Saltar a contenido
Mundo América
Manifestación en el centro de Teherán, el 5 de noviembre. · Foto: Morteza Nikoubazl / NurPhoto / AFP

Manifestación en el centro de Teherán, el 5 de noviembre.

Foto: Morteza Nikoubazl / NurPhoto / AFP

Estados Unidos y el balance electoral: Trump y Vance señalan a la guerra en Irán como la causa de la derrota de los republicanos

Algunos datos sobre los votantes brindan información sobre quiénes incidieron en el triunfo demócrata del martes y los motivos de su elección.

Cuando se conocieron los resultados de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, que dejaron al opositor partido Demócrata con mayoría en las dos cámaras del Congreso, el vicepresidente JD Vance escribió un largo posteo en X en el que manifestó: “La razón por la que perdimos es la guerra [contra Irán]. El propio presidente lo dijo anoche”. Para Vance, “cualquier conversación honesta sobre el rumbo” que se debe “tomar a partir de ahora tiene que empezar por ahí”.

El dirigente republicano, que es uno de los posibles candidatos a la presidencia estadounidense en las próximas elecciones, se ha opuesto a que Washington intervenga en asuntos de otros países y prefiere enfocarse en los problemas locales. En este aspecto, Vance se distancia de Marco Rubio. El secretario de Estado, que también se perfila como un futuro aspirante a la Casa Blanca, ha trabajado para que Washington incida en la política de otros estados, en especial los de América Latina.

El vicepresidente estadounidense continuó: “Habrá muchas disputas internas y discusiones sobre qué pasó y por qué. Uno de los encuestadores a los que más respeto me dijo que nuestro mensaje económico no fue lo suficientemente contundente en la recta final. Estoy seguro de que es cierto. Pero la verdadera razón por la que perdimos es evidente para casi todos”, señaló en referencia a Irán. “A quienes están furiosos y quieren decir ‘se lo advertimos’: tienen razón, nos lo advirtieron”, concluyó.

Poco después, consultado en una conferencia de prensa, Donald Trump opinó que lo dicho por Vance “es, en gran medida, cierto”, porque la guerra de Irán “provocó un ligero aumento en el precio de la nafta”. A continuación, el presidente aclaró: “Pero al mismo tiempo, si tuviera que volver a hacerlo, lo haría de nuevo, porque, a largo plazo, es la única solución. No se puede permitir que Irán tenga un arma nuclear”.

Una encuesta a boca de urna realizada el martes por la cadena NBC concluyó que el 62% de los votantes en las elecciones de mitad de mandato estaban en contra de las acciones militares en Irán, aunque entre los republicanos el 77% estaba a favor.

Cuestionamientos al secretario de Defensa

Las críticas a la guerra en Irán, que comenzó en febrero con la expectativa de una derrota rápida, pero continúa sin resolverse, golpean a Pete Hegseth, el secretario de Defensa, o de Guerra, como él y Trump prefieren referirse al cargo. El funcionario y expresentador de Fox News ha sido un entusiasta defensor de la guerra y una figura polémica en varios aspectos.

Según medios estadounidenses, también Hegseth tiene aspiraciones presidenciales. Ante esos rumores, la revista Time le preguntó a Trump en setiembre si lo apoyaría. “Creo que está haciendo un trabajo fantástico, pero es muy pronto para hablar de eso”, dijo. “Primero tenemos que superar las elecciones de mitad de mandato, y creo que es un muy buen tipo”, agregó. También señaló por entonces que “hay mucha gente que está considerando” postularse a la presidencia, aunque eso no haya trascendido públicamente.

Después de las elecciones del martes, la prensa estadounidense informó que Hegseth podría ser apartado del cargo, ya sea por decisión del gobierno o por iniciativa del Congreso. Un legislador republicano que está por terminar su mandato, Thomas Massie, llamó a retomar una iniciativa con el objetivo de destituirlo, y pidió que se hiciera ahora, antes de que asuman los nuevos legisladores en enero y la oposición demócrata, convertida en mayoría, pueda oponerse al nombramiento que haga Trump para reemplazarlo en el cargo.

Según informó CNN, apenas se conocieron los resultados de las elecciones, una persona cercana a Hegseth dijo a esa cadena que el secretario de Defensa esperaba seguir en su cargo y que estaba preparado para enfrentar un intento de juicio político en el Congreso.

Hegseth “no dará marcha atrás ni se dejará intimidar por políticos que buscan obtener réditos partidistas o iniciar investigaciones falsas donde no existen irregularidades”, dijo el portavoz del Pentágono, Sean Parnell. “Seguiremos impulsando la agenda del presidente Trump en el Departamento de Guerra –pese a las amenazas de falsas cacerías de brujas por parte de los demócratas– y el secretario Hegseth está comprometido al 100% a dirigir el departamento hasta el final del mandato del presidente Trump”, agregó.

El presidente fue consultado por ABC News sobre el futuro de Hegseth en su cargo y respondió: “Tengo toda la intención de mantenerlo”.

Pese a las adversidades, Hegseth llamó el viernes a los “patriotas” en el Congreso estadounidense a aprobar más recursos para el Ejército. Les pidió que lo apoyen para continuar con el “esfuerzo valiente e histórico” de la guerra de Irán, que según dijo “garantizará que nunca consiga un arma nuclear” ese país. A las tropas estadounidenses, les dijo mediante un video que “ignoren el ruido y no duden nunca”, y que las polémicas sobre su figura son asuntos de la “política”.

Otro dirigente que se pronunció sobre los motivos de la derrota oficialista fue el senador por Texas Ted Cruz. Si bien su banca no estaba entre las 35 en juego en esta elección, sí se disputaba la otra que corresponde a Texas, y el ganador fue James Talarico, que se convirtió en el primer demócrata en casi 40 años en llegar al Senado por ese Estado.

“Los alimentos son demasiado caros, la nafta es demasiado cara, el gasoil es demasiado caro, los seguros son demasiado caros, la vida es demasiado cara”, dijo Cruz. En su opinión, algunos políticos de su partido, que recibió “un repudio al nivel del Watergate”, “parecen no haberlo entendido”.

El origen de los votos que cambiaron las mayorías

El estudio “Times Voter Trends”, elaborado por The New York Times, analiza las características de los votantes de nueve estados clave: Alaska, Iowa, Kansas, Maine, Michigan, Misisipi, Carolina del Norte, Ohio y Texas; y también la decisión que tomaron al elegir senadores

Entre las mujeres, que fueron el 53% de esos votantes, una mayoría eligió a candidatos demócratas en cada uno de esos estados. Por el contrario, entre los votantes varones (47% del total considerado en el estudio) ganaron los republicanos en todos los estados excepto en Carolina del Norte, donde los demócratas recibieron más votos, y en Texas, donde empataron los dos partidos.

Si se mira a qué partido votaron las y los estadounidenses blancos (que representan el 70% del padrón), los republicanos ganaron en todