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Cristhian Ortega. Foto: Mathías Figueredo

Cristhian Ortega: “Creo que hoy, más que nunca, se vuelve necesario encontrarnos y sentir la música sonando en vivo”

El cantautor presenta Imagine: homenaje a John Lennon este sábado en el teatro de la Casa de la Cultura de Maldonado; la propuesta es el disparador para hablar de su trayectoria y su visión de la música en atribulados tiempos.

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El cantante, compositor y docente Cristhian Ortega (nacido en Lascano, pero radicado en Maldonado desde la infancia) presentará, este sábado 31, un homenaje a John Lennon en el teatro de la Casa de la Cultura fernandina. Del espectáculo, de su trayectoria artística y del valor de la música artesanal como refugio y profesión, entre otros temas, conversó con la diaria desde el rincón del balneario Punta Negra, donde vive y se inspira.

En principio, cuenta que su camino en la música comenzó a los 17 años, estudiando guitarra en la Escuela de Música de Maldonado. Apenas dos años después, aparecieron sus primeras composiciones. “Descubrí que había una vocación a desarrollar por ese lado, más allá de aprender a tocar el instrumento”, recuerda.

El punto de inflexión llegó en 2013, cuando decidió enviar un demo al concurso Movida Joven, en Montevideo, sin más expectativa que pisar el escenario de la sala Zitarrosa. Para su sorpresa, se llevó el premio a mejor compositor y varias menciones. “Para mí eso fue como un gran empujón, porque estaba aprendiendo recién. Estaba estudiando el primer año del ISEF (Instituto Superior de Educación Física), pero me decidí a meterle fichas a la música”, cuenta.

Entonces empezó a trabajar dando clases particulares de guitarra y en los talleres del Fondo Social de la Construcción. Para 2016 recibiría otro gran espaldarazo: obtuvo el segundo premio como compositor solista en el certamen Guitarra Negra, convocado por la Intendencia de Montevideo, además de una mención como guitarrista que le reportó su propio instrumento.

En 2019 nació Solsticio, su primer disco en formato banda, producido por el músico Fabián Marquisio, quien lo impulsó habiendo sido su profesor de guitarra. Sin embargo, apenas logró presentarlo en la Casa de la Cultura de Maldonado, porque la pandemia congeló las salas.

Pese a la frustración por la falta de toques en vivo, siguió produciendo. En diciembre de 2025 lanzó Andar, un segundo trabajo, también con diez canciones, en formato banda y producido por Marquisio, que presentó en setiembre en Maldonado y que llevará a la sala Corchea, de Montevideo, en noviembre próximo.

Entre la raíz folclórica y el paisaje de Punta Negra

Si de géneros se trata, su música está arraigada en un folclore latinoamericano que matiza con pop y rock: “Es una propuesta bastante ecléctica”, dice, para reconocer que sus letras tienen una fuerte impronta biográfica: “Parten del tránsito cotidiano, la observación y la emoción”.

En el proceso creativo también juega un fuerte papel el entorno de Punta Negra, balneario que visitaba desde 2015, cuando comenzó a maquetar su primer disco, y donde se radicó definitivamente hace cinco años. “El paisaje que me rodea es una mezcla de monte y costa, y siento que eso se va impregnando en mis canciones. Aunque compongo desde la emoción, la gente me dice que los temas transmiten paz y serenidad. Creo que el lugar donde vivo ayuda a transmitir eso de forma inconsciente”, dice Ortega, quien ha abierto espectáculos para figuras como Diego Rossberg, 4 Pesos de Propina y, recientemente, Florencia Núñez en San Carlos: “He sido bastante afortunado, y también considero que estar siempre activo, perseverando y haciendo cosas, es un punto a favor” de esas convocatorias.

Strawberry Fields en el aire fernandino

La idea de generar un espacio para celebrar la obra de John Lennon surgió el verano pasado. Fascinado por las reuniones espontáneas que cada año congregan a miles de personas frente al mosaico de Imagine en el Central Park de Nueva York, buscó trasladar esa mística al ámbito local. “John Lennon es un artista que siempre me emocionó mucho; me siento identificado con sus lugares al componer”, explica.

Sin embargo, hace cuestión de aclarar que Imagine no es un tributo o una imitación: “Respetamos las estructuras y la esencia, pero no me voy a disfrazar. La idea es homenajear su obra y también sus acciones como ser humano”, amplía. Y dice “respetamos”, porque no estará solo con su guitarra.

Para la ocasión, convocó a músicos con quienes mantiene lazos de afecto y trayectoria: Gerardo Díaz (piano), Pablo Moyi Figueira (bajo), Gonzalo Pérez (batería), Julio Pereira (quien antes de convertirse en “un hermano” fue su primer profesor de guitarra y le enseñó a amar a Lennon y a los Beatles) y la cantante argentina Julia Merlini como invitada especial.

El repertorio abordará tanto la etapa solista de Lennon como clásicos de los Beatles, dirigido a un público que promete ser variado. “Lo que tienen Lennon y los Beatles es que no pasan de moda. Su música es tan potente y tiene tanta llegada, que convoca a contemporáneos a los Beatles, otros más jóvenes y también a adolescentes que podrían ser mis alumnos. Vamos a estar todos unidos para traerlo al presente”, celebra.

Su idea es dar continuidad al proyecto y llevarlo al aire libre, para hacerlo más cercano a esos toques del Central Park que lo inspiraron. Como pensando en voz alta, dice que podría convocar a artistas diferentes cada vez, seguramente en octubre y diciembre, cuando se conmemora el nacimiento y el asesinato de Lennon. Por lo pronto, adelantó que habrá una nueva entrega el 19 de diciembre en el Arboretum Lussich.

La música artesanal como refugio en tiempos artificiales

Más allá de los escenarios, Ortega ejerce la docencia en institutos privados, da clases particulares y talleres de composición de canciones. En esas instancias, intenta derribar el preconcepto colectivo de que “no se puede vivir de la música” o que el éxito se reduce a llenar estadios o hacer giras.

“Vivir de la música no es solo estar sobre un escenario. Hay muchas alternativas: enseñar, grabar, producir, asesorar procesos creativos, con constancia y disciplina, pero sin caer en el sufrimiento: se trata de dar un pasito más cada día hacia lo que queremos crear”, aconseja, por experiencia propia y guiado por el ejemplo de Marquisio, de quien dice que no solo aprendió música sino también la forma de verla como una profesión posible.

“También trato de transmitir a los chiquilines que la música es un refugio para encontrarse con uno mismo. En lo personal, me ha transformado mucho; las canciones me han mostrado por dónde ir o descubrir lo que me está pasando”, reflexiona, en tiempos de movilizaciones estudiantiles por espacios de escucha y contención en salud mental.

Por otro lado, ante el avance de las composiciones mediante inteligencia artificial y la música de escritorio, Ortega reafirma su fe en el oficio y la calidez del encuentro en vivo. Nutrido por referentes como Jorge Drexler, Franny Glass, el chileno Nano Stern o los mexicanos Natalia Lafourcade y David Aguilar, defiende la elección de cada palabra y el valor del contacto directo. “Me gusta lo artesanal: buscar sinónimos, detenerme en el proceso. Y creo que hoy, más que nunca, se vuelve necesario encontrarnos, ir a ver un espectáculo y sentir la música sonando en vivo”, invita.

Imagine: homenaje a John Lennon, sábado 31 de octubre a las 20.30 en el teatro de la Casa de la Cultura de Maldonado (Rafael Pérez del Puerto y Román Guerra). Entrada general a $ 450 disponible en Redtickets.

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