El Sindicato Único Gastronómico y Hotelero del Uruguay (Sughu) está siguiendo “situaciones irregulares” en grandes emprendimientos de Punta del Este, dijo a la diaria el dirigente departamental Óscar Andino. El caso más reciente, denunciado ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), implica al complejo turístico Solanas, donde, según indicó, “existe una contratación muy precaria”.
Explicó que la empresa realiza contratos mensuales que afectan a “más del 80% de la plantilla laboral, es decir, a unos 320 trabajadores”. Esta modalidad se sigue en el caso de empleadas domésticas que trabajan allí desde hace años y que, de esta manera, “no generan antigüedad y tampoco tienen derecho a obtener préstamos”, amplió.
Por otra parte, en los primeros días de diciembre el Sughu denunció el despido de “más de 40 trabajadores con un año de trabajo” en la denominada academia de Giuseppe Cipriani, una academia de formación en hotelería ubicada en el exhotel Mantra, en La Barra. Este proyecto está a cargo del empresario italiano Giuseppe Cipriani, impulsor del emprendimiento en el exhotel San Rafael.
Además, Andino señaló que, al redefinir el establecimiento como “academia” y no como hotel, la empresa Cipriani comenzó a operar en la categoría legal de “enseñanza privada”, a pesar de que los trabajadores son gastronómicos y hoteleros. Esto implicó la eliminación de cargos como mucama, recepcionista y mozo –que no existen en esa categoría–, que pasaron a ser considerados auxiliares de servicio.
Como consecuencia, los salarios “se redujeron un 25%”: de 40.000 a 30.000 pesos nominales. Si bien la Dirección Nacional del Trabajo (Dinatra) del MTSS “realizó algunas inspecciones generales, aún no hay una resolución”. Por otra parte, el dirigente agregó que los trabajadores no han solicitado su reingreso “por miedo o para evitar conflictos”. “Una empresa que llegó con la promesa de desarrollar la hotelería de alta calidad terminó generando un contraste muy nefasto”, lamentó.
Aumento de personal y precariedad laboral en el sector
Andino dijo que en esta temporada “se contrató a un 20% más de personal en restaurantes y un 10% en hoteles”, en comparación con temporadas anteriores. Estas contrataciones son zafrales, por 90 días que pueden o no extenderse, según la decisión de cada empresa. Además, destacó que los hoteles y restaurantes “empezaron a operar a niveles mejores que los de 2019”.
No obstante, afirmó que “aún se está lejos de alcanzar las condiciones de trabajo de 2016 y 2017”. A su juicio, esto se debe a que los empresarios “están abocados a la multifunción”, lo que implica que “un trabajador contratado para una tarea deba realizar cinco más” por un salario de 42.000 pesos nominales en enero y de 39.000 pesos en febrero.
Esta situación provoca “pérdida de calidad de servicio y de profesionales porque han migrado al rubro de la construcción”, dijo tras remarcar que “el interés de los empresarios es el lucro” y definir el escenario actual como “un retroceso”.
A su vez, señaló que hay informalidad y “abuso” por parte de los empresarios respecto de las personas inmigrantes, quienes “trabajan entre 12 y 14 horas en las peores condiciones”, así como a empleados que vienen de otros departamentos a Maldonado.
Por este motivo, anunció que desde el sindicato “se está realizando un seguimiento de la situación” y que, tras varias denuncias realizadas por Sughu, el Poder Ejecutivo les comunicó que a partir de este mes “la Inspección General del Trabajo [y de la Seguridad Social], el Banco de Previsión Social y la Dirección General Impositiva harán una fuerte campaña de formalización laboral”.
Si bien Andino indicó que este año “hubo más intervención” de la Inspección General del Trabajo, advirtió que aún falta personal: “Se precisan 130 inspectores como mínimo”, apuntó.
El inspector general del Trabajo, Luis Puig, dijo en noviembre pasado que se está ante “un escenario complejo, con una inspección integrada por muy pocas personas: 86 inspectores, 14 abogados y un número reducido de funcionarios”.
Pérdida salarial desde 2020
En 2022 se aprobó el convenio colectivo del grupo de hoteles, restoranes y bares con vigencia hasta julio de 2026, aunque no contó con el apoyo del Sughu.
Andino explicó que las pautas salariales acordadas para el sector “eran paupérrimas” y que, aunque fue uno de los “más afectados durante la pandemia por covid-19, el Estado volcó menos recursos que en otros”. Aseguró que, para julio de 2026, se estima "una pérdida salarial del 1,5%" y que los trabajadores “han perdido dos salarios mensuales” desde 2020.