A partir del legado del artista plástico y profesor Salomón Azar, se lanzó el lunes una fundación en su nombre, que apuesta a generar cruces entre disciplinas y abrir espacios de investigación y creación.

Salomón Azar fue el creador y director del Taller Barradas, que funcionó desde 1974 hasta el fallecimiento del artista, en 2023. Elizabeth Ivaldi, exdocente del taller y también exalumna de Azar, contó a la diaria que el espacio de taller fue una alternativa importante de formación para el arte durante la dictadura, además de un espacio de resistencia.

La docente dijo que el Taller Barradas forma parte de la historia de Uruguay y de la educación artística. “La historia del Taller Barradas incluye también la historia de Uruguay”, destacó, y es por eso que el proyecto no solo busca recuperar el acervo generado allí, sino también preservarlo y difundirlo como parte de una memoria colectiva que trasciende lo artístico.

La idea de la creación de una fundación con el nombre de Azar surgió en 2024, cuando exdocentes del taller y familiares decidieron concretar un proyecto pendiente del artista y docente: una exposición por los 50 años del Taller Barradas, que se llevó a cabo en la Fundación Banco República. Allí se evidenció, según cuenta Ivaldi, la riqueza de un acervo material e inmaterial ligado a las memorias de quienes pasaron por el Espacio Barradas, lo que impulsó esa necesidad de encontrar un lugar para su preservación.

Esa iniciativa funcionó como punto de partida para dar forma a la fundación. Además, Ivaldi recordó que el 3 de abril Azar habría cumplido 86 años, por lo que este mes es el más indicado para el lanzamiento de este nuevo proyecto.

La Fundación Salomón Azar estará a cargo de sus hijos, Alejandro Azar como presidente y Ernesto Azar en la vicepresidencia, y también la integrará una de sus nietas, Guadalupe Azar.

En cuanto al trabajo que llevará adelante la fundación, la exdocente del taller contó que se proponen promover la organización, el inventario, el registro y la recuperación de los 50 años de trayectoria de Salomón Azar y, a su vez, dar visibilidad a sus producciones como artista, incluyendo sus grabados y otras obras, además de sumar material audiovisual. “Uno de los acervos importantísimos que tiene el taller es muchísimo material audiovisual de las actividades que se realizaban”, compartió.

La fundación también busca rescatar la metodología pedagógica de Azar, como la “didáctica espiral”, y se propone “sistematizar su pensamiento”, dijo Ivaldi. Otra de las ideas es buscar acuerdos con otras instituciones para colaborar en la difusión y preservación del legado. Asimismo, Ivaldi dijo que se piensa continuar con el espíritu de trabajo colectivo que caracterizaba a Salomón, buscando mantener viva la memoria y revalorizar las actividades de formación.

La fundación también explorará la unión entre arte, ciencia y salud. Según explicó Ivaldi, esto se hará entendiendo las artes como terapéuticas y preventivas, ya que la materialización de este cruce entre ambas disciplinas se dará por medio de convenios y acuerdos con instituciones, organizaciones u otras fundaciones que compartan este propósito.

Por otro lado, Ivaldi habló también de la incorporación de la tecnología con fines creativos, promoviendo que tanto las infancias como las personas adultas puedan utilizarla como un elemento para la creación y no ser “pasivos ante una tecnología que nos invade”, finalizó.

El lanzamiento de la fundación se celebró en el Espacio Colabora y, aunque aún el proyecto no cuenta con un lugar físico definido, el acervo del artista se encuentra actualmente en el lugar donde funcionaba el antiguo Taller Barradas.