Deporte Fútbol

Guillermo de los Santos, Lucas Agazzi y José Álvarez, de Defensor Sporting, durante un partido ante Danubio en el estadio Luis Franzini (archivo, setiembre de 2026).

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Los jugadores más cotizados del fútbol uruguayo perdieron valor esta temporada

Las malas campañas de los equipos a nivel internacional y la floja participación mundialista de la selección devaluaron a los futbolistas.

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En diciembre del año pasado el presidente de Liverpool, José Luis Palma, anunció que había iniciado negociaciones con River Plate de Argentina por el fichaje de Kevin Amaro, y fijó el precio del polifuncional diestro formado en el negriazul en diez millones de dólares por el 70% de sus derechos deportivos. Finalmente, con esos términos iniciales, la negociación con el club argentino no prosperó.

Esta semana, el jugador de 22 años fue vendido al Genk de Bélgica, que le pagó a Liverpool una cifra en el entorno de los cuatro millones de dólares para quedarse con el 80% de la ficha, en uno de los grandes movimientos del período de pases local, que se extiende hasta el 1° de setiembre, un día más que el período europeo, que cierra el 31 de agosto.

¿Por qué Liverpool bajó tanto sus aspiraciones económicas desde fines del año pasado? Si bien el negocio sigue siendo muy auspicioso para el club, el caso de Amaro es representativo del dilema que enfrentan los clubes uruguayos con las transferencias de jugadores, un arma de doble filo que al mismo tiempo representa un factor clave de la economía del club, pero siempre ligado a una buena actualidad deportiva, indefectiblemente afectada por el desarme de los planteles que obligan las ventas.

Otro equipo, otro valor

En diciembre de 2025, Amaro venía de ser figura en el Liverpool que dirigió Joaquín Papa, que había salido campeón del Apertura y se metió en la definición del campeonato uruguayo. Cerró la temporada cayendo con Peñarol en las semifinales, y el equipo se desarmó entero: de los 11 titulares que jugaron ese último partido de la temporada, solo tres siguieron en el club (el técnico también se fue). Entre ellos, Amaro, que, además, venía de tener su debut absoluto en la selección uruguaya, convocado por Marcelo Bielsa para la doble fecha de Eliminatorias en setiembre, y luego para dos amistosos en octubre.

Según Transfermarkt, portal especializado en valores de mercado y transferencias de jugadores, Amaro llegó a su mayor cotización en noviembre de 2025, cuando, según los cálculos propios del sitio –que estima, mediante el criterio de la comunidad, un valor esperado en función de las condiciones individuales de una eventual transferencia y de otras circunstancias del momento–, el liverpoolense alcanzó el valor de tres millones y medio de euros (es la moneda que utiliza el sitio). Más allá de que esa cifra fue aproximadamente la que acordó de hecho el Genk por el 80% de su ficha, Transfermarkt registra que su valor cayó en un millón de euros y que actualmente su cotización esperada se sitúa en los dos millones y medio.

En el medio pasó que Liverpool quedó afuera de la fase de grupos de la Copa Libertadores tras perder con Independiente Medellín la eliminatoria de una de las llaves previas, y no repitió su buena actuación en el Uruguayo, cerrando el Apertura en la novena posición. Además, el jugador tuvo problemas físicos al comienzo de la temporada.

Pero Amaro no fue el único jugador del fútbol uruguayo que se devaluó en este mismo período. Por el contrario: del top 10 de jugadores más cotizados del fútbol local, ocho perdieron valor en el primer semestre de la temporada.

El precio de las lesiones y las eliminaciones

Siete de los diez futbolistas más cotizados del fútbol uruguayo juegan en Peñarol –Leonardo Fernández, Matías Arezo, Nahuel Herrera, Nicolás Fernández, Luis Angulo, Jonathan Rodríguez y Lucas Ferreira, a los que hay que sumar a Gastón Togni, que ocupaba un lugar en el ranking de arriba antes de volver al fútbol argentino–, por lo que su depreciación se debe en gran medida a la pésima Copa Libertadores que hizo el equipo de Diego Aguirre esta temporada, en la que quedó afuera en fase de grupos sin haber ganado un solo partido.

Pero también las lesiones jugaron su papel: Leo Fernández ha sido el jugador más caro del fútbol uruguayo desde que lo repatrió Peñarol, pero el carbonero pagó siete millones de dólares por el ex Fénix, un poco por debajo de lo que valía entonces según Transfermarkt (cerca de nueve millones), y ahora su valor se sitúa aproximadamente en 5,8 millones de dólares (cinco millones de euros) tras la lesión en la rodilla que lo mantiene sin jugar desde abril.

Arezo también perdió valor y se cotiza por un millón de euros menos, luego del primer semestre: Transfermarkt registra que está igualado en su valor de mercado a Leo Fernández, en cinco millones de euros, lejos de los siete millones y medio que llegó a valer a fines de 2023, tras su primer paso por el aurinegro.

