Este martes durante su visita a Santo Domingo, la capital de República Dominicana, el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, confirmó que el gobierno que él integra invitará a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en Madrid a comienzos de noviembre.

De acuerdo a lo que informó El País de Madrid, sobre la mandataria venezolana penden sanciones impuestas por la Unión Europea desde julio de 2018, pero España les solicitará a sus socios comunitarios que le sean levantadas.

“En estos momentos, lo que estamos haciendo es dirigirnos a todos los países y siempre se invita a quienes tienen la representación internacional. Esta cumbre no va a ser diferente a otras”, expresó el canciller Albares desde Santo Domingo. El anuncio llega pocos días después de la visita a Madrid de la líder derechista venezolana María Corina Machado, quien durante su estadía en la capital española rechazó reunirse con el presidente Pedro Sánchez.

Con la invitación planteada a Delcy Rodríguez, España se pone en la delantera de países que están normalizando sus relaciones diplomáticas con Venezuela y reconoce además la presidencia de Rodríguez, un paso que ya dio Estados Unidos tras su intervención militar en el país el pasado 3 de enero.

Dos días más tarde del secuestro y traslado a Nueva York de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, Rodríguez fue designada mandataria y desde ese momento comenzó un nuevo proceso político en Venezuela bajo la tutela directa de Washington.

El levantamiento de las sanciones que pesan contra Delcy Rodríguez se podría efectivizar en las próximas semanas, en lo que sería un gran logro para el actual gobierno venezolano que pretende que su presidenta encargada pueda volver a moverse libremente por territorio comunitario, en el contexto más amplio de la nueva inserción del país dentro de la comunidad internacional.

La diplomacia española sostiene que las sanciones comunitarias no afectan a jefes de Estado en ejercicio y como prueba de ello recordaron la participación de la propia Rodríguez en la cumbre UE-Celac celebrada en Bruselas en 2023, lugar al que asistió en representación del entonces presidente Nicolás Maduro.

Las sanciones de la UE sobre Rodríguez fueron adoptadas en julio de 2018, si bien, meses antes, en noviembre de 2017, ya había establecido medidas restrictivas contra varios funcionarios del gobierno de Maduro que contemplaban un embargo de “armas y de equipos destinados a la represión interna, y la imposición de la prohibición de viajar y de la inmovilización de activos”.

La UE renovó por última vez las sanciones el pasado 15 de diciembre de 2025 y, salvo decisión en sentido contrario, estarán vigentes hasta el 10 de enero de 2027.

En ese momento, el bloque comunitario europeo se basó para extender la prórroga contra los altos funcionarios del gobierno de Venezuela en “las acciones persistentes que socavan la democracia y el Estado de derecho, así como de las continuas violaciones de los derechos humanos y la represión de la sociedad civil y de la oposición democrática, también con relación en la celebración de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 y los acontecimientos posteriores”.