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Marco Rubio y Viktor Orbán, el 16 de febrero, luego de una conferencia de prensa en Budapest, Hungría.

Foto: Alex Brandon, pool, AFP

Marco Rubio visitó al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y le transmitió el respaldo de Washington a dos meses de las elecciones parlamentarias

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“El presidente Trump está muy comprometido con su éxito, ya que su éxito es el nuestro”, le dijo el jefe de la diplomacia estadounidense al líder magiar.

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Leído por Rossana Spinelli
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El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se reunió este lunes en Budapest con el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, el mayor aliado ideológico de la Casa Blanca dentro de la Unión Europea (UE).

A menos de dos meses de las elecciones legislativas húngaras, en las que el oficialista Fidesz prevé tener una dura lucha, en particular, con el conservador Partido del Respeto y la Libertad (TISZA, por sus siglas en húngaro), Rubio no ahorró elogios para Orbán, a quien definió como un aliado estratégico de Estados Unidos en Europa.

“El presidente Trump está muy comprometido con su éxito, ya que su éxito es el nuestro, porque esta relación que tenemos aquí en Europa Central a través de usted es esencial y vital para nuestros intereses nacionales en los próximos años”, dijo Rubio durante la conferencia de prensa que brindó conjuntamente con Orbán, en el poder en su país desde 2010.

El gobierno de Orbán es desde hace largos años una piedra en el zapato de la UE, entidad que Hungría integra, pero con la cual no comparte algunos valores esenciales, sobre todo en lo que refiere a su agenda ideológica, marcada por el nacionalismo, una estricta política contra la inmigración y leyes que discriminan de hecho a la población LGBTI.

Además de tener una firme alianza con Trump, Orbán también mantiene una estrecha relación con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, lo que convirtió a Budapest en una suerte de caballo de Troya dentro del bloque comunitario, por ejemplo, en relación con su enfoque de la guerra que se está librando en Ucrania desde hace casi cuatro años.

De hecho, Hungría es uno de los dos países de la UE que siguen comprando petróleo ruso, a pesar del llamamiento hecho desde Washington a las naciones del bloque para que dejen de hacerlo, como una forma de presionar a Moscú.

Pero Trump hizo una excepción con Hungría y también con el otro gobierno que tiene como aliado en el centro de Europa, el de Eslovaquia, liderado por el primer ministro Robert Fico.

Precisamente Eslovaquia y más precisamente su capital, Bratislava, fue el primer destino de Marco Rubio antes de ir a Budapest y después de estar presente en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde el jerarca de la Casa Blanca sacó a relucir sus dotes de diplomático seductor y aplacó los ánimos europeos con un discurso conciliador.

Luego de la intervención del año pasado en el cónclave de Múnich del vicepresidente estadounidense, James David Vance, quien ante la indignación del auditorio dijo, en un claro guiño a los partidos de extrema derecha del continente, que en Europa no se puede hablar de democracia “sin vivir según sus principios básicos”, alejándose de sus “valores” y “pisando” la libertad de expresión, la participación de Rubio durante el fin de semana cambió el tono drásticamente.

Con la clara intención de bajar el tono de las ya manifiestas tensiones entre las partes, Rubio dijo “que Estados Unidos y Europa existimos juntos. Nuestro destino siempre estará entrelazado con el de ustedes”.

En un discurso que generó numerosos aplausos, el jefe de la diplomacia de la Casa Blanca reiteró a sus aliados europeos que Estados Unidos tiene la intención de colaborar con ellos, pero sostuvo que esa alianza necesita ser reforzada.

“No queremos aliados débiles”, dijo, y agregó que a su país no le interesa ser “un cuidador educado y ordenado del declive controlado de Occidente”, de acuerdo a lo que consignó la BBC.

“Cometimos estos errores juntos, y ahora tenemos la obligación con nuestros pueblos de avanzar y reconstruir”, aseveró Rubio, quien agregó que con Trump al frente, “Estados Unidos planea asumir la tarea de renovación y restauración”.

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