Nahuel Herrera, que se ganó su lugar en el equipo titular de Peñarol a sus 20 años en la temporada 2025, alcanzó su valor máximo de mercado a fines de ese año, cuando se lo cotizó en 4,5 millones de euros. El final de la temporada fue complicado para el juvenil zaguero, que sufrió una lesión en el hombro, debió ser operado y estuvo cinco meses sin jugar. Ahora, Herrera también vale un millón menos que el año pasado.

Nacional, que también tuvo un año olvidable en competencias internacionales, tiene en Maximiliano Gómez a su jugador más valioso. El 9 tricolor, quizá el único que ha demostrado su nivel y su valía en un equipo en caída libre, se mantuvo en su valor de dos millones de euros, que ostenta desde su última temporada en el fútbol español. En Nacional lo sigue de cerca en la cotización el otro Maxi, Silvera, que con un valor de 1,7 millones de euros es el segundo jugador más valioso del plantel tricolor, y también se mete en el top 10 del campeonato.

Top 10 de jugadores del fútbol uruguayo por su valor de mercado

  1. Leonardo Fernández, Peñarol. 5 millones de euros.
  2. Matías Arezo, Peñarol. 5 millones de euros.
  3. Nahuel Herrera, Peñarol. 3,5 millones de euros.
  4. Nicolás Fernández, Peñarol. 2 millones de euros.
  5. Luis Angulo, Peñarol. 2 millones de euros.
  6. Maxi Gómez, Nacional. 2 millones de euros.
  7. Lucas Agazzi, Defensor Sporting. 1,8 millones de euros.
  8. Maxi Silvera, Nacional. 1,7 millones de euros.
  9. Jonathan Rodríguez, Peñarol. 1,5 millones de euros.
  10. Lucas Ferreira, Peñarol. 1,5 millones de euros.

Los que se cotizaron

El único jugador de los diez más valiosos del fútbol uruguayo que mejoraron su cotización en el semestre fue Lucas Agazzi, de Defensor. Como es ya tradición, el violeta apuesta fuerte a su semillero, y el hecho de ser protagonista en un equipo joven y en ascenso le valió al puntero derecho violeta un salto en el mercado. Con 21 años recién cumplidos, Agazzi ya superó los 100 partidos en Primera con la camiseta de Defensor, y su valor de mercado escaló hasta 1,8 millones de euros.

Tomás Verón Lupi es otro jugador tricolor que pudo zafar del tirón hacia abajo de la mala temporada del equipo, y con sus actuaciones individuales elevó su valor de mercado en medio millón de euros, para ubicarse ahora, con un estimado de 900.000 euros, en el sexto jugador más valioso del plantel tricolor (a los dos Maxi, ya mencionados, les siguen Luciano Boggio, Emiliano Ancheta y Juan Cruz de los Santos).

Un salto similar, de medio millón de euros, tuvo la cotización de Matías Espíndola, el argentino que cosechó el valor de su desempeño en Deportivo Maldonado, adonde llegó para jugar el ascenso y se consolidó con un gran Apertura. El club fernandino sacó provecho de esta mejora en la cotización y lo vendió al Necaxa por cerca de un millón de dólares.

Y si hablamos de equipos ascendidos de gran campaña, hay que mencionar a Racing, el campeón del Apertura, que también registró una valorización de su plantel. Los más destacados en el mercado son el central argentino Felipe Álvarez y el jovencito zurdo riverense Yuri Oyarzo, que alcanzaron un valor de 700.000 euros después de la primera parte de la temporada.

Otro dólar

Las cotizaciones actuales del fútbol uruguayo están lejos de los valores que manejaban los clubes hace apenas unos años, como ya se dijo en gran medida a partir de las repetidas malas actuaciones de los clubes en las copas continentales, y del declive de la selección uruguaya, imagen y símbolo del fútbol de nuestro país, después de dos mundiales eliminada en la fase de grupos. En los años en que la selección llegaba lejos en los mundiales, o los clubes hacían campañas destacadas en la Libertadores, mejoraba el catálogo para el mercado europeo y sudamericano, algo que hoy no está ocurriendo.

Basta comparar con lo que se vendía hace pocos años. Peñarol cerró en agosto de 2019 la venta de Darwin Núñez al Almería de España por unos 8,5 millones de dólares, cuando el delantero recién empezaba a destacarse; ese mismo año vendió a Brian Rodríguez a Los Ángeles FC por 11,5 millones de dólares. En resumen, solo con dos jugadores metió 20 millones en la caja. Uruguay estaba bien conceptuado porque venía de ser quinto en Rusia 2018, pero también hay que decir que la calidad individual de ambos jugadores en cuestión fue factor determinante para su valor final.

Distinto es el caso de Liverpool, que tuvo en 2024 su mejor año de ventas. Por un lado, era un equipazo; por otro, y como consecuencia, era el campeón uruguayo. El negriazul facturó casi 35 millones de dólares. Para llegar a esa cifra fueron clave la venta de Federico Pereira, por quien Toluca pagó siete millones de dólares por el 70% del pase; que terminara de cobrar ocho millones de dólares por el 50% que tenía de Nicolás de la Cruz por su pase a Flamengo, y que vendiera a Luciano Rodríguez a Bahía por 11,2 millones de dólares, también por el 70% de la ficha.

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