Carlos Barbosa se ubica a 100 kilómetros de Porto Alegre y es conocida como la Capital Nacional del Futsal. No solo se autodenomina así debido a la popularidad de la disciplina en la ciudad, sino que fue declarada con ese rótulo por ley del Congreso brasileño en 2017.
Allí, en el gimnasio Sérgio Luiz Guerra –con capacidad para más de 4.000 personas–, Peñarol y Nacional disputarán desde mañana hasta el 31 de mayo una nueva edición de la Copa Libertadores de América. El aurinegro, clasificado por ser el último campeón uruguayo, pero a su vez como actual monarca del torneo continental, generó un segundo cupo para Uruguay que usufructuarán los tricolores.
El formato es el mismo de los últimos años en esta competencia: tres grupos de cuatro equipos, de los cuales avanzan a cuartos de final los dos mejores de cada serie y los dos mejores terceros. A partir de allí comienzan los duelos de eliminación directa hasta la final. Para Uruguay, todos los partidos serán transmitidos por el canal de Youtube de la Conmebol.
Por repetir la hazaña
En 2025 el carbonero consiguió lo que parecía imposible, que un equipo uruguayo ganara la Libertadores. Con seis refuerzos extranjeros y la conducción técnica del argentino Ruscica, la gesta se consumó y dejó la vara altísima para consigo mismo.
Este año el plantel es bastante distinto del de la copa anterior: no cuenta, por ejemplo, con el arquero Mathías Pescado Fernández, que sufrió una grave lesión a principios de 2026, ni con los jóvenes Franco Duque y Lucas Paroldo, que se fueron a jugar a Europa.
Sí tendrá Peñarol la presencia de figuras destacadas de la selección, como Maximiliano Navarro y Brandon Díaz, el histórico capitán Nicolás Ordoqui, y la incorporación de los brasileños Marcus Gava, Natan Soares y Caio dos Santos. También a Sasha Zapponi, argentino que llega desde el ascenso italiano. Este último y Caio son dos conocidos de la casa, ya que levantaron la Libertadores en Asunción el año pasado.
Los dirigidos por Diego D’Alessandro no la tendrán nada fácil en la serie. El sorteo los emparejó con el poderoso Carlos Barbosa, el más ganador en el historial del torneo (seis títulos) y que llevó el evento a su ciudad debido a que se cumplen 50 años de su fundación. El debut será ante los brasileños a las 20.00 del domingo.
Otro de los rivales del mirasol será Boca Juniors, representante de la fuerte Liga Argentina, de la que transcurren diez fechas, mientras que Peñarol hasta ahora solo jugó un encuentro por el Campeonato Uruguayo y un cuadrangular amistoso en Buenos Aires. Por último, en la fase de grupos se medirá con el campeón boliviano Fantasmas Morales Moralitos, el único equipo que lo derrotó en la edición pasada.
Volver a lo internacional
La participación de Nacional en el certamen significará el retorno a la Libertadores después de cinco años sin disputarla. El conjunto tricolor jugó por última vez el torneo en 2021, cuando se realizó en Florida, sin lograr pasar la fase de grupos.
Con un plantel que incorporó una importante cantidad de jugadores para la temporada 2026, y con el debut de Diego Pastoriza como entrenador en el club, los albos buscarán hacer un buen papel en el grupo C de la competencia.
Colo-Colo de Chile será el primer adversario de los tricolores, abriendo la jornada dominguera a las 10.00. Después se medirá con los colombianos de Deportivo Lyon Cali y con un habitué del torneo: Cerro Porteño de Paraguay.
Si bien el equipo cuenta con salonistas de experiencia –incluso en torneos internacionales–, como Marcio Gentil, Martín Aldave o Carlos Bruschini, para la mayoría será la primera Copa Libertadores. Solo Juan Silvotti (el capitán), Felipe Volz y el goleador Facundo Abad ya han disputado esta competencia.
Nacional llega también con escaso rodaje oficial, en función de sus dos partidos de la liga local. En el primero empató 3-3 con Racing y en el segundo goleó a Villa Española 13-0.