El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó este miércoles a Irán a “abrir los ojos pronto” y firmar un acuerdo para terminar la guerra, y dijo que ese país no sabe cómo hacerlo y que sus autoridades no logran unificar posiciones.
Acompañó el mensaje en su red Truth Social con una imagen hecha con IA en la que aparece él mismo con lentes oscuros y un arma de guerra, mientras se ven explosiones detrás. Allí se lee allí la frase “No more Mr Nice Guy”, algo así como “Se acabó esto de ser un buen tipo”.
En una entrevista con el portal de noticias Axios, Trump dijo que no acepta la propuesta iraní de reabrir el estrecho de Ormuz a cambio de levantar el bloqueo que Estados Unidos mantiene en los puertos de Irán.
A su vez, en su red social, había comunicado: “Irán nos acaba de informar de que se encuentran en un 'estado de colapso'. Quieren que 'abramos el estrecho de Ormuz' lo antes posible, mientras intentan resolver su situación de liderazgo”. Para Trump no es posible abrir los puertos sin establecer medidas que impidan a Irán acceder a un arma nuclear o definir el destino de sus reservas de uranio enriquecido.
En la entrevista con Axios, citada por varios medios, el presidente estadounidense dijo también que el bloqueo naval ejerce más presión que los bombardeos. Llegó a decir que con esa medida, los iraníes “se están asfixiando como un cerdo relleno” y que “la situación va a empeorar para ellos” si no acceden a las exigencias de Washington.
Los costos de la guerra
También este miércoles, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, compareció ante el Congreso por primera vez desde que comenzó la guerra en Irán, el 28 de febrero. Ante la oposición del Partido Demócrata, dijo en una audiencia en la Cámara de Representantes que el conflicto no está estancado.
Según informó la agencia Efe, el jefe del Pentágono agregó: “El mayor desafío, el mayor adversario que enfrentamos en este momento, son las palabras imprudentes, ineficaces y derrotistas de los demócratas del Congreso y de algunos republicanos”.
Hegseth intentó hacer una defensa de esta guerra: “Les recuerdo cuánto tiempo [estuvimos] en Afganistán y cuánto tiempo en Vietnam. Llevamos apenas dos meses inmersos en una lucha existencial por la seguridad del pueblo estadounidense. Irán no puede poseer una bomba nuclear”, argumentó.
Junto a él, compareció el subsecretario interino de Guerra para asuntos financieros, Jules Hurst, quien informó que el Pentágono gastó hasta ahora 25.000 millones de dólares en la llamada operación Furia Épica. “La mayor parte de esa suma corresponde a municiones”, dijo, y aclaró que “una parte de ese monto se destina a gastos de operaciones y mantenimiento, así como al reemplazo de equipos”.
A estos costos se agregan otros impactos económicos, aunque no son exclusivos de Estados Unidos, como el aumento en el precio del petróleo. Este miércoles, el brent llegó a su precio máximo desde el comienzo de esta guerra, 119,76 dólares el barril.
En este momento crítico para los precios de los hidrocarburos, Emiratos Árabes Unidos, el mayor productor de crudo del mundo, anunció esta semana su decisión de salir de la OPEP a partir del 1º de mayo, y así dejar de estar alineado con las decisiones de esa organización de productores de petróleo. Trump dijo que esto podría impactar en una baja en los precios, porque podría aumentar la producción, aunque no está claro cómo puede incidir la decisión emiratí.
Distancia de Europa
El presidente estadounidense también se refirió a la actitud de otros países frente a la guerra que lanzó junto con Israel contra Irán. Criticó al gobierno del canciller alemán, Friedrich Merz, por no apoyar esta operación militar, cuestionó su visión política y agregó: “¡Con razón a Alemania le va tan mal, tanto en lo económico como en otros aspectos!”.
Trump mantiene tensiones similares con el primer ministro británico, Keir Starmer, y aprovechó para cuestionarlo durante la visita a Washington del rey Carlos III de Inglaterra, que dio un discurso ante el Congreso por el 250 aniversario de la independencia estadounidense. Allí habló de la unidad y la buena relación entre los dos estados.
El presidente estadounidense le dedicó elogios a Carlos III mezclados con críticas a Starmer. “El rey es fantástico”, dijo. Afirmó que tuvieron “largas conversaciones”, y agregó: “Creo que, si la decisión hubiera dependido de él, si hubiera estado en sus manos, probablemente nos habría ayudado con Irán”.