Caminan sabiendo hacia dónde van. Se unen, como ya hace algún tiempo, como ya hace 58 años, en cánticos que reviven el sentido de lucha y de memoria. Aunque hubo años de silencio, el Día de los Mártires Estudiantiles se conmemora cada 14 de agosto. El recuerdo, además, se reaviva durante todo el mes, a través de distintas actividades y espacios de homenaje del movimiento estudiantil.
Líber Arce murió siendo estudiante de Odontología, aunque también estudió Arquitectura. Fue asesinado por las fuerzas policiales represivas en 1968, a sus 29 años, en una movilización estudiantil. A partir de entonces, se convirtió en el primer mártir para los estudiantes y la fecha de su muerte se estableció como una referencia para reivindicar su memoria y la de más estudiantes que murieron durante los años de represión de la última dictadura y los años previos.
Esta vez la tradicional marcha del 14 de agosto, que culmina en la Plaza 1° de Mayo, tuvo como consigna: “Por una educación para el pueblo, lucha y organización”, ya que este día implica para el movimiento estudiantil mucho más que una fecha de memoria. Además de recordar a aquellos estudiantes asesinados por su militancia, reivindican y “alzan la voz” por las luchas estudiantiles del presente.
¿Cómo transitaron la jornada los centros de estudiantes?
Para los estudiantes que integran las distintas agrupaciones, el Día de los Mártires Estudiantiles conserva sentidos que dialogan con sus propias experiencias de organización y con las demandas que atraviesan al movimiento estudiantil en general. Las organizaciones consultadas por la diaria coincidieron en reivindicar la fecha como un momento de memoria y lucha, aunque cada una puso el foco en distintos aspectos.
Desde la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU), aseguraron que la consigna de la marcha de este año significa volver “a la consigna cero de lo que nos representa, especialmente por el ayer, y también por el contexto sociopolítico de hoy”, y señalaron que, a pesar de “traer a la memoria a nuestras mártires estudiantiles”, todavía reclaman y “alzan la voz” por “una educación pública y de calidad donde entremos todas y todos”.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Emiliana Moraes, secretaria de Asuntos Gremiales, y Agustina Pagalday, secretaria de Comunicación de la mesa ejecutiva de la federación, contaron a la diaria que este 14 de agosto surgió la idea desde el Centro de Estudiantes de Ingeniería de recorrer las tumbas de algunos mártires en los cementerios del Buceo, del Norte y del Cerro. A su vez, contaron que la jornada estaría acompañada por oratorias y señalaron que desde la FEUU valoran especialmente esta iniciativa, ya que fue esperada con expectativa.
Por otro lado, para la Coordinadora de Gremios de Secundaria del Área Metropolitana (GSM), la conmemoración tuvo una impronta artística y de encuentro entre estudiantes, según contó Camilo Catenaccio, quien dialogó con la diaria en representación de la GSM. La organización hizo una peña en el conocido callejón de la Universidad de la República (Udelar), ubicado entre la Facultad de Derecho y la Biblioteca Nacional. A partir del mediodía de este viernes, en este espacio reconocido desde 2016 como Memorial de los Mártires Estudiantiles de Uruguay, hubo músicos invitados, en su mayoría estudiantes de distintos liceos, y se aprovechó para presentar y leer su proclama por el 14 de agosto.
Como hace algunas ediciones, la marcha de este año también culminó con las habituales proclamas de cada movimiento estudiantil. Moraes explicó que si bien los distintos centros comparten una “lucha conjunta”, también tienen reclamos específicos vinculados a sus realidades. Por eso, en el cierre cultural de la jornada se leyeron las distintas proclamas de los centros que participaron en la movilización.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Sabina Rojas, integrante del Centro de Estudiantes del Instituto de Profesores Artigas (Ceipa) dijo a la diaria que la conmemoración de este año se dio en un contexto de conflicto para los estudiantes del centro, por lo que decidieron no organizar actividades propias. En cambio, el gremio optó por “concentrar” sus “fuerzas” en acompañar y participar en las actividades impulsadas por otros sectores del movimiento estudiantil. Rojas remarcó desde el Ceipa, especialmente en esta ocasión, su reivindicación a la figura de Nibia Sabalsagaray, estudiante del Instituto de Profesores Artigas (IPA) asesinada en 1974 luego de ser detenida.
