A las amenazas de Estados Unidos e Irán de intensificar los ataques cruzados se sumaron el viernes advertencias específicas para los civiles que reflejan el peligro de que se intensifique la guerra después de dos semanas sin tregua. “Advertimos a la población de los países donde se encuentran las tropas estadounidenses que mantengan inmediatamente una distancia mínima de 500 metros de los alojamientos residenciales clandestinos y los escondites de los estadounidenses para garantizar su propia seguridad”, manifestó el viernes la Guardia Revolucionaria de Irán en un comunicado que difundió la agencia de noticias del país, IRNA.
La Guardia Revolucionaria afirmó que los propios militares estadounidenses se alejaron de sus bases por el “temor a represalias” de parte de Irán y agregó que, si los ataques contra infraestructuras civiles continúan, esa respuesta militar llegará. Llamó también a los civiles de países vecinos a informar a las autoridades de los movimientos de militares estadounidenses, de acuerdo con las agencias Efe y Europa Press. Los ataques de Irán han sido dirigidos a bases militares estadounidenses en Baréin, Kuwait, Jordania y Qatar.
También la embajada de Estados Unidos en Jerusalén lanzó el viernes una advertencia a los civiles. “Debido al aumento de las tensiones en Medio Oriente, la situación de seguridad sigue siendo compleja, con la posibilidad de una escalada imprevista. Los ciudadanos estadounidenses deben extremar las precauciones y mantenerse alerta”, advirtió en su cuenta de X. Señaló también que la situación puede llevar a la cancelación de vuelos y cierres del espacio aéreo, y llamó a quienes no se encuentren en la región a reconsiderar sus viajes hacia allí.
Otra advertencia fue dirigida por el presidente estadounidense, Donald Trump, a sus pares de Rusia y China. Les manifestó que entregarle armas a Irán “sería muy malo” para ellos. “En mi opinión, dos grandes países de los que a menudo se habla en relación con Irán no están participando [en este conflicto armado]. Si lo hicieran, sería muy malo para ellos, claramente no iría en su mejor interés”, dijo Trump en su red Truth Social. Agregó que cuando se reunió con el presidente de China, Xi Jinping, este le manifestó que “no daría ni vendería armas, bajo ninguna circunstancia, a la República Islámica de Irán, y que esa promesa incluía a las empresas chinas”. “Teniendo en cuenta nuestra relación, le tomo la palabra. Además, también le estoy haciendo favores muy grandes”, dijo, sin más aclaraciones.
Trump manfiestó que Vladimir Putin también se comprometió a no brindar armas a Irán, porque entiende que Washington “no está vendiendo armas a Ucrania, sino a los países de la OTAN”. El presidente estadounidense se reunió el viernes con sus asesores para evaluar si intensifica la guerra con Irán, según The New York Times. Ya había advertido que si ese país seguía lanzando ataques, tomaría esa decisión.
Sin embargo, más tarde, en una conferencia de prensa, Trump volvió a dar un mensaje ambiguo sobre la situación. Dijo que siguen las conversaciones, pero que no cree que las autoridades iraníes estén “listas” para llegar a un acuerdo. “Estamos totalmente preparados y listos para actuar, pero estamos hablando con ellos”, agregó. En su opinión, los iraníes “quieren hacerse los duros, pero sí quieren llegar a un acuerdo. Estamos hablando con ellos en este preciso momento”. Mensajes como este se han repetido de parte del presidente de Estados Unidos desde que lanzó la guerra contra Irán, junto a Israel, el 28 de febrero. Por el contrario, Irán suele negar las afirmaciones de Trump de que las conversaciones estén en marcha, hayan avanzado o se estén acercando a un posible acuerdo.
Trump dijo que esta vez los negociadores iraníes “están mostrando una seriedad muy superior a la que se había visto antes”, pero “eso no significa que vayamos a lograrlo”. Consultado sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo antes de las elecciones de mitad de mandato, en noviembre, dijo que no tiene apuro.