El dato
En 2024 los tres departamentos donde se elaboró la mayor cantidad de bienes de exportación fueron Montevideo (21,9%), Colonia (20,3%) y Canelones (13,2%); entre los tres concentran el 55% de las ventas de productos al exterior.
El contexto
Los datos muestran que la capacidad exportadora no está repartida de forma homogénea en el territorio: por el contrario, se concentra en determinados puntos del país, donde confluyen infraestructura, recursos humanos, inversión y especialización productiva.
En efecto, la canasta exportadora de cada departamento está compuesta por diferentes productos. Por ejemplo, mientras en Montevideo las exportaciones de vehículos representan el 18%, en Colonia se destacan las exportaciones realizadas desde zonas francas (celulosa y concentrados de bebidas). En Canelones, por su parte, sobresalen los productos farmacéuticos y los lácteos.
Otros departamentos con una participación relevante son Durazno (10%) y Río Negro (7,3%), fenómeno asociado a las plantas de celulosa de la empresa UPM, que producen el principal producto de exportación en ambos departamentos. El siguiente departamento en el ordenamiento es San José, que concentra el 5% de las exportaciones nacionales. En este caso, el departamento se caracteriza por la producción de productos lácteos, de los cuales concentra el 46% de las ventas totales al exterior del país.
En el extremo contrario del listado aparecen Maldonado (0,1%), Lavalleja (0,2%) y Rivera (0,2%), que son los tres departamentos donde se produce la menor cantidad de bienes de exportación. Dentro de este universo, el vino y el arroz fueron los principales productos con salida hacia el exterior.
Es importante destacar que estos datos sólo incluyen los bienes, dejando por fuera las estadísticas vinculadas a la exportación de servicios. De esta manera, los datos de turismo, actividad muy relevante en estos departamentos (especialmente Maldonado), no están considerados para el ordenamiento.
Por otra parte, los datos asignan como departamento de origen al que aloja el último eslabón del proceso productivo. Así, por ejemplo, aquellos departamentos en los que se concentran frigoríficos exportadores que procesan animales que fueron criados y engordados en otros departamentos quedarán sobrerrepresentados en los datos, mientras que estos últimos quedarán subrepresentados.
Las implicancias
La concentración de la capacidad exportadora en un número reducido de departamentos deriva en la concentración de oportunidades y puestos de trabajo en esos territorios; no sólo por la producción de los productos de exportación, sino también por los negocios y empleos asociados a dichos establecimientos productivos.
Por otra parte, analizar la distribución de la producción de los principales bienes de exportación uruguayos en el territorio aporta insumos para el diseño y el direccionamiento de las políticas productivas.
Como sugieren los datos, las exportaciones de carne bovina están fuertemente concentradas en Canelones, que acumula el 41% del total. Si se suman Montevideo y Tacuarembó, la concentración de este producto asciende a casi dos tercios de ese total, un fenómeno que se explica por la localización de las plantas frigoríficas.
En el caso de la soja, un tercio de las exportaciones corresponden a Colonia y una cuarta parte a Soriano. Si se agrega Montevideo, los tres departamentos nuclean cerca de la mitad de las exportaciones sojeras.
Otras industrias exportadoras también están concentradas en un número reducido de departamentos. En particular, destacan el caso del arroz, en el que el 82% de las exportaciones se concentran en cuatro departamentos (Treinta y Tres, Cerro Largo, Rocha y Artigas), y el de la industria farmacéutica, cuyas exportaciones están concentradas entre Montevideo (66%) y Canelones (33%).
En suma, la mirada territorial de la matriz exportadora dispara varias preguntas para pensar cómo potenciar las capacidades productivas del país y reducir las brechas del desarrollo que caracterizan a los distintos departamentos. ¿Cómo se pueden potenciar las exportaciones de los departamentos rezagados? ¿Cuáles son las necesidades de cada tipo de infraestructura? ¿Cómo se pueden apuntalar las capacidades productivas características de cada departamento? ¿Qué políticas de empleo pueden ser más adecuadas para cada territorio? ¿Cómo se pueden generar sinergias regionales? ¿Dónde podrían ubicarse los distintos polos de innovación en función de las especificidades departamentales? ¿Cuáles son las necesidades de capital humano en cada lugar?
Joaquín Pascal, Centro de Estudios Etcétera.