La Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria (Fenapes) entiende que “no están las condiciones” dadas para un buen comienzo de clases en los liceos públicos de todo el país. En una conferencia de prensa encabezada por la nueva presidenta del sindicato, Alejandra Vespa, se planteó que la fecha del inicio de cursos, prevista para el 2 de marzo para séptimo grado y primero de bachillerato, generará inconvenientes en el caso de la Dirección General de Educación Secundaria (DGES). Fenapes responsabiliza por esto directamente al Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP).
Emiliano Mandacen, secretario general de Fenapes, dijo que en diciembre del año pasado, cuando el Codicen aprobó el calendario para 2026, el sindicato les trasladó a las autoridades de Secundaria la inconveniencia de empezar las clases el primer día hábil de marzo, de forma similar a lo que ya habían planteado el año pasado. Si bien Mandacen señaló que la DGES les informó que “estaba totalmente de acuerdo” con el planteo del sindicato, “el Codicen había dictaminado empezar el 2 de marzo de forma vertical”, sostuvo.
Vespa, por su parte, explicó que buena parte de la inconveniencia del inicio de cursos tiene que ver con la continuidad de aspectos de la Transformación Curricular Integral, que llevó a que los espacios de acompañamiento a estudiantes se extendieran hasta el 15 de febrero y, por lo tanto, el cierre del año lectivo fuera el 20 de febrero. Según detalló, esto hace que las familias de los estudiantes que han solicitado traslado de centro educativo aún no sepan qué liceo les fue asignado. “En ocho días hábiles es imposible tener las condiciones para recibirlos y empezar un 2026 en condiciones”, sostuvo.
Además, la presidenta de Fenapes planteó que se están registrando retrasos también con el cronograma previsto para la elección de horas docentes, lo que hace que cientos de profesores todavía no tengan asignado su lugar de trabajo y, por lo tanto, que haya muchos grupos sin docente. Más allá de que en algunos departamentos del interior el porcentaje de asignación es superior al 90%, Fenapes señaló que la situación es muy distinta en los departamentos con más liceos, que son Montevideo, Canelones y San José, donde se producirán las mayores dificultades.
Si bien los dirigentes sindicales señalaron que la semana que viene continuarán los actos de elección de horas para completar las vacantes, Vespa consideró que es importante que “todos los trabajadores tengan su liceo asignado” el día en que inician los cursos.
La presidenta sostuvo que esas dificultades no son responsabilidad de los trabajadores –los docentes están concurriendo a los liceos desde principios de febrero–, sino de limitaciones estructurales del sistema educativo. En ese sentido, consideró que la decisión del Codicen sobre el calendario escolar “no contempla estas dificultades” y no da “los plazos necesarios para que todo sea cubierto en tiempo y forma”. Completó la idea planteando que la situación sería distinta si se hubiera dejado la semana próxima para avanzar con el proceso de elección de horas y culminar con las inscripciones de estudiantes, y se hubiera dispuesto el inicio de clases para la siguiente semana. Entendió que, por lo tanto, las autoridades tuvieron “irresponsabilidad” al definir un calendario que “no contempla las particularidades” de cada uno de los subsistemas de la ANEP.
Al respecto, Mandacen habló del “fetichismo” que el sistema político tiene con la cantidad de días de clases y sostuvo que más importante que la cantidad de días que los estudiantes concurran al liceo es que los centros educativos cuenten con las condiciones adecuadas para recibirlos. Según valoró, más días de clase no equivalen necesariamente a mejores procesos de aprendizaje. “Lo que es proporcional a mejores procesos de aprendizaje es un sistema educativo más robusto, mejor organizado, con mayor presupuesto, con espacios adecuados, con infraestructura adecuada y con estudiantes que tengan las condiciones materiales para asistir”, dijo.
En ese sentido, desde el sindicato atribuyeron buena parte de los problemas a aspectos presupuestales. “Las dificultades vienen desde los propios recortes a nivel presupuestal, específicamente por un déficit heredado de la administración anterior y, por otro lado, los menguados recursos de este último presupuesto asignado y votado en el Parlamento, que distan mucho de cubrir las necesidades de la educación”. Como un aspecto que les preocupa especialmente, Vespa mencionó la incertidumbre sobre qué pasará con las horas de apoyo y tutorías a los estudiantes. Para esclarecerlo, sostuvo que desde la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza del Uruguay ya solicitaron una reunión a las autoridades del Codicen.