Así es este mundo: no hay batalla sin pantallas. Pantallas que muestren o pantallas que oculten. Construir sentido por exhibición o por silencio. Así es este mundo. Y así es, rey del mundo que es este mundo, el fútbol. Quien muestra fútbol muestra más que fútbol. Quien no lo muestra, también. En la Argentina hay una estridente novedad: a los partidos de las categorías de ascenso los emitirá, por una aplicación de streaming y con abono, la propia Asociación del Fútbol Argentino (AFA), un yo lo hago y yo lo expongo que extrema la confrontación de esa entidad con algunos de los enormes poderes comunicacionales –o sea, económicos; o sea, políticos– de este tiempo.
La batalla –que, para Uruguay, evoca a las relaciones complejas y oscilantes entre la AUF y Tenfield– implica una colección de quiebres. Luego de posponer dos veces el plazo licitatorio para recibir ofertas, la AFA concluyó el vínculo con el canal de cable TyC Sports, propiedad compartida del Grupo Clarín y de la empresa Torneos, cuyo contrato venció el último día de 2025. Esa señal divulgaba los partidos de la segunda categoría desde 1998, heredando algo que a partir de 1986 (en la prehistoria televisiva y en otro universo tecnológico) salía por los canales de aire. El presidente de la AFA, Claudio Tapia, y su círculo más próximo no estrenaron ahora su pelea con Clarín, pero cualquiera que haya seguido las tapas del diario más masivo de la Argentina o sus canales habrá visto una secuencia imparable de denuncias sobre el mandamás del fútbol, atribuyéndole negociados diversos que ya pasaron al sistema judicial. A eso se suman los cuestionamientos anchos –mucho más que de Clarín– al modo de organización de los torneos (30 equipos en Primera, 36 en la Primera Nacional) y a la presunción de arbitrajes favorables para los clubes más cercanos a la conducción de la AFA.
***
Contra ese escenario, los dirigentes del ascenso aseguran que la medida los entusiasma. “Es lógico: la mayoría está alineada con Tapia y, además, sus clubes cobrarán más, algo que venían planteando”, apunta el periodista Daniel Cacioli, experto en el tema desde el programa El ascensox3. Con 65 millones de pesos (unos 46.000 dólares) mensuales para las instituciones de la Primera Nacional, 20 millones para las de Primera B y 12 millones para las de Primera C y Federal A, la cifra achica, aunque no resuelve, los traumas de muchas tesorerías en el campeonato que largó este fin de semana. Añade Cacioli: “Los públicos son conservadores y habrá quienes se fastidien con este cambio. Pero TyC Sports ya recibía críticas por las dificultades de sus transmisiones de TyC Sports Play, su streaming, que abarcaban muchos partidos”.
***
Dos preguntas recorren el horizonte. La primera, previsible, es hasta dónde escalará la ofensiva de Clarín sobre Tapia luego de haber perdido una de las escasas competiciones futboleras que le quedaban, ya que de aquí en más solo podrá ofrecer la Copa Argentina. La otra consiste en la financiación del flamante sistema. De momento, la AFA liberará los partidos por la aplicación de la Liga Profesional de Fútbol. Pretende cobrar desde el segundo mes. ¿Quién lo pagará trastocando un hábito para el que bastaba con abonar el cable básico? ¿Cuánto recaudará la AFA por esa vía, que es bien diferente a la del fútbol de Primera, por ahora en acuerdo con ESPN y TNT en un pack premium?
***
Dueña de ingresos caudalosos que no poseen lazos con el fútbol del ascenso y se ligan, entre otras llaves, con el posicionamiento que generó la consagración del Mundial de Qatar, la AFA oficiará inicialmente como financista de su producto. El profesor universitario Santiago Marino, uno de los mayores especialistas en políticas comunicacionales del país, reflexiona sobre las razones sobre el ingreso a un negocio aún no rentable: “En este contexto de plataformización y convergencia, la respuesta es esta: para hacer otros negocios. Si miramos quiénes son los dueños de los canales de televisión, son empresarios que, en general, vinculan su canal de televisión abierta o paga para sostener otros negocios”. Será cuestión de seguir, entonces, qué capitales económicos o qué capitales políticos fortalece la AFA. No es menor el verbo elegido por Marino: plataformizar. El comunicado a través del que la AFA anunció su determinación resaltó: “Las organizaciones deportivas más importantes del mundo difunden sus competencias a través de sus propias plataformas”. Además de sus rugosidades políticas, ¿evidenciará esta etapa del fútbol del Ascenso algunas de las mutaciones que están sacudiendo a las industrias de la comunicación, del espectáculo y del entretenimiento por las que los antiguos canales ceden ante las plataformas?
***
No hay batalla sin pantallas. Las pantallas del fútbol se alteran. Las batallas continúan.