La duración de la guerra impulsada por Estados Unidos e Israel contra Irán sigue siendo un tema del que el presidente Donald Trump viene hablando prácticamente a diario, aunque sin dar certezas y, en algunos casos, contradiciéndose.
Este miércoles, en una breve entrevista telefónica que concedió al portal estadounidense Axios, el mandatario republicano dijo que la guerra con Irán terminará “pronto” porque “prácticamente no queda nada que atacar”.
“Un poco de esto y aquello. Cuando quiera que termine, terminará”, afirmó Trump, quien volvió a remarcar que el ejército de su país cumplió en gran medida sus objetivos, aunque se negó a especificar una fecha límite para terminar con la guerra.
Pero los dichos del mandatario estadounidense contrastaron con las manifestaciones que hizo este miércoles el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, quien declaró que la guerra continuará “sin límite de tiempo, durante el tiempo que sea necesario, hasta que logremos todos los objetivos y ganemos la campaña decisivamente”.
En línea con lo que dijo Katz, funcionarios israelíes y estadounidenses afirman que se están preparando para, al menos, dos semanas más de ataques sobre diferentes puntos del territorio iraní.
Trump también se refirió este miércoles a los ataques contra barcos iraníes en la zona del estrecho de Ormuz. Según expresó el magnate, Estados Unidos destruyó “en una sola noche” casi todos los buques iraníes que tenían la misión de colocar minas marinas en el paso estratégico situado entre la costa sur de Irán y Omán, por donde pasa aproximadamente el 20% de la producción mundial de petróleo.
El presidente estadounidense, además, reiteró que prácticamente toda la Armada iraní fue destruida desde que empezó la guerra, aunque la realidad en el terreno parece contradecir las palabras de Trump.
Agencias internacionales informaron que por lo menos tres barcos comerciales que transportaban petróleo fueron bombardeados en la madrugada del miércoles por las fuerzas iraníes, que amenazaron el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz.
Reforzando esta idea, este miércoles el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán expresó que no permitirá que pase “ni un litro de petróleo” por el estrecho de Ormuz, según consignó la cadena catarí Al Jazeera. Khatam al Anbiya, portavoz del CGRI, declaró el miércoles que cualquier buque vinculado a Estados Unidos, Israel o sus aliados “será considerado un objetivo legítimo” de ser atacado.
“No podrán reducir artificialmente el precio del petróleo. Esperen un precio de 200 dólares por barril”, declaró el portavoz en un comunicado. “El precio del petróleo depende de la seguridad regional, y ustedes son la principal fuente de inseguridad en la región”, se expresó el vocero haciendo referencia a Estados Unidos e Israel.
En respuesta, la administración Trump planea liberar las reservas de petróleo estadounidenses –que, según expertos en el tema, se encuentran en mínimos históricos– como una manera de evitar que el precio de los combustibles siga subiendo.
Los precios mundiales del petróleo fluctuaron de manera drástica durante esta semana debido a los continuos ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Este último ha respondido con el lanzamiento de misiles y drones contra objetivos en todo Medio Oriente, incluida la mayor parte de los países árabes del Golfo Pérsico, que son los que se están viendo más afectados por el cierre del estrecho al no poder sacar por allí su producción petrolera.
China recibe un 25% de la producción de crudo de los países de la zona, por lo que es uno de los países más afectados por el cierre de Ormuz, según lo que informó El País de Madrid. También India, Japón y Corea del Sur son compradores del petróleo que sale de esta área y están siendo perjudicados.
Europa se ve menos afectado por este cierre, porque recibe menos del 15% del petróleo que necesita por esa vía marítima.
- Leé más sobre esto: ¿Cuál es el objetivo de Trump en Irán?
Noticias desde Teherán, la intervención rusa y la guerra de Israel contra Hezbolá
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó este miércoles en un mensaje publicado en su cuenta de X que “la única forma de poner fin a la guerra iniciada por Israel y Estados Unidos es la aceptación de los derechos de Irán, el pago de indemnizaciones y la imposición internacional firme de no agresión”.
De acuerdo a lo que informaron medios iraníes, Pezeshkian hizo estas declaraciones después de mantener una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladimir Putin.
Rusia es un firme aliado de Irán, pero debido a que está enfocada en su propia guerra con Ucrania no se involucró en la guerra en curso en Medio Oriente, ni lo hará.
De todas maneras, Moscú está prestando asistencia a Teherán en tácticas de ataques con drones para alcanzar objetivos en todo Medio Oriente, según informó la cadena CNN citando a un funcionario de inteligencia occidental.
Según CNN, Rusia está proporcionando a Teherán tácticas avanzadas basadas en su propia experiencia con ataques con drones contra Ucrania. Hasta ahora, los informes señalaban que Rusia únicamente estaba colaborando con Irán con inteligencia relacionada con la identificación de objetivos potenciales de Estados Unidos e Israel.
Hablando de Israel, al mismo tiempo que sigue atacando objetivos en Irán, está extendiendo su guerra contra la milicia chiita Hezbolá en Líbano. Este conflicto sigue escalando y ya provocó el desplazamiento de más de 750.000 personas de sus hogares.
Este miércoles, en una operación conjunta de Hezbolá e Irán, fueron lanzados aproximadamente 150 misiles sobre la zona norte y centro de Israel.
Más temprano, el ejército de Israel había anunciado el lanzamiento de una oleada de bombardeos “a gran escala” contra la zona de Dahieh, situada en los suburbios del sur de Beirut y poblada casi en su totalidad por musulmanes chiitas, inmediatamente después de registrar un lanzamiento de decenas de cohetes de Hezbolá contra su territorio. “Las Fuerzas de Defensa de Israel [FDI] han comenzado una ola de ataques a gran escala contra infraestructura de Hezbulá en la zona del Dahieh de Beirut”, recoge el comunicado publicado por los militares, consignado por la agencia de noticias Efe.
La guerra desatada en su territorio está generando una enorme preocupación en el gobierno libanés –que no controla a Hezbolá, que opera como una fuerza paralela al ejército para regular del país–. El país pidió entablar negociaciones directamente con el Ejecutivo israelí, que no dio lugar a esa solicitud.