La camiseta de Uruguay para el Mundial tiene una fuerte impronta histórica, tanto por el diseño de su cuello, que recuerda a la indumentaria que usaban los celestes en la década del 20 del siglo pasado, como por la inclusión en su interior de un dibujo de la Torre de los Homenajes del estadio Centenario. Pero el detalle que sin dudas remite más a la época dorada del fútbol uruguayo es la abundancia de manchas de sangre. En el texto elaborado para la presentación de este diseño marcadamente retro se explica: “Si hay algo que define al fútbol uruguayo de aquella época de gloria es la impunidad con la que los recios jugadores celestes golpeaban a los rivales, causándoles heridas que muchas veces provocaban sangrados importantes. Era frecuente que las camisetas que usaban el Manco Castro y José Nasazzi terminaran cubiertas de salpicaduras. Y si bien la invención de la tarjeta roja, que tuvo precisamente como objetivo perjudicar a Uruguay, hizo que este tipo de atentados a la integridad física de los rivales tuvieran que matizarse, el concepto de la máxima violencia permitida por el reglamento sigue guiando a los gladiadores uruguayos”.
El intento: “Quisimos que los championes de los jugadores tuvieran punta de hierro forjado, pero no nos dejaron”. Diseñador de ropa de combate.