A lo largo de las últimas décadas, un núcleo de los estudios sobre literatura ha ido desplazando su foco de atención de autores y obras hacia la forma en que estas son recibidas. Desde esta perspectiva, estamos en la época en que las audiencias –lectores, espectadores– son material de investigaciones y elaboraciones teóricas. A este asunto se dirigen las V Jornadas de Teoría Literaria y Cultural que se llevarán a cabo este jueves y viernes en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE) de la Universidad de la República.
Bajo la convocatoria “La recepción del arte y las culturas masivas desde la investigación empírica”, habrá mesas sobre la crítica literaria como forma de recepción, sobre la recepción como forma de mediación, la recepción como coproducción, y sobre la relación entre recepción, público y agencia. Además, se presentarán los proyectos Lectoras profanas: estudio sobre los procesos de apropiación en la lectura de literatura de mujeres de sectores populares y Públicos y procesos de recepción en el carnaval uruguayo, así como el dossier de la revista Estudios Latinoamericanos dedicada al tema central de las jornadas.
Los trabajos que se presentarán en el evento organizado por el Departamento de Teoría y Metodología de la Investigación Literaria de la FHCE tendrán temas tan diversos como la simbología de los afiches de la fiesta de La Patria Gaucha, la ciencia ficción argentina contemporánea, la narrativa de los videojuegos, la crítica de series televisivas, la ficción producida por fans y la obra de Armonía Somers, entre muchos otros.
Por qué y cómo se leen novelas románticas
El jueves a las 18.30 tendrá lugar la conferencia “El libro es un trofeo. Lectoras, novelas románticas e imaginación pública”, a cargo de Giuliana Pates, de la Universidad Nacional de San Martín. “Mis investigaciones se ubican en el cruce del campo de la cultura y los estudios de género. Me interesa, de modo particular, conocer las formas contemporáneas de circulación y apropiación de las narrativas del amor y lo romántico. Es decir, me pregunto por qué las mujeres siguen leyendo novelas románticas aun cuando no son consideradas ‘buena literatura’ y cuando se están revisando las matrices culturales de lo que entendemos como ‘romántico’; cuáles son las emociones, las imaginaciones y las sensibilidades que emergen cuando leen una historia de amor; y de qué modos se relacionan los libros y la lectura con su educación sentimental y con sus vidas cotidianas”, explica la investigadora argentina a la diaria.
“Para responder estas preguntas, por un lado, parto de reconocer que la literatura es una vía de entrada privilegiada a la imaginación pública de una época, porque trabaja con ‘las conversaciones de una cultura’, como decía Josefina Ludmer, es decir, retoma y reelabora sensibilidades e imaginarios contemporáneos. En este marco, reconozco que las historias de amor, aun cuando pueden parecer inactuales, se siguen escribiendo y reescribiendo constantemente porque incorporan las transformaciones sociales de cada época. Es allí, en las variaciones del género y en las formas en que las mujeres las leen, en las formas en que se imaginan mundos posibles, relaciones posibles, que se condensan las tensiones y las sensibilidades de este momento histórico”, agrega.
“Las mujeres tienen múltiples, negociadas y complejas formas de relacionarse con estos libros. El desafío, en mis investigaciones, no es cuestionarlas ni tratar de ‘explicarlas’; intento hacer de las voces y de las experiencias de las mujeres, de sus lecturas, sus biografías, sus marcas ideológicas, un material de interrogación y no una ‘fuente’, un ‘testimonio’ o un recurso para verificar preceptos teóricos o analíticos. Encontrar estos matices me da la posibilidad de tejer las experiencias de distintas generaciones de mujeres y de mirar los procesos desde sus enredos, contradicciones y complicidades”, dice.
En su tesis doctoral, Un puerto seguro: lectoras, novelas románticas y sensibilidades en torno al amor en el (pos)feminismo, Pates hizo un abordaje cualitativo para relevar y analizar la recepción de novelas románticas de circulación masiva. Eso le permitió llegar a algunas conclusiones.
“Las producciones culturales que se clasifican como ‘románticas’ suelen ser señaladas como ‘cursis’ y ‘empalagosas’, como ‘fantasiosas’ e ‘irreales’. Además, el ideal de amor romántico que narran suele ser visto como ‘machista’, ‘patriarcal’, ‘violento’ y ‘tóxico’. Una de las claves de la investigación es reconocer que la literatura romántica de circulación masiva es una producción heterogénea, compleja y contradictoria, que se transforma y se reescribe constantemente. Así como se mantienen algunos elementos estables de este género literario, como la consagración de la pareja monogámica heterosexual y la familia, también hay nuevos elementos, sobre todo en el modo de construir los personajes femeninos, con mayor agencia y autonomía”, explica.
“En segundo lugar, las lectoras no son ‘tontas culturales’, como decía Stuart Hall, o como a veces se dice sobre las consumidoras de este tipo de géneros de la cultura masiva. Son conscientes del carácter contradictorio de estas novelas y pueden reconocer que algunas refuerzan ideales románticos, que les producen insatisfacciones en sus vidas cotidianas –porque no viven un amor como el de las novelas–, pero eso no impide que sigan leyéndolas y que puedan encontrar allí formas de reelaborar algunas de sus expectativas y sus anhelos románticos”, dice Pates.
“Una tercera clave de la investigación es que la lectura se vuelve para ellas un ‘refugio emocional’ porque les permite, de manera fugaz y ocasional, modificar sus rutinas –que están ligadas a las demandas familiares–, encontrar un modo de experimentar la autonomía y reelaborar algunas incertidumbres, ansiedades, preocupaciones y malestares de sus vidas cotidianas. En este marco, la lectura se vuelve un espacio y un tiempo propios, que les permite poner en suspenso algunos mandatos de género”, agrega.
V Jornadas de Teoría Literaria y Cultura. 17 y 18 de setiembre en el salón Cassinoni de la FHCE (Uruguay y Minas). Programa completo en la web de la facultad.