En línea con una curva de descenso sostenida, que se remonta a mediados de este año, el directorio del Banco Central del Uruguay (BCU) optó por volver a reducir la tasa de política monetaria –el “precio del dinero”– en 50 puntos básicos y, de este modo, pasó de 8% a 7,5% y “la instancia se ubicaría en el entorno de la neutralidad”, informaron desde la institución.
La decisión, que se adoptó por unanimidad, se convirtió en el quinto recorte consecutivo a la fecha desde una reducción de 25 puntos que la posicionó en 9% durante julio. El antecedente más inmediato se registró hace un mes, cuando la reducción también fue de 25 puntos básicos y el ente anunció que si el escenario evolucionaba en las líneas esperadas, avanzaría gradualmente “en el ciclo de reducción de la tasa de interés hacia la instancia neutral de la política monetaria”. En ese momento las expectativas de los mercados financieros, analistas y empresas estaban cercanas a la meta, pero aún por encima.
En esta oportunidad, la decisión respondió a que en noviembre la inflación fue de 4,1% en la comparación interanual y se ubicó por debajo de la meta que estableció el BCU, de 4,5%. Por otro lado, la inflación subyacente, que excluye precios volátiles, se ubicó en 4,3%. “En la medida en que la inflación y sus determinantes continúen mostrando la trayectoria prevista, la senda de la tasa de interés podría avanzar hacia una fase más expansiva, en línea con el objetivo de estabilidad de precios”, indicó la institución de cara a próximas decisiones.
En ese sentido, el organismo financiero consignó que las expectativas de inflación de analistas y mercados financieros bajaron a 4,6% –“prácticamente” en la meta del BCU–, mientras que en promedio general, incluyendo también la de empresarios, fue de 4,9% para diciembre, en contraste con el 4,98% del mes pasado. En el mismo sentido, las proyecciones a corto plazo que elabora el BCU para la inflación se revisaron “a la baja” e indican que descendería en los próximos meses “en un contexto de mayor debilidad de los precios domésticos de las importaciones”.
Plano internacional y local: perspectivas de crecimiento en Uruguay “se revisan levemente a la baja”
La misiva del Comité de Política Monetaria (Copom) del BCU también menciona la coyuntura internacional y la caracteriza como “marcada por una elevada incertidumbre”, en línea con lo que dijeron a la diaria autoridades de gobierno, entre ellas el subsecretario del Ministerio de Economía y Finanzas, Martín Vallcorba. Respecto de la región, valoraron que Argentina muestra “cierta mejora” en sus perspectivas económicas.
“Las condiciones financieras globales siguieron suavizándose, los precios de los productos primarios se mantienen estables en niveles bajos –con excepción de la carne– y persiste la debilidad global del dólar”, consignó el informe.
A nivel local, sin embargo, detectaron una desaceleración y consignaron que “la actividad ha evolucionado por debajo de lo previsto”, por lo que las perspectivas de crecimiento para este año “se revisan levemente a la baja”, mientras que para 2026 y 2027 esperan que el producto interno bruto evolucione “en torno a su crecimiento potencial”, aunque “con riesgos a la baja”.
Durante 2026 el Copom se reunirá el 12 de febrero, el 21 de abril, el 26 de mayo, el 30 de junio, el 18 de agosto, el 6 de octubre, el 17 de noviembre y el 22 de diciembre, instancias en las que podrían hacerse correcciones.