En las últimas horas trascendió que el exdiputado del Partido Nacional (PN) Javier Radiccioni está detenido tras una denuncia por violencia doméstica que realizó su expareja.
De acuerdo con una publicación del periodista Eduardo Preve, el actual dirigente blanco la “golpeó con un objeto en la cabeza” y le ocasionó “una lesión con sangrado” este martes a las 20.30.
La información policial, a la que accedió la diaria, dio cuenta de que la Policía fue notificada por una pariente de la víctima. Al concurrir al domicilio, la mujer narró que, producto de una discusión que tuvieron por su hijo de 9 meses, Radiccioni le lanzó un vaso en el rostro y el impacto le ocasionó un corte en el labio.
Antecedentes familiares
El 21 de setiembre de 2023, la diaria informó que Humberto Radiccioni, padre de Javier, asesinó a tiros a sus dos socios de 30 y 42 años en una fábrica ubicada en la zona de Empalme Olmos, en el departamento de Canelones. El septuagenario cometió el crimen tras una discusión por motivos económicos y el hecho quedó registrado por las cámaras de videovigilancia instaladas en la zona.
Tras pujas en torno a la prisión preventiva, Radiccioni recibió una condena de 20 años de penitenciaría con cumplimiento efectivo. Aunque su defensa apeló el fallo para recalificar el caso como homicidio simple y reducir la cantidad de años, además de promover la prisión domiciliaria por problemas de salud, el planteo se rechazó en agosto del año pasado. Casi en paralelo, los empleados de la fábrica denunciaron haber dejado de recibir los pagos una vez cometido el hecho de sangre, y la abogada de 17 empleados, Jennifer Romero Traversa, dijo a la diaria que el exlegislador del Partido Nacional (PN) encabezó el proceso judicial y pidió formalmente el desalojo del padrón.
“Según la investigación, el sentenciado se presentó armado en la oficina donde trabajaban las víctimas. Tras una discusión, efectuó varios disparos a corta distancia contra ambas personas, dirigiéndose a zonas vitales. La secuencia fue captada por cámaras de seguridad y dejó a una de las víctimas con vida durante algunos segundos, tiempo suficiente para llamar al 911 antes de fallecer. El empresario confesó el hecho a la Policía, alegando problemas económicos y laborales con sus socios”, informó la Fiscalía General de la Nación.