El último día del año, la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) hizo oficiales los resultados del proceso histórico de licitación para la explotación de los derechos audiovisuales del fútbol uruguayo durante el período que empezó al día siguiente, el 1° de enero de 2026, y se extenderá hasta 2029. Las resoluciones surgieron de la sesión del Comité Ejecutivo del 30 de diciembre de 2025. La licitación permitió un cambio en el paradigma del fútbol tras el monopolio de Tenfield.
Tenfield se encargó durante años de sostener que el valor de los derechos de televisación del fútbol uruguayo era el que pagó durante casi tres décadas. Hoy sabemos que vale casi cuatro veces más. Con el dinero que por televisación recibían los clubes –o sea que pagaba Tenfield–, no alcanza para pagar más que los salarios mínimos establecidos por la Mutual de Futbolistas Profesionales (MUFP). Los clubes se fueron endeudando con prestamistas, gerenciadores y sociedades anónimas. Tenfield actuó durante todo este tiempo como sanador de su propio mal: a los clubes que debían dinero de salarios a jugadores les hacía un préstamo a fin de año para quedar al día y poder competir, a cambio del voto para que el contrato por los derechos de TV de Tenfield se renovara.
Hasta que llegó Más Unidos Que Nunca. En aquella generación espontánea de un movimiento social de futbolistas de más de 700 personas, uno de los caballitos de batalla fueron los derechos de imagen. Durante 30 años Tenfield pagó a la MUFP, la cifra aproximada de 220.000 dólares anuales por concepto de derecho de imagen. Sacando cuentas, 220 dólares por jugador por año, por 1.000 jugadores socios del gremio. Pero no queda ahí, resulta que, durante la existencia del Más Unidos Que Nunca, Tenfield rompió el acuerdo con la Mutual de Enrique Saravia –que respondía a sus intereses–, y dejó de pagar.
Llegamos hasta acá. la diaria conversó sobre este panorama con Matías Pérez, representante en del Ejecutivo de la AUF de los y las futbolistas, y miembro del extinto movimiento Más Unidos Que Nunca. “En el pliego quedó estipulado que la AUF estaba vendiendo derechos de imagen de los protagonistas para darles la seguridad y la transparencia a los compradores de derechos audiovisuales que iban a adquirirlos en la licitación”, dice Pérez, y agrega que “ahora la Asociación, por intermedio de su Comité Ejecutivo, está llevando adelante la negociación con cada uno de los gremios para estipular un monto o un porcentaje sobre el derecho de imagen”. “No hay ningún parámetro actual”, confirma, “simplemente que desde el primer contrato de derecho de televisión que se firmó por el 98, aproximadamente lo que percibían los jugadores por intermedio de la Mutual por derechos de imagen eran 220.000 dólares”, explica Matías, exfutbolista entre otros de Danubio y de Peñarol. “Esos 220.000 dólares”, continúa, “representaban un 4,5% de los ingresos de los clubes. Eso se pagaba por afuera, Tenfield lo arreglaba directamente con la MUFP. Hoy en día, de acuerdo a los montos que han quedado para repartir con los clubes, los gremios deben negociar con los sectores. Lo que entiendo es que va a crecer exponencialmente el ingreso de la Mutual, que hoy no lo sé, tengo un deseo, pero no lo sé”, concluye.
Era cierto
Según los números de hoy, si se mantuviera el mismo porcentaje, entrarían a la MUFP por concepto de derecho de imagen de los futbolistas uruguayos aproximadamente dos millones de dólares, siempre y cuando el porcentaje se mantenga. Es de esperar que, siguiendo el concepto de “valor” del fútbol uruguayo, o mejor dicho del “derecho de imagen”, ese porcentaje suba, al menos doblarse. La Mutual, según supo la diaria en entrevista con Sergio Pérez, integrante de la directiva del gremio, tiene un plan para destinar este inédito ingreso: el Fondo de Retiro para Futbolistas Profesionales.
“Te voy a nombrar los capítulos que fueron trascendentes, sobre todo desde la mirada del futbolista”, continúa Matías Pérez en entrevista con la diaria. “Como hito relevante e importante está la creación de Más Unidos Que Nunca, posterior a la negativa de una posición política de la MUFP, que no era correspondida por la necesidad y la posición política de más de 600 jugadores. Se juntaron capitanes, líderes de cada plantel, y decidieron crear, junto con los jugadores de la selección, una hoja de ruta, un posicionamiento, sobre temas que no eran ajenos y que repercutían en el día a día de los futbolistas, como los ingresos del fútbol y los derechos de imagen propios”, explica, buscando seguir cierta cronología, que es necesario repasar después de que se barre. “El derecho de imagen fue de alguna forma el puntapié del despertar de los futbolistas. En aquel 2017 decíamos que el fútbol valía más de 45 millones, y teníamos el deseo desde aquel primer comunicado de tener voz y voto adentro de la AUF. Algo que parecía una utopía y muy lejano en el tiempo, con el correr de los años se fue dando. La fusión entre los jugadores de la selección, con ese liderazgo y esa visión, saludable y no egoísta, preocupada por lo que le pasaba a los de a pie, fue un bloque que marcó una era”, señala.
Un hecho significativo, dice el exfutbolista, es que el colectivo Más Unidos Que Nunca juntó en su momento más de 500 firmas y se las presentó a la AUF para impedir una extensión del contrato de televisión hasta 2032, algo que hubiese sido lapidario, al menos para este panorama de hoy. El valor de los derechos de televisión con esa nueva firma pasaba de 17 millones anuales a 19 millones: “A partir de ahí llegan los futbolistas a la conducción de la Mutual y a raíz de eso también aparece una comisión interventora o reguladora impuesta por la FIFA y la Conmebol, por la no renovación y ampliación de los estatutos, en los que se preveía que los jugadores deberían estar incluidos en las decisiones, pero los clubes no lo llevaban adelante. La intervención de la FIFA y la Conmebol da la oportunidad a los grupos de interés de llegar al Congreso, a comisiones importantes y al Comité Ejecutivo, y a partir de ahí los futbolistas empezamos a tener representación dentro de la estructura de la AUF”.
“La Asociación tomó grandes definiciones para poder sostener al fútbol local y poder devolverle un trato moderno, un trato de captación de valor, para tener mayores ingresos por televisión y pagar los salarios al día, dar mejores condiciones y tener ingresos por derechos de imagen consecuentes con el valor del fútbol”, relata Matías Pérez, y agrega que la AUF creó AUF TV, que se “robusteció” por la venta de sus propios espónsores, “recuperó las Eliminatorias, recuperó los amistosos, la venta de la camiseta, hasta llegar por primera vez a una licitación”. Todo para enlazar que “de esta forma se le da la posibilidad a la Mutual y a los futbolistas, árbitros y entrenadores de cobrar un derecho de imagen de acuerdo a lo que generan”.