El gobierno de México expresó a Estados Unidos su malestar por la participación de agentes de la CIA en un operativo contra supuestos narcotraficantes en el estado de Chihuahua. Lo transmitió mediante una nota que el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, presentó al embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson. El caso se conoció cuando la embajada de Estados Unidos confirmó que dos funcionarios de ese país murieron junto a dos investigadores de Chihuahua en un accidente en una carretera, después de haber participado en acciones contra laboratorios clandestinos, el 19 de abril.

Un fiscal de Chihuahua aclaró después que los estadounidenses no participaron directamente en el operativo, pero su presencia allí no estaba clara. Poco después, el diario The Washington Post informó que esas dos personas eran funcionarios de la CIA y que habían brindado apoyo en inteligencia.

La noticia se enmarca en tiempos de presiones y amenazas de Estados Unidos relacionadas con las políticas contra el crimen organizado. “La defensa de la soberanía es inviolable”, manifestó este lunes la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.

Su Gabinete de Seguridad, integrado por las secretarías de Defensa, Marina, Seguridad y Relaciones Exteriores, la Guardia Nacional y la Fiscalía General, dio sus condolencias por las muertes, pero también aclaró que ninguno de los extranjeros tenía “acreditación formal para participar en actividades operativas en territorio” mexicano. Uno de ellos ingresó al país como visitante, sin permiso para trabajar, y el otro con pasaporte diplomático.

El gabinete señaló que ni el gobierno ni las instituciones de seguridad estaban al tanto de que esas personas fueran a participar en ninguna acción en el territorio mexicano. En un comunicado de prensa, expresó que estaba investigando lo ocurrido en contacto con la embajada de Estados Unidos, y agregó que “la legislación mexicana es clara: no permite la participación de agentes extranjeros en operaciones dentro del territorio nacional”.

Este lunes, Sheinbaum se refirió en su conferencia de prensa habitual al mensaje enviado a la embajada estadounidense. “En el comunicado, lo que decimos es que estamos trabajando con buena coordinación, con base en el entendimiento. Ellos están de acuerdo con el entendimiento”, dijo. “Esperamos que sea un caso de excepción y que, a partir de ahora, como se venía haciendo, se cumplan la Constitución y la ley de seguridad nacional”, concluyó Sheinbaum.

La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, a su vez, dijo que crearía una unidad especial de investigación para este caso, a cargo de una fiscal, Wendy Chávez. Sheinbaum manifestó su voluntad de no politizar lo ocurrido, en referencia a que la gobernadora de Chihuahua integra el opositor Partido Acción Nacional.

La presidenta señaló, sin embargo, que la investigación ordenada por el gobierno de Chihuahua no tiene muchos elementos que analizar, dado que el acuerdo para que funcionarios de la CIA trabajaran con agentes de seguridad solo lo pudo haber establecido el gobierno de Campos o la Fiscalía General de Justicia de Chihuahua, según citó el diario La Jornada. “Realmente no se requeriría tantas unidades de investigación (...); o fue la fiscalía o fue el gobierno, no hay de otra”, dijo. Por lo tanto, Sheinbaum va a esperar qué respuesta da la gobernadora, según el portal Zona Franca. Para la presidenta, la institución que debe investigar este caso es la Fiscalía General de la República.

Sheinbaum señaló que las acciones contra el crimen organizado que su país coordina con Estados Unidos en las zonas fronterizas han permitido logros como el decomiso de armas que se intentaba introducir a México, y se preguntó “para qué vulnerar esa coordinación si estamos dando resultados”.

Consultada sobre versiones de que el embajador estadounidense estaría intentando indagar y exponer casos de corrupción de funcionarios del gobierno de México, Sheinbaum dijo que “este tipo de denuncias debe estar acompañado de pruebas”. Recordó que durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador hubo acusaciones sin pruebas contra el general Salvador Cienfuegos, que fue detenido en Estados Unidos y finalmente fue liberado y devuelto a México.

“Cualquier caso de este tipo debe tener evidencias siempre. Porque, si no, son otros motivos”, dijo Sheinbaum. Aclaró que por el momento México no tiene quejas sobre la actuación del embajador.

Consultada sobre si “Estados Unidos sigue siendo un socio confiable”, la presidenta de México respondió: “Es nuestro vecino y tenemos que hacer todo lo posible por llevarnos bien. Nadie se va a ir a ningún lado. Son más de 3.000 kilómetros de frontera”.