Andrés Dachary, titular de la Secretaría de Malvinas Antártida Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales del gobierno de Tierra del Fuego, anunció en redes sociales que su administración intervino “formalmente” a través de una nota que dirigieron al embajador uruguayo en Argentina, Diego Cánepa, tras “el accionar de una aeronave militar Airbus A400M de Reino Unido” (perteneciente a la fuerza aérea de ese país) que operó entre Montevideo y las islas Malvinas.

“Según versiones de público conocimiento, el vuelo habría apagado su transponder volando sin autorización sobre espacio aéreo argentino”, denunció Dachary. También cuestionó que la aeronave “habría reingresado” al aeropuerto de Carrasco y, debido a lo anterior, en la misiva solicitan información “sobre su itinerario, autorizaciones y situación actual”. También exigió a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) de Argentina que informe “si existen registros, trazas de radar o reportes de tránsito aéreo que permitan esclarecer lo ocurrido”.

“La seguridad operacional, la integridad territorial y el pleno respeto de nuestra soberanía no admiten silencio ni pasividad. Desde la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur vamos a impulsar todas las acciones institucionales que correspondan para resguardar los intereses de nuestra provincia y de la República Argentina”, agregó Dachary en su publicación.

La actividad de la aeronave

Fuentes de la cancillería informaron a la diaria que, por el momento, “se está verificando la información”, y el Ministerio de Defensa Nacional (MDN) también indicó que se encuentra realizando verificaciones.

Por otro lado, según supo este medio, el avión tiene matrícula ZM413 y permanece en el Aeropuerto Internacional de Carrasco. Llegó desde la base aérea de Mount Pleasant, en las islas Malvinas, el 15 de abril, pocos minutos después de las 0.30. Las páginas web de seguimiento de vuelos FlightRadar24 y FlightAware coinciden en que, el martes 14 de abril, partió hacia allí desde Montevideo a las 16.39. Realizó un movimiento similar al menos el domingo 12: partió desde Uruguay a las 11.43 y volvió a aterrizar en la capital en la madrugada del lunes, tras despegar cerca de la medianoche desde la misma base aérea. El tiempo de vuelo fue de casi tres horas.

Dachary dijo a El País que los reclamos deberían partir desde el gobierno nacional y que la provincia “no comparte” lo que hace el gobierno de Javier Milei respecto de Malvinas. Valoró que “la característica de avión militar ya hace que sea irregular la situación”, aunque con la denuncia no busca cuestionar la soberanía uruguaya, pero prevé conocer por qué el país fue el punto de partida.