Saltar a contenido
Maldonado Sociedad
Archivo, 2025 · Foto: Virginia Martínez  Díaz

Archivo, 2025

Foto: Virginia Martínez Díaz

Policías de Maldonado serán denunciados ante Fiscalía por abuso de autoridad en centro del INAU

Un pedido de apoyo para controlar una crisis en el CAFF Camaleón terminó en golpes y agresiones verbales a adolescentes y una trabajadora, comunicó el Suinau, al rechazar los “graves hechos de violencia policial”.

Nuestro periodismo depende de vos

Si ya tenés una cuenta Ingresá

Funcionarias del Centro de Acogimiento y Fortalecimiento Familiar (CAFF) Camaleón, ubicado en la capital departamental, radicarán una denuncia penal contra policías que respondieron con violencia ante un pedido de apoyo para controlar un desorden entre algunas residentes. La situación fue descrita por las trabajadoras al Sindicato Único de Trabajadores del INAU e INISA (Suinau), que este miércoles expresó su “más absoluto rechazo a los graves hechos de violencia policial ocurridos” en la noche del sábado 4.

Según la comunicación sindical, “lejos de restablecer el orden con criterios de protección y respeto por los derechos”, la intervención de los efectivos de la seccional 1ª de Maldonado derivó en “un uso desmedido de la fuerza”. “Las funcionarias presentes debieron intervenir para impedir que continuaran golpeando a adolescentes que ya habían sido reducidas y permanecían en el suelo con evidentes signos de agresión”, relató el sindicato.

Una trabajadora, a quien los policías consideraron en desacato, fue “golpeada y esposada” al ser trasladada a un móvil que la condujo a la seccional, donde permaneció detenida durante varias horas. De acuerdo con la denuncia sindical, posteriormente personal médico constató que presentaba hematomas. Las adolescentes también fueron trasladadas “sin acompañamiento adulto y denunciaron haber sido víctimas de agresiones verbales”.

“Inadmisible” ausencia de autoridades

El sindicato también consideró “inadmisible” la ausencia de autoridades del INAU durante todo el procedimiento y que, una vez recuperada la libertad, fue la propia funcionaria agredida quien debió acompañar a las adolescentes de regreso al hogar, a las nueve de la noche.

A esto sumó su “profunda preocupación” por la falta de investigación inmediata por parte de la Fiscalía sobre el accionar policial y por la “ilegítima detención y las agresiones sufridas por una trabajadora”, quien además cumplía funciones en el centro desde las seis de la mañana.

“Cuando se solicita apoyo policial en un centro del INAU es para proteger a adolescentes y trabajadores, restablecer la convivencia y garantizar derechos; nunca para ejercer violencia, abusar de la fuerza o vulnerar garantías fundamentales”, cuestionó el sindicato.

Fuentes locales del Suinau indicaron a la diaria que, siguiendo el protocolo institucional para situaciones de crisis que “no se pueden resolver con el diálogo”, se comunica a las autoridades del CAFF y se da aviso a la policía y a una emergencia médica.

En este caso, según testigos, “la emergencia se fue para el frente de la casa para no ver la represión y así evitar declarar”, al tiempo que los efectivos que “ya habían abusado de su poder” pidieron refuerzos al Grupo de Represión Táctica, “que llegó con escopetas en un procedimiento desmedido”, cuando las adolescentes ya estaban reducidas.

Denuncia penal y acciones ante la INDDHH

Para el Suinau, además de quebrantar normas básicas de convivencia, el procedimiento policial constituyó abuso de autoridad y lesiones, tipificados como delitos penales. Sobre esta base, anunció que las funcionarias de Camaleón presentarán una denuncia ante la Fiscalía y promoverán otra denuncia ante la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo.

Paralelamente, las trabajadoras mantendrán reuniones con autoridades del Ministerio del Interior “para exigir el esclarecimiento de los hechos, la determinación de responsabilidades y la adopción de medidas que impidan que situaciones de esta gravedad vuelvan a repetirse”.

El sindicato entiende que las autoridades del INAU también deberían presentar una denuncia ante la Fiscalía, “cumpliendo con su deber de proteger a las adolescentes y sus funcionarias ante una agresión física y verbal como la sufrida”. En tal caso, la institución podría aportar cámaras y otras evidencias disponibles, como exigir los medios de grabación utilizados por la propia policía para “arrojar luz sobre lo sucedido”, acota.