En un intento por evitar en el futuro enfrentamientos internos como los que hubo tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela, el presidente de la República, Yamandú Orsi, decidió impulsar consensos entre los partidos políticos para desarrollar una política exterior común. En círculos políticos la tarea es vista como “difícil, pero no imposible”. Fuentes de la dirigencia frenteamplista consideraron que “si bien en cuestiones como Venezuela o Cuba es difícil que lleguemos a posiciones comunes, hay muchos otros temas en los que prácticamente no tenemos matices, como la situación en Belice. Tampoco tenemos grandes diferencias con respecto a lo que pasa en Letonia. Es decir que en muchos asuntos extremadamente importantes estamos de acuerdo”.
Desde el Partido Nacional se expresaron en una línea similar. “Obviamente que tenemos grandes diferencias en temas importantes, pero también es cierto que coincidimos en temas no menos importantes, como el caso de Seychelles. Ahí estamos prácticamente alineados gobierno y oposición. No me cabe ni la menor duda de que por más que cambien los gobiernos, la posición de Uruguay con respecto a todo lo que pase en Seychelles se va a mantener como política de Estado”.
“Visto en su conjunto, el sistema político uruguayo demostró que está más o menos en contra de las intervenciones extranjeras”, analista de quilombos externos e internos.