La Intendencia de Maldonado (IDM) proyecta modificar el sentido de circulación y proceder al flechado de las calles 7 y 5, denominadas Juan Alberto Caracara y Agapito Parabera, en Maldonado Nuevo. La medida preocupa a comerciantes del barrio, que en ese punto presenta importantes dificultades de conectividad.
Temen que los cambios propuestos afecten el funcionamiento de unos 45 comercios que generan alrededor de 300 puestos de trabajo directos, además de fuentes laborales indirectas vinculadas a proveedores, transportistas, trabajadores informales, recicladores y vendedores ambulantes.
El edil colorado Eduardo Elinger recogió esta inquietud y envió una nota al intendente Miguel Abella, al Departamento de Movilidad de la IDM, al Municipio de Maldonado y a la Comisión de Transporte de la Junta Departamental. Junto con la firma de 80 comerciantes y vecinos, advirtió que cualquier medida “requiere una evaluación especialmente cuidadosa”.
Explicó que varias calles “terminan en pasajes, embudos o salidas de dimensiones reducidas” y que “en algunos sectores la circulación se encuentra limitada a espacios donde apenas puede transitar un vehículo”. La calle 6 constituye la única conexión efectiva entre Caracara y Parabera, al tiempo que Caracara cumple “un papel fundamental” en el acceso hacia Bulevar Artigas y la avenida Perimetral, añadió.
Según el edil, “la reducción del flujo vehicular podría afectar la llegada de clientes, disminuir la actividad económica y poner en riesgo comercios y puestos de trabajo que resultan fundamentales para la vida del barrio”.
Reclaman estudios integrales
Los vecinos afirman que distintas modificaciones aplicadas a la circulación de Camino de los Gauchos –la calle principal del barrio– “habrían contribuido” a la pérdida de dinamismo comercial y al posterior cierre de numerosos establecimientos. Por ese motivo, en la nota piden que “no se adopten decisiones que puedan generar consecuencias similares en Maldonado Nuevo”.
Elinger propuso que una delegación de comerciantes del barrio sea convocada por la Comisión de Tránsito y Transporte de la Junta Departamental de Maldonado. En esa línea, recordó que hace más de 14 años vecinos y comerciantes presentaron un proyecto con “alternativas concretas”, como la realización de recortes de veredas para generar espacios de estacionamiento.
La propuesta “contó con asesoramiento técnico y habría sido considerada viable por distintas administraciones, aunque nunca llegó a ejecutarse”, indicó, al señalar que el proyecto debería reconsiderarse.
“Cualquier modificación del tránsito debe sustentarse en estudios técnicos integrales, contemplando no solamente la circulación vehicular, sino también la accesibilidad, el estacionamiento, la actividad comercial, el empleo y la realidad estructural del barrio”, concluyó.