Mientras intenta negociar una salida a la crisis con Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Israel y Hezbolá pactaron un cese del fuego que se extenderá por diez días, a partir de la medianoche de este jueves. Uno de los puntos de conflicto en las negociaciones con Irán era la negativa de Israel a terminar sus ataques en territorio libanés contra la milicia chiita proiraní.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aceptó esta tregua sin someterla a votación de su gabinete de seguridad. En una llamada telefónica urgente se la comunicó como un hecho consumado a los integrantes de ese equipo, que se manifestaron sorprendidos y molestos al enterarse de la tregua por la prensa, según informaron los diarios The Times of Israel y Yediot Aharonot. Les dijo que había aceptado el cese del fuego a petición de Trump y agregó: “Cuando el mejor amigo de Israel, el presidente Trump, actúa junto con nosotros en estrecha coordinación, Israel coopera con él”.
También les informó que el ejército israelí permanecerá en las posiciones que hoy ocupa en Líbano para responder a “cualquier amenaza urgente”. Poco después, Netanyahu publicó un mensaje grabado en el que afirmó que el ejército mantendrá ocupada “una zona de seguridad de hasta diez kilómetros de profundidad” en el sur de Líbano durante la tregua. “Aquí es donde estamos y no nos iremos”, dijo, y remarcó que el acuerdo implica “un alto el fuego temporal de diez días”.
Horas antes, mientras se discutía una tregua, el ejército israelí intensificaba sus ataques, enfocados en el pueblo Bin Jbeil, en el sur de Líbano. Allí, en la región de Nabatiye, los israelíes demolieron viviendas, atacaron el campamento de refugiados palestinos Borj el Chmali y bombardearon la ciudad de Tebnini, lo que causó destrozos en el hospital local, informó la agencia Efe.
El presidente de Estados Unidos dijo en su mensaje en redes sociales que había mantenido unas “conversaciones excelentes con el presidente libanés, Joseph Aoun, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu”, y que los dos gobernantes habían llegado a este acuerdo “para alcanzar la paz”.
Destacó que representantes de los dos gobiernos se reunieron “por primera vez en 34 años” y que dialogaron con el secretario de Estado, Marco Rubio. “He instruido al vicepresidente, JD Vance, y al secretario de Estado Rubio, junto con el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, para que trabajen con Israel y Líbano para lograr una paz duradera”.
Sin aludir a que esta crisis es consecuencia de los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán que comenzaron el 28 de febrero, Trump dijo que para él “ha sido un honor resolver nueve guerras en todo el mundo, y esta será la décima”. Afirmó que “las dos partes quieren la paz” y que cree que se logrará “pronto”.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, celebró el cese del fuego y dijo que su país trabajó para alcanzarlo desde el primer día de la guerra. “Fue nuestro principal objetivo en la reunión celebrada el martes en Washington”, agregó, según citó Europa Press. El jefe de gobierno felicitó a todos los libaneses por haber alcanzado esa meta, dijo que reza por quienes murieron y que se solidariza con las familias de los fallecidos y los desplazados.
En las últimas seis semanas, los ataques israelíes en Líbano mataron a 2.196 personas, entre ellas 172 niños y niñas, y dejaron 7.185 heridos, según el Ministerio de Salud libanés.
También el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, entre otros dirigentes, celebró este alto el fuego. Su vocero, Stéphane Dujarric, dijo que Guterres recibió “con satisfacción las medidas que puedan poner fin a las hostilidades y al sufrimiento a ambos lados de la Línea Azul”. Agregó que “el pueblo de Líbano ha sufrido enormemente” y llamó a Hezbolá a acatar el acuerdo.
Ese partido político y milicia proiraní advirtió este jueves en un comunicado que “cualquier alto el fuego debe ser integral en todo el territorio libanés y no debe permitir ninguna libertad de movimiento al enemigo israelí”. Señaló que la respuesta a la presencia de tropas israelíes en el sur del país dependerá de cómo se desarrollen los hechos en adelante.
En Israel el malestar con el acuerdo no se limitó al gabinete de Seguridad. También el líder opositor Yair Lapid lo cuestionó; dijo que “el conflicto en Líbano solo puede terminar de una manera: eliminando de forma permanente la amenaza que se cierne sobre los asentamientos del norte”, en alusión a Hezbolá, que por el alcance de su armamento concentra sus ataques en esa zona de Israel. Agregó: “En este gobierno ya no va a suceder, lo haremos en el próximo”.