¿Cómo viven la militancia?
La discusión sobre las nuevas formas de militancia también ocupa un lugar dentro de las distintas agrupaciones. En la FEUU entienden que el movimiento estudiantil todavía atraviesa un proceso de reconstrucción después de la virtualidad impuesta por la pandemia, que implicó volver a encontrarse y redefinir el significado de la militancia en el presente. En ese sentido, Moraes dijo que también buscan cuestionar “algunas lógicas” de las organizaciones gremiales que vuelven “tradicional” la discusión y generar espacios más abiertos a nuevas formas de participación.
Ese cambio, según contó, supone incorporar preocupaciones que antes no tenían el mismo lugar dentro de la militancia, como las discusiones vinculadas al feminismo o la salud mental. En este último caso, señalaron que el desafío no pasa solamente por reivindicar políticas de atención hacia los estudiantes, sino también por incorporar el cuidado entre “compañeros y compañeras” como parte de la propia práctica militante. Moraes aclaró que este “es un tema que nos falta abordar como federación”.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
“La problemática de la representatividad es algo que entendemos que les pasa a todos los grupos sociales agremiados o sindicalizados. El problema de la participación y el interés en la militancia es complejo”, expresó Rojas desde el Ceipa, y reconoció que atraviesa distintos espacios sociales, aunque destacó como una señal positiva haber tenido asambleas más numerosas este año en comparación con años anteriores.
Rojas señaló que para el Ceipa la respuesta a esa dificultad pasa por fortalecer los espacios colectivos de discusión. En ese sentido, reivindicó las asambleas como el ámbito en el que los estudiantes pueden plantear sus posiciones y debatir distintas temáticas. “La asamblea es realmente el órgano más resolutivo del Ceipa y entendemos que mucha gente diga otra cosa, pero quien haya estado y quien lo milite sabe perfectamente que es horizontal y que es colectivo”, aseguró. A su vez, contó que a raíz de cada instancia de ocupación “siempre llegan caras nuevas” y hay quienes se terminan sumando activamente a la militancia luego de esas instancias.
En cuanto a las estrategias para acercarse a los estudiantes, Rojas explicó que intentan combinar espacios tradicionales de discusión con otras propuestas destinadas a generar encuentros más distendidos. Entre ellas, mencionó la organización de charlas y actividades culturales. “A veces la convocatoria de muchas actividades se hace compleja justamente por eso, por no ser muchas personas”, dijo, pero afirmó que, a pesar de eso, “van a seguir convocando”.
Catenaccio compartió una mirada parecida a la de Rojas. “Hay una realidad y es que a veces acercar a los compañeros y compañeras a la participación en las causas sociales es un desafío que tenemos”, compartió. Aunque aclaró que desde la coordinadora “siempre” se trata de “generar un contenido político que sea atractivo y con el que el y la estudiante se logre identificar”.
A su vez, dijo que se busca promover que más estudiantes se acerquen a los plenarios y participen en las instancias de discusión de cada centro, con la idea de que “el crecimiento de la coordinadora tiene que ver con el crecimiento de los gremios estudiantiles por separado también”.
Las luchas del presente
El Ceipa atraviesa un conflicto en reclamo contra los “títulos de cartón” a raíz del plan de titulación para docentes aprobado por el Consejo Directivo Central. En referencia al tema, Rojas dijo que el conflicto, que comenzó hace más de 20 días, continúa, aunque la medida de ocupación en el IPA fue levantada en la noche del miércoles.
De acuerdo con la estudiante, el objetivo de las movilizaciones es manifestar la “oposición” al plan y lograr “bajarlo” o, al menos, evitar que se lleve a cabo de la manera en que está planteado. El Ceipa cuestiona tanto la redacción de la propuesta, que a su entender tiene “ambigüedades” y aspectos todavía abiertos a discusión, como algunas de las condiciones centrales del plan para alcanzar la titulación.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Según Rojas, con la propuesta se “desvalorizan el estudio y el sacrificio que requiere la carrera”, al tiempo que preocupan las consecuencias que el plan podría tener para quienes actualmente se están formando o ya cuentan con el título. A su vez, señaló que existen otros mecanismos para acompañar a quienes tienen dificultades para egresar sin que eso implique otorgarles directamente el título. “Lo más importante es el valor de la educación en sí”, afirmó.
Para la FEUU, como para las demás agrupaciones, el presupuesto para la educación pública continúa ocupando un lugar central. Desde la federación cuestionaron que en la Rendición de Cuentas en proceso de discusión se haya contemplado una parte mínima de los recursos solicitados por la Udelar. “Evidentemente, el presupuesto de hoy para la educación pública es insuficiente”, apuntó Moraes. Junto con Pagalday señalaron que la discusión presupuestal atraviesa distintas dimensiones de la vida universitaria, desde las becas necesarias para sostener las trayectorias educativas hasta las condiciones de trabajo y los salarios docentes.
Recordaron el reclamo por mayores recursos para afrontar la masificación de las aulas debido al crecimiento de la matrícula. Aunque celebran que la Udelar reciba una mayor cantidad de estudiantes cada año, afirmaron que, “en vez de poder verlo como una celebración y con la alegría de que realmente se está democratizando de esa manera la educación terciaria, es un ahogo por la falta de presupuesto”. Mencionaron como ejemplo la situación de la Facultad de Psicología.
Pagalday también mencionó el reclamo por un financiamiento sostenido para los centros universitarios del interior del país, como forma de avanzar en la descentralización y evitar que el acceso a la educación terciaria siga concentrándose en Montevideo.
Por su parte, Catenaccio señaló que los principales reclamos por parte de la coordinadora se concentran en situaciones que estudiantes y docentes enfrentan en los centros educativos. Entre sus principales planteos aparecen las condiciones edilicias, las dificultades de accesibilidad en los liceos y la falta de equipos multidisciplinarios.
Sobre estos últimos, dijo que no es suficiente con contar únicamente con un psicólogo institucional o un educador sexual, por ejemplo, sino que es necesario conformar equipos integrales que incorporen también el trabajo de trabajadores sociales y articuladores pedagógicos.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
¿Cómo es el vínculo entre los distintos centros de estudiantes?
“Son estas instancias de símbolo y memoria las que más refuerzan nuestra unidad estudiantil”, reflexionó Pagalday al destacar que el 14 de agosto ocupa un lugar especialmente importante como fecha de articulación entre los centros de estudiantes.
Moraes señaló que la coordinación entre las distintas organizaciones estudiantiles se canaliza a través del Movimiento Estudiantil, un espacio que reúne a gremios de Secundaria, IPA, Magisterio, UTU, además de la FEUU. Según explicó, allí se generan instancias de encuentro y discusión para organizar actividades y definir posicionamientos comunes.
Desde las demás agrupaciones, Catenaccio comentó que se busca construir un “proyecto en conjunto” entre los distintos centros de estudiantes y que para eso se llevan adelante reuniones y actividades en común. De esta forma, la articulación entre estudiantes de distintas instituciones representa un proceso sostenido.
Rojas, por su parte, indicó que mantienen una coordinación constante con los centros de estudiantes del interior del país, con los que, especialmente durante su actual conflicto, conformaron un espacio intergremial. En cuanto al vínculo con otras organizaciones, como GSM y las estudiantes de Magisterio, destacó que “la coordinación es bastante fluida con todos”.