Siempre es difícil argumentar a favor de un 0-0, pero cuando el partido encierra unas cuantas jugadas de gol, se ve a los equipos tratar de seguir un plan para afrontar el juego y generar por las vías que sean acciones de gol, vale la pena darle el voto, aunque los demás te miren como que te hiciste el nunca visto.
El partido en el Viera, por la segunda fecha del grupo A del Intermedio, dejó en la libreta de apuntes muchas cosas, pero ningún gol. Lo primero es que, si el partido debía terminar en empate, era más parecido a un 1-1 o incluso un 2-2. Lo segundo es que el campeón del Apertura sigue manteniendo un nivel de acción que seguramente le permitirá seguir peleando, pese a que coyunturalmente podría perder el liderazgo exclusivo de la Tabla Anual en esta misma fecha. Con el punto obtenido, le sacó tres unidades a Deportivo Maldonado, que si gana el domingo ante Wanderers, también en el Parque Viera, lo alcanzará.
De ida y vuelta
Fueron muy parejos los diez minutos iniciales, con el campeón del Apertura siempre manifestándose como un elenco sólido, pero Liverpool intentó poner la pelota en su campo. El equipo liverpolense presentó variantes en el segundo partido de Jorge Fossati, tras la derrota ante Peñarol en el inicio de este torneo, pero siempre con sus tres zagueros en el fondo y los laterales volantes, que tenían la potencialidad para hacer la diferencia. Sin embargo, no lograron prevalecer para nada. Ni Kevin Amaro ni Diego Romero pudieron prevalecer ante el muy buen desarrollo del planteo de Racing.
El partido se fue haciendo de ida y vuelta, sin que ninguno de los dos predominara, pero con ambos contendientes llegando sobre el arco rival. Conforme fue pasando el tiempo, el equipo racinguista se fue adueñando del campo de juego y, fundamentalmente a través de sus ya reconocidas jugadas de pelota quieta, puso en cuestión el arco de Bernatene, que reaccionó de manera muy positiva en un par de oportunidades.
Se fueron sin goles al entretiempo, pero no fue la sensación que transmitieron durante los 45 minutos iniciales, porque realmente ambos contendientes, fundamentalmente Racing, generaron situaciones de peligro que por detalles no llegaron a convertirse en gol.
Sin viaje de vuelta
El segundo tiempo comenzó bajo los mismos parámetros y con una marcada tendencia de Racing a arrimarse, colectivamente y de buena manera, sobre el arco de Bernatene. En los primeros minutos, quedó la sensación de que el campeón del Apertura estaba cerca de ponerse en ventaja. El asedio de Racing en el inicio del complemento confirmó el libreto de Cristian Chambian, que logra sostener la intensidad física y la fluidez colectiva de su equipo incluso después del descanso.
El juego de Racing siguió creciendo y pasó a ser dominador casi absoluto del partido, generando muchas situaciones. Sobre el final, llegó una que terminó en la red con gol de Nico Sosa, pero el árbitro Feres terminó anulando por un posible empujón que, en realidad, nunca se vio. El festejo trunco del campeón del Apertura en la tribuna y la desazón ante una infracción imperceptible que privó a la visita de un premio que, a esa altura, justificaba plenamente en la cancha. Después tuvo otra, pero también la tuvo Liverpool y al final se fueron con un punto cada uno, que después el tiempo dirá si les sirve o no.