Deporte Literarias de deporte

Un equipo de fútbol y política

Un recorrido por las 29 vidas que integran La selección de los valientes, el libro de Lucas Zalduendo donde jugadores y entrenadores usan la camiseta y el micrófono para desafiar al poder y disputarle el partido dentro y fuera de la cancha.

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Editar

El Mundial llegó a su fin, pero algunos acontecimientos, hechos y anécdotas trascienden el torneo y quedan tanto en la memoria colectiva como en la historia. La pelotita tiene eso; se queda grabada en la memoria. No nos olvidaremos jamás de la llamada del presidente estadounidense Donald Trump para anular la roja del jugador que defiende su selección, Folarin Balogun, ni de la bandera hecha de una sábana que homenajeó a los caídos en la guerra de Malvinas que mostró la selección argentina luego de ganarle, nuevamente en 2026, a Inglaterra en América del Norte.

Lucas Zalduendo sabe esto más que muchos. Es periodista licenciado en Ciencias de la Comunicación y profesor de la diplomatura de Comunicación Política de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Además, administra la página Fútbol y Política hace más de siete años. Allí hace el seguimiento de este binomio que arroja resultados diarios: clubes que se pronuncian sobre causas políticas, estados o políticos que inciden sobre competencias deportivas, la política deportiva de las organizaciones que regulan el deporte y lo que nos trae a su primer libro: los y las protagonistas que se animan a utilizar la plataforma mediática para expresarse sobre causas políticas que involucran tanto a sus países como a sus ideales.

Si, como dicen que dijo el exgolero y director técnico santafesino Ángel Comizzo, “los cagones no hacen historia”, Zalduendo responde que los y las valientes sí, y están citados a esta selección.

La selección

Nada está librado al azar. Hay hombres y mujeres, directores técnicos y jugadores, sudamericanos, africanos, europeos, vivos y otros que permanecen vigentes con su legado. Compiladas al mejor estilo de cuentos para antes de ir a dormir, las microhistorias se suceden de forma tal que la lectura las va dejando en el camino una tras otra, como los ingleses que dejó el Diego en su Gol del Siglo.

El propio Diego Maradona está allí, como también otros futbolistas icónicos de nuestro continente: Sócrates, Marta, Carlos Caszely, Afonsinho o el mismísimo Obdulio Jacinto Varela. También hay espacio para historias menos conocidas, con menos marketing y quizá con mayor valor simbólico como las de Leon Goretzka, el irlandés James McClean, Honey Thaljieh o Justin Fashanu.

En esta selección, la representación femenina es menor, pero no por eso es menos trascendental: Ada Hegerberg, Megan Rapinoe y Lily Parr, como otras tantas, juegan con los ideales bien puestos. Se percibe un esfuerzo por la recuperación de historias de mujeres que han sabido marcar tanto la cancha como la historia, aspecto en el que aún estamos en el debe.

Desde el banco de suplentes también se la juegan Marcelo Bielsa, Pep Guardiola y el maestro Óscar Washington Tabárez, cada uno con sus formas, sus luchas y su librito.

Hay historias recientes como la de Marcus Rashford, algunos clásicos como Eric Cantona o Didier Drogba y otras de antaño, como la de Matthias Sindelar, el Mozart del fútbol, que data de principios del siglo pasado.

No mezclen, o sí

Desde el prólogo de Pedro Saborido se hace evidente una consigna: “La pelota, desde sus orígenes, ha servido como motor de emancipación”. Hay una pasión que nos domina, y 11 personas corriendo atrás de la pelotita condiciona el accionar, la identidad, los sueños, la felicidad de muchos, y nos retrotrae a la infancia semanalmente. Esto se exalta a la enésima potencia cuando se lo combina con una dosis nacionalista que imponen los mundiales, las selecciones nacionales y el megaevento que convoca, por ahora cada cuatro años, a todo el mundo a ver quién es el mejor.

Sin embargo, los que manejan el mercado futbolístico saben eso, “exprimen nuestra pasión sagrada”, diría el guionista argentino, y nos imponen lógicas de cooling breaks, halftime shows, entradas inaccesibles y mercantilismo futbolístico que explotan a hinchas y futbolistas a la par para exprimir el negocio hasta que no dé más.

Saborido lo dice mejor: “Reina una pasividad funcional al statu quo. Un sistema que moldea futbolistas para que no cuestionen ni se manifiesten y que se olviden de sus orígenes. Figuras que no estorben al negocio”. Ante esta realidad, cada vez más jugadores y jugadoras escapan de la apatía y, con conciencia crítica, apuntan a romper lo establecido y manifestarse por lo que les late.

La selección de los valientes, de Editorial Tajante, está disponible en todas las librerías desde junio. Esta primera entrega, que seguramente tendrá ediciones ampliadas a futuro, es una lectura recomendable para los y las valientes del futuro, esos que no van a quedarse callados ni se limitan a jugar a la pelotita sin chistar.