En los últimos días se han registrado varias amenazas de tiroteo en centros de educación media del interior que preocupan a las autoridades de la educación, en el entendido de que en otros países se han concretado agresiones con armas de fuego dentro de centros educativos.
Según informaron actores del sistema educativo, hay insumos para pensar que los episodios estarían conectados a través de algún reto o convocatoria realizada por redes sociales o de mensajería. Un liceo en Colonia, otro en Canelones, otro en Minas y una escuela técnica en esa misma ciudad fueron objetos de la amenaza.
Los casos más recientes fueron el de Colonia y los de Minas, donde ayer se concretó en el liceo y esta mañana en la escuela técnica. En ambos casos la amenaza apareció escrita con marcador en el baño del centro educativo, en un caso en el de mujeres y en otro en el de varones, según dijeron a la diaria desde la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). En Colonia la amenaza se concretó en el liceo 2 de forma manuscrita y refiere a este viernes.
En el caso de Secundaria, cuando se concretan estos episodios se activa un protocolo que dispone la realización de la denuncia policial y en Delitos Informáticos y que el centro educativo permanezca abierto. No obstante, según supo la diaria, se dispuso que la asistencia no sea obligatoria para el día en el que rija la amenaza, lo que alcanza tanto a estudiantes como docentes, pero no a adscriptos y equipos de dirección, que debieron concurrir de todas formas. No obstante, lo que ocurrió por la vía de los hechos es que los estudiantes no asistieron al liceo; en Minas, además, los profesores decidieron asistir en solidaridad con los adscriptos, que consideraron que también debieron ser exonerados en la concurrencia al centro educativo.
En el caso de la escuela técnica de esa ciudad, la amenaza de tiroteo fue borrada de la pared del baño en primera instancia, pero luego se volvió a escribir, esta vez planteando que se había colocado una bomba en el centro educativo. Ante esa amenaza, desde la UTU se llamó a los bomberos, que desalojaron el local y descartaron la colocación de un artefacto explosivo. Después de ello, las clases se retomaron.
Según dijo en rueda de prensa el presidente de la ANEP, Pablo Caggiani, en estos casos se ha actuado en conjunto con la Policía, por ejemplo, para generar un refuerzo del patrullaje en los respectivos centros educativos.
Esta serie de episodios se dan en un contexto de violencia que preocupa a autoridades y a las distintas comunidades educativas. En particular, un hecho que complejiza el abordaje de este tipo de situaciones es que muchas veces se originan en las redes sociales y luego se expresan en los centros educativos. Por ejemplo, días atrás trascendió que existe un canal de Whatsapp en el que se difunden videos de peleas y agresiones en centros educativos protagonizadas por adolescentes.
Caggiani estuvo esta mañana en el programa Desayunos informales y confirmó que el organismo realizó una denuncia sobre esta situación ante Delitos Informáticos. Además, dijo que ante este tipo de episodios desde el sistema educativo se apuesta por mejorar la intervención de las personas adultas de los distintos centros educativos, de forma de anticiparse y disolver episodios que incidan negativamente en el sentimiento de inseguridad de los estudiantes, lo que repercute también en las posibilidades de aprendizaje.