El viernes despertó el Giro de Italia. La primera etapa de montaña despertó a quienes van por la malla rosa y quedó en evidencia. Jonas Vingegaard (Visma), el gran favorito, aprovechó el final en alto y dejó atrás a todos –aunque el austríaco Felix Gall (Decathlon) llegó a 10 segundos–. El danés, astuto, más allá de ganar por demolición, no lo hizo por el tiempo suficiente como para vestirse de rosa. Por cómo se lo vio de piernas, a él pero también al resto, seguramente hubo algo de premeditación para que el ritmo no lo dejara como líder absoluto: es muy temprano para empezar a defender la maglia rosa.
Nuestro Thomas Silva (Astana) no fue protagonista en la carrera. El terreno no lo favorecía, así que jugó para el equipo. Este sábado, sin embargo, la estrategia puede cambiar, porque es una típica etapa para los todoterrenos. Tendrá un comienzo tranquilo, aproximadamente 90 kilómetros que no presentan grandes accidentes geográficos –y hasta tendrá buena vista hacia el mar Adriático–. Después sí, en el km 96 empiezan los pequeños muros –“pequeños”, porque en un momento habrá una pendientes de hasta el 22%–, con el primero de tercera categoría y los tres siguientes de cuarta. En la llegada, en los últimos 750 metros, habrá una rampa cercana al 10%.
Esa etapa puede ser una de las que Silva tiene marcadas en rojo, aunque también podría ser la siguiente, la del domingo, al menos no deberíamos descartar que el uruguayo dé espectáculo. Será una etapa monopuerto y que está al final, aunque en realidad son dos puertos en la misma subida. Primero hay uno de tercera categoría, a 18 km de la meta, y el cierre (12 km) será un puerto de primera categoría. Más allá de que le pongamos un poroto al fernandino, si los de la clasificación general toman esta etapa para buscar buenos tiempos, es difícil que Silva tenga chances ciertas.
El lunes, como es habitual, será día de descanso, y el martes se retomará la historia con la etapa contrarreloj. Tomi Silva en estos momentos está en el puesto 56 de la general, a casi media hora del portugués Afonso Eulálio (Bahrain), quien viste la malla rosa. En la clasificación de los jóvenes, por su parte, el uruguayo está en el lugar 17.