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La Justicia imputó por estafa al excorredor de bolsa de Pérez Marexiano

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Más de 60 personas presentaron demandas contra González Palombo; entre ellas, su suegro y la pareja de su padre.

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La jueza de Crimen Organizado, Diovanet Olivera, imputó por estafa y falsificación de un documento privado a Ignacio González Palombo, excorredor de bolsa de Pérez Marexiano, quien fue denunciado por más de 60 personas por una suma total de aproximadamente seis millones de dólares.

González Palombo trabajó en la sociedad de bolsa Pérez Marexiano entre 2008 y 2015 realizando “los estados contables, presentándolos a los auditores y en prevención en el lavado de activos”, según narró la fiscal adjunta de Delitos Económicos de 2º turno, Elisa Guper, en la audiencia de este jueves. En 2014, la relación laboral tuvo “un quiebre” debido a que González Palombo incumplió en pagar la retención del IRPF ante la Dirección General Impositiva y generó una deuda por 850.000 pesos a la empresa, que finalmente pagó años después.

Si bien formalmente el vínculo laboral se terminó luego de ese hecho, a partir de 2015 González Palombo comenzó a captar inversiones para la empresa, pero de manera informal, ya que no podía asociarse comercialmente con la firma dado que no estaba habilitado por las normas del Banco Central. En su declaración ante la fiscalía, González Palombo dijo que “él oficiaba de nexo entre cliente y empresa, y con esa forma de trabajo y de gestión la cartera de clientes se fue agrandando de manera considerable, obteniendo la empresa importantes ganancias”, informó la fiscalía.

Según la fiscalía, en 2022 González Palombo se asoció con Tamara Taube, que era amiga de su pareja y vivía en México, para traer nuevos clientes a la firma Pérez Marexiano. “El imputado generó confianza con los damnificados, ya sea por los vínculos de amistad o por la solvencia y respaldo que la sociedad de bolsa representaba. Además prometía una buena rentabilidad, lo cual les proporcionaba a aquellos una ilusoria seguridad”, indicó la fiscalía.

La fiscal sostuvo que el “modus operandi” de González Palombo se realizó de dos formas. La primera modalidad implicaba que los inversores realizaban transferencias bancarias a las cuentas de González Palombo o le entregaban dinero en efectivo para que lo invirtiera a través de Pérez Marexiano en “productos promisorios”. “Luego este [González Palombo] les hacía creer que ya tenían una cuenta de inversión, proporcionándoles un número falso de cuenta, y les enviaba estados de cuenta con un rótulo similar al de la empresa, donde figuraban ganancias que no eran reales. En este caso los clientes nunca figuraron como inversores de Pérez Marexiano”.

La segunda modalidad implicaba que los clientes le transfirieran directamente el dinero a la cuenta del Banco República (BROU) de la firma Pérez Marexiano. A un grupo de inversores se les otorgó un número de cuenta de cliente de la bolsa correctamente, “pasando a estar registrado como tal en la sociedad e ingresando su dinero a su cuenta cliente”. “Sin embargo, otro porcentaje de estos clientes transfirieron el dinero a la cuenta BROU de la firma, pero González ordenaba a la sociedad que lo imputara a la cuenta de otro cliente y no a la de aquel que efectivamente había enviado el dinero, con lo cual o directamente no registraban como cliente o sus cuentas pasaban a estar en cero”.

También se detalló que González Palombo daba las instrucciones a la sociedad de bolsa sobre qué productos debían adquirirse y, por lo general, eligió “inversiones de alta volatilidad”, a pesar de que la mayoría pedía inversiones de bajo riesgo, “lo que hizo que los damnificados perdieran gran parte de su dinero o todo”. “Téngase presente que los denunciantes creían estar recibiendo réditos importantes según los estados de cuenta que se les hacía llegar y que sus acciones se encontraban al alza, pero todo era un escenario de humo”, enfatizó la fiscal.

Durante la audiencia, la fiscal hizo mención a cada una de las denuncias que se presentaron en su contra –suman 63– y acotó que hay más víctimas que no se incluyeron en esta oportunidad porque no presentaron toda la información requerida en esta instancia. En total, las víctimas denuncian que transfirieron más de seis millones de dólares, que nunca pudieron recuperar.

Entre los denunciantes se encuentra, por ejemplo, la pareja del padre de González Palombo. Según narró la fiscal, el imputado le ofreció invertir en la firma Pérez Marexiano y ella accedió porque, a su conocimiento, “él era corredor de la compañía”. Tanto ella como su hijo terminaron invirtiendo 116.000 euros. “Según la denunciante en la sociedad, a Pérez Marexiano le dijeron que la cuenta se encontraba abierta a nombre de Luis González, admitiendo que les había ingresado la transferencia pero el dinero no estaba en la cuenta de García”, informó la fiscal.

Otro de los inversores que denunció a González Palombo por estafa fue su suegro. En su escrito, el suegro narró que invirtió en la bolsa de Pérez Marexiano desde 2018, y desde esa fecha hasta 2024 mantuvo reuniones periódicas con González Palombo, en las que le brindaba “detalles de saldos y movimiento”. En abril de 2025, el suegro se reunió con Carlos Pérez, uno de los socios de Pérez Marexiano, y le solicitó la devolución del dinero invertido. Pérez le entregó 42.000 dólares en un cheque, pero no se le devolvió el saldo pendiente porque argumentaron que “no tenían liquidez para pagarles a todos”.

En abril del año pasado, tras una nueva reunión con los socios de Pérez Marexiano, “le dijeron que no le podían pagar porque existían dificultades para identificar el remitente del dinero debido a una supuesta duplicación de la documentación bancaria. Dice que le expresaron textual: ‘El dinero entró pero no figura quién nos lo mandó’”. En total, reclama un monto de 70.000 dólares.

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