El uso del estrecho de Ormuz como carta de negociación en la guerra entre Estados Unidos e Irán, por uno y otro contendiente, volvió a colocar sobre la mesa el carácter de la energía como elemento desestabilizador global. Esto se suma a la amenaza potencial de una crisis financiera que recuerda, según algunos analistas, a la tormenta de las subprime de 2008.
- La batalla mundial por la energía, por Michael Klare.
- ¿Hasta dónde aguantarán las reservas petroleras?, por Eva Thiébaud.
- La crisis infame, por Frédéric Lordon.