienen virtualmente –Sosa desde Madrid y Laco en Montevideo– con la diaria. Para empezar, ambos se encuentran preparando nuevos discos.
Un hombre sentado en un cuadro de Chagall es el próximo trabajo de Sosa, al que describe como su mejor material. Con esencia pop y referencias de Massive Attack, Gorillaz y Björk, no iba a tener baterías y en un inicio estaba previsto que se respaldara en beats electrónicos, pero derivó en una verdadera cumbre de percusionistas en los míticos estudios Panda, donde Andy Vilanova (Duki), Lucca Beguerie Petrich (Usted Señálemelo), Lucas Gato Hernández (Cuentos Borgeanos), Catriel Ciavarella (Divididos), Javier Herrlein (Catupecu Machu) y el propio Sosa dejaron su rítmica registrada para el material. El álbum será editado en mayo, con un formato alternativo.
Abril Sosa.
Foto: Difusión
Reinventar la distribución de la música
“Se perdió la música”, reflexiona Sosa. “Las plataformas digitales son un espanto y están arruinando la industria, al nivel de que artistas como Ca7riel y Paco Amoroso, que podrían haber sido súper geniales, terminan siendo unos pelotudos más del sistema tratando de vender cualquier cosa”, se lamenta. El argentino cuenta que con este álbum intentaron acercarse a distintas discográficas, pero sin grandes números de escuchas que lo respaldaran, las puertas se fueron cerrando. “Yo le dije a Laco: si no logramos encontrar una manera de que el disco se escuche, no lo saco”.
Así se embarcaron en una cruzada por redefinir el formato del lanzamiento: “Con Abril tenemos muchas afinidades, somos amigos desde hace 12 años, trabajamos juntos, pero también tenemos en común el no querer seguir la corriente, que tampoco es ir contracorriente porque sí. Es hacer un planteo crítico de dónde estamos como artistas y qué hay para hacer”, explica Laco.
Emulando tiempos de cortes de difusión radiales y visitas a disquerías como CD Warehouse –o Musimundo en Buenos Aires–, la solución fue lanzar únicamente los singles en las plataformas y diseñar una aplicación para que quienes así lo quieran accedan al material completo. “Van a poder comprar por canciones, por disco, o pagar una membresía que incluye todo el material y contenido semanal exclusivo”, revela Sosa, consciente del desafío que representa pedirle al público actual que “mueva el dedo de una app a la otra”. “En esta realidad, o sos parte de la muerte de la industria o resignificás la música, porque si no, es insostenible”, sentencia.
En el caso de Laco, su abordaje pasa por el disco tangible. Este año editará dos materiales: en abril, un álbum que, como Raras y casuales de Eduardo Darnauchans (2002), recopilará demos y versiones; y en octubre su cuarto disco oficial. “No lo voy a lanzar en CD como los anteriores”, sostiene, y adelanta que los artistas Bruno Carro y Florencia Tortorella se encuentran trabajando en otro tipo de objeto que acompañe al álbum.
Martín Laco.
Foto: Augusto Rebella, difusión
Antes de soltar al mundo las nuevas canciones en innovadores envases, este miércoles Abril Sosa y Martín Laco volverán a coincidir sobre el escenario con una propuesta que invita al diálogo de sus repertorios: no serán dos sets separados, sino un mismo espectáculo, en el que compartirán alguna interpretación. El argentino presentará canciones de sus distintos proyectos y adelantos del próximo lanzamiento. Laco, en tanto, recorrerá su cancionero junto a algunas versiones de sus artistas preferidos: “Es el único show que voy a hacer este año en Montevideo”, advierte. Una despedida temporal, entre amigos, para luego recluirse en el estudio.
Abril Sosa y Martín Laco. Miércoles 25 de febrero a las 20.30, en Sociedad Urbana Villa Dolores (Alejo Rossell y Rius 1483). Entradas en Redtickets a $ 800.