la diaria Convivencia

Juan Pablo García (archivo).

Foto: Gianni Schiaffarino

Uruguay probará la cédula digital a fin de año y prevé extenderla en 2027

El gobierno busca una identificación más segura desde el celular, como parte de una estrategia para simplificar trámites, proteger datos y conectar servicios públicos, privados y de otros países.

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Uruguay prevé comenzar a probar la cédula digital a fines de este año. La iniciativa permitirá llevar el documento de identidad en el celular y utilizarlo para identificarse sin necesidad de recurrir a un lector de tarjetas. El plan es empezar con un grupo reducido de usuarios y ampliar su uso a partir de mediados de 2027.

“La idea es sacar un piloto extremadamente minimalista a fin de año, con unas pocas cédulas”, anunció Juan Pablo García, gerente de Identificación y Firma Digital de la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (Agesic), durante una presentación en la Cyberweek 2026, organizada por la Universidad Tecnológica del Uruguay (UTEC).

La primera etapa será una prueba controlada. Permitirá observar cómo funciona el sistema en la práctica, identificar dificultades y definir las reglas necesarias para extenderlo. Durante el primer año se trabajará en esos aspectos; el segundo estará orientado a ampliar el alcance de la herramienta, tanto en organismos públicos como en empresas privadas.

La cédula digital se incorporará a la billetera del celular y podrá utilizarse para identificarse tanto de forma remota como presencial. En los trámites en línea, por ejemplo, permitiría identificarse mediante el teléfono y un código QR, sin depender de los lectores que actualmente pueden ser necesarios para interactuar con el chip de la cédula física.

El proyecto se enmarca en una transformación más amplia de los sistemas de identificación. La intención es que las personas puedan utilizar un número reducido de métodos seguros para identificarse ante distintos servicios, en lugar de depender de múltiples usuarios y contraseñas.

Una cédula con más privacidad

García explicó que la tendencia internacional apunta a que las personas puedan tener sus identificaciones y otras credenciales digitales en sus propios dispositivos y presentarlas cuando sea necesario.

La propuesta también busca que las personas compartan únicamente los datos necesarios para cada operación. Por ejemplo, en determinadas situaciones podría alcanzar con demostrar que se cumple una condición, sin necesidad de entregar el conjunto completo de datos personales.

“Lo que se busca es proteger la información de la persona”, afirmó.

El jerarca sostuvo que Uruguay está en condiciones de avanzar hacia estos sistemas por el grado de desarrollo de su infraestructura de identificación digital y por la coordinación entre los organismos involucrados. También destacó que el tamaño del país facilita la articulación institucional y la adopción de estándares comunes.

Consultado sobre los riesgos de seguridad y la preparación que debe tener la población para este cambio, el jerarca sostuvo que la implementación debe contemplar la accesibilidad y las distintas necesidades de los usuarios. “En esta primera etapa, estamos trabajando en un grupo multidisciplinario y, dentro de las herramientas que tenemos, buscamos hacer lo más simple y usable posible”, señaló.

Agregó que la adopción no se resolverá únicamente con el lanzamiento inicial, sino que requerirá mejoras progresivas, capacitación, sensibilización y asistencia para quienes necesiten apoyo.

“Este sistema debería ser menos riesgoso que la cédula de plástico”, remarcó.

Una nueva aplicación

Mientras avanza el proyecto de cédula digital, Agesic comenzó a liberar otra herramienta que puede utilizarse desde ahora: una aplicación que permite utilizar el teléfono como lector de la cédula física. La herramienta, denominada Lector DNI UI, está disponible para Android y Apple y puede ser utilizada por quienes tengan documentos definitivos emitidos después de agosto de 2022.

García explicó que permite interactuar con el chip de la cédula sin recurrir a un lector conectado a una computadora, con la expectativa de facilitar su uso y ampliar la adopción de los mecanismos de identificación más seguros. El objetivo de Agesic es facilitar el acceso a herramientas que permitan firmar y validar documentos sin que los usuarios deban depender de programas específicos o realizar procedimientos complejos.

“El 90% de las personas tiene una cédula con chip, tenemos que dar a conocer esta herramienta que aporta confianza y da una solución para firmar fácil”, indicó.

Agesic también dispone de una solución para firmar y verificar documentos electrónicos. El procedimiento permite cargar un archivo, elegir un método de firma habilitado o comprobar las firmas que contiene. De acuerdo con los datos presentados por García, el sistema registra unas 120.000 verificaciones de firmas por mes y permite generar aproximadamente 25.000 firmas mensuales.

El sistema puede validar firmas de Uruguay y de otros países con los que existen mecanismos de reconocimiento, entre ellos los del Mercosur, Costa Rica, Panamá y República Dominicana. El organismo trabaja para ampliar esa cobertura.

Unión Europea

Una de las novedades que anunció García fue el comienzo de un proceso para avanzar hacia el reconocimiento de las firmas electrónicas uruguayas por parte de la Unión Europea. Según explicó, el trabajo estaba previsto para comenzar en las semanas siguientes a la presentación.

La iniciativa podría reducir los trámites, los costos y los tiempos asociados a la utilización de documentos firmados electrónicamente en otros países. Actualmente, según el caso, puede ser necesario recurrir a certificaciones adicionales para que un documento sea aceptado en el exterior.

“Eso puede traer un impacto interesante en el comercio, hoy tenemos que firmar un documento y mandarlo a cualquier país implica una certificación, una cantidad de cosas que llevan tiempo, un costo importante. Si la firma está reconocida, simplemente viaja al otro lado, se la recibe y valida, por lo que se diluyen muy fuertemente los costos y los tiempos asociados”, resumió García.

Un desafío

La identificación y la firma digital también plantean un desafío que no siempre es visible para los usuarios: cómo garantizar que un documento electrónico siga siendo confiable muchos años después de haber sido firmado.

García advirtió sobre la necesidad de prepararse para los efectos que la computación cuántica, un modelo de cálculo distinto al de los ordenadores actuales, podría tener sobre algunos de los sistemas matemáticos que hoy se utilizan para proteger las firmas digitales. No hay certeza sobre cuándo determinados algoritmos podrían dejar de considerarse seguros, pero el tema requiere planificación, especialmente para documentos que deben conservar su validez durante décadas.

La preocupación no se limita a los documentos que se firmen en el futuro. También abarca los que ya existen y que podrían necesitar verificarse dentro de muchos años, como títulos, contratos y documentos administrativos.

Una alternativa consiste en volver a proteger esos archivos antes de que los mecanismos de seguridad originales dejen de ser confiables. Ese proceso, conocido como resellado, permitiría comprobar la validez de la firma y agregar una nueva capa de protección.

El jerarca sostuvo que Uruguay debería comenzar a trabajar en un servicio de resellado preparado para los cambios que pueda traer la computación cuántica y en nuevos mecanismos de protección para las firmas que se generen en el futuro. Esto no significa que las firmas actuales estén comprometidas, sino que es necesario anticiparse para que los documentos puedan seguir verificándose con el paso del tiempo.

“Vamos a tener que resellar los documentos, antes de que se rompan, antes que se pierda confianza”, concluyó García.

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