Un inmigrante fue herido de bala luego de ser atacado dentro de su auto, durante una redada del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en la ciudad estadounidense de Austin este domingo.
El suceso motivó protestas de parte de integrantes de la comunidad local, que se presentaron en el lugar en rechazo al ataque y fueron reprimidos con gases lacrimógenos.
Es la segunda vez que agentes del ICE disparan contra un inmigrante en el estado de Texas este año. En julio, Lorenzo Salgado Araujo, un hombre mexicano de 52 años, murió baleado por un agente del ICE en la ciudad de Houston.
Según informó la cadena de noticias local KUT News, la víctima del ataque es Wilber Rafael Garcés Pérez, un venezolano de 28 años, que fue atacado a tiros por los agentes en la intersección de las calles U.S. 183 y Anderson Square, en el norte de la capital estatal, Austin. Como resultado, Garcés Pérez debió ser trasladado a un hospital local, y espera por retornar a la custodia del ICE luego de ser dado de alta, de acuerdo con su abogada.
De acuerdo con la cadena de televisión local FOX 7 Austin, el Departamento de Seguridad Nacional argumentó que Garcés Pérez había ingresado al país ilegalmente y contaba con una orden de deportación pendiente.
Por su parte, la abogada de Garcés Pérez, Kate Lincoln-Goldfinch, dijo a la cadena NPR que su cliente está casado con una mujer que es ciudadana estadounidense, y que tras ser atacado se comunicó con ella. La abogada relató que cuando fueron informadas de lo sucedido, ambas viajaron al centro de salud al que Garcés Pérez fue derivado, pero que las expulsaron del lugar. Agregó que las autoridades se negaron a confirmar el estado en que se encontraba su cliente, y que tampoco cuentan con “información actualizada sobre la situación”.
Según aclaró en una conferencia de prensa el alcalde de Austin, el demócrata Kirk Watson, las fuerzas de seguridad locales no participaron en el operativo en el que Garcés Pérez fue herido de bala, sino que se limitaron a apoyar a los agentes federales con “el bloqueo de algunos caminos y el control del tráfico”.
Watson expresó su “disgusto y enojo” ante los hechos del domingo, aunque sostuvo que no son motivo de sorpresa, ya que “es algo que ha pasado en otras ciudades”, y que se condice con “la naturaleza y la forma en la que el ICE hace su trabajo” en la actualidad. “Con el caos con el que los vemos actuar y que fomentan, no hay razón para estar sorprendidos”, resumió.
El alcalde ordenó a la unidad de investigaciones especiales de la Policía local que lleve adelante averiguaciones y colabore con las oficinas de combate a la inmigración, de manera de ofrecer “una mirada externa imparcial”. Dijo que con esto busca “permitir cierto nivel de independencia”, ya que, dada su credibilidad, el hecho de que ICE lleve a cabo las investigaciones por sí mismo resulta inapropiado. “Los habitantes de la ciudad deberían saber la verdad y me satisface que estemos en una posición a partir de la que Austin esté involucrada en las investigaciones”, concluyó.
Los hechos del domingo también motivaron al congresista demócrata Greg Casar a solicitar al ICE y al Departamento de Seguridad Nacional que rindan cuentas y permitan una investigación independiente. En la misiva, Casar exhorta a ambas agencias a proveer un reporte en el que se evalúe el cumplimiento de protocolos relacionados con la detención de vehículos, uso de fuerza y detenciones sin orden judicial en el operativo del domingo, y a colaborar con aquellas autoridades “que tienen la jurisdicción para llevar adelante una investigación completa, independiente y transparente”.
“Los agentes del ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) han disparado y matado a casi una docena de personas en los últimos dos años. El Departamento de Seguridad Nacional ha mentido repetidamente sobre los hechos luego de encuentros violentos que involucraron a agentes y ha responsabilizado a las víctimas. Como resultado, cualquier narrativa de ese departamento sobre este tiroteo debe ser vista con un profundo escepticismo y debe llevarse adelante una investigación independiente”, sostiene el comunicado.