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Mundo Medio Oriente
Familias palestinas desplazadas se refugian en la mezquita Al-Furqan, el 23 de julio. · Foto: Abed Rahim Khatib, Anadolu, AFP

Familias palestinas desplazadas se refugian en la mezquita Al-Furqan, el 23 de julio.

Foto: Abed Rahim Khatib, Anadolu, AFP

La situación alimentaria mejoró en la Franja de Gaza, pero advierten que sigue siendo extremadamente frágil

Si continúan reduciéndose los flujos de ayuda humanitaria por falta de financiación y restricciones operativas, cerca de dos tercios de la población podría sufrir hambre aguda antes de fin de año.

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La inseguridad alimentaria en la Franja de Gaza mejoró desde que el año pasado se declaró un estado de hambruna en varias zonas del territorio palestino, pero las condiciones siguen en niveles de crisis, advirtió el jueves la principal agencia mundial en el tema.

La Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (IPC, por sus siglas en inglés) indicó que la reducción de los combates, así como el hecho de que Israel permitiera el ingreso de más ayuda a Gaza, tuvo un “impacto significativo, aunque desigual, entre distintas zonas”.

De todas maneras, la entidad indicó que la mayoría de las familias en el territorio gazatí aún no reciben lo suficiente para comer de manera adecuada, consignó Associated Press.

El informe del IPC, que abarca el período de abril a junio, muestra que, aunque las condiciones mejoraron notoriamente desde el año pasado, no hay perspectivas inmediatas de sacar de esta crisis a los casi dos millones de palestinos que viven en Gaza. El ejército israelí controla aproximadamente el 70% del territorio y mantiene a los palestinos confinados en campamentos de carpas y barrios urbanos gravemente dañados.

“Muchos niños todavía pasan hambre y algunos quizá nunca se recuperen por completo de la falta prolongada de una nutrición adecuada”, dijo en un comunicado la directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell.

El IPC es un panel de expertos en seguridad alimentaria validado por las Naciones Unidas que mide factores como cuántos hogares experimentan escasez extrema de alimentos, cuántos niños muestran señales corporales de desnutrición y cuántas personas están muriendo de inanición.

El gobierno de Israel negó enérgicamente las acusaciones de hambre generalizada provocada por el hombre en Gaza, calificándolas de mentiras. Pero después de imponer un bloqueo casi total a la ayuda humanitaria desde principios de marzo hasta mediados de mayo del año pasado, comenzó a permitir el ingreso de más ayuda al territorio.

Israel controla el flujo de todos los alimentos que entran en Gaza, tanto la ayuda como los bienes comerciales que se venden en los mercados.

Las investigaciones más recientes del IPC fueron rechazadas por el organismo militar israelí que supervisa los asuntos humanitarios en Gaza, conocido por su sigla, Cogat.

La entidad expresó que el IPC pasó por alto datos israelíes que muestran que el número de camiones que entran en Gaza con alimentos aumentó, pero el Cogat sostuvo que el problema mayor era cómo se distribuía la comida en las zonas controladas por Hamás y no cuántos alimentos estaban entrando.

El IPC dijo que las mejoras frágiles y parciales podrían deteriorarse si se mantienen las condiciones actuales y estima que aproximadamente 1,5 millón de personas pueden enfrentar inseguridad alimentaria aguda hasta finales de año, unas 200.000 más que los niveles actuales.