Flamengo le ganó por la mínima a Palmeiras y se quedó con la final de la Copa Libertadores 2025, que se jugó este sábado en el estadio Monumental de Lima. Un juego cerrado y sin gran despliegue futbolístico, que se abrió, como suele ocurrir en esta clase de partidos, desde la pelota parada. El córner lo levantó Giorgian de Arrascaeta, a poco de empezado el complemento, y el que se elevó solo, en el medio del área, fue Danilo, el experimentado central de la selección brasileña, que conectó un cabezazo notable contra el palo.
El Mengão fue el que más intentó jugar, ante un planteo bastante conservador del técnico de Palmeiras, Abel Ferreira, que jugó con una línea de cinco defensores, con el uruguayo Joaquín Piquerez por el lateral izquierdo, y se dedicó a esperar y a cerrarle los circuitos de juego a Flamengo, apostando por jugadas de contraataque que no se produjeron. Así, el primer tiempo pasó casi sin jugadas de gol, salvo por un par de aproximaciones de Flamengo.
El también uruguayo Guillermo Varela, por el lateral derecho, fue una de las figuras de la final; la primera jugada clara del Mengão fue con una incursión suya por adentro, para habilitar con gran pase a Bruno Henrique, que definió por arriba. Lo más destacado de la primera parte fue una jugada en la que el chileno Erick Pulgar mereció la roja por una plancha que dejó el surco de los tapones en la canilla del defensor Bruno Fuchs, cuando ya se había pitado una falta previa. El árbitro argentino Darío Herrera, y el VAR, perdonó al de Flamengo y le mostró amarilla.
Danilo, de Flamengo, festeja su gol a Palmeiras, el 29 de noviembre en Lima.
Foto: Luis Acosta, AFP
Palmeiras, que había atacado muy poco y no tuvo figuras destacadas —el joven y habilidoso extremo Allan tuvo chispazos pero no pudo desnivelar—, salió obligado a buscar el empate. Ferreira movió el banco e ingresó Facundo Torres, precisamente por Allan, y Felipe Anderson por Raphael Veiga, pero el Verdão no tenía ideas ni juego y se limitó a mandar centros al área que no tuvieron rédito. Sobre el final hubo pelotas que parecieron de peligro, pero Flamengo defendió bien y mantuvo la exigua diferencia para coronarse campeón.
Flamengo ganó su cuarta Libertadores, sacando ventaja a Palmeiras, que le había ganado la final de 2021 en el Centenario, y también a Gremio, San Pablo y Santos, todos ellos con tres Libertadores. Por séptimo año consecutivo, un equipo brasileño se queda con la máxima competencia de clubes del continente, y con esta coronación Brasil igualó a Argentina en cantidad de títulos, con 25 para cada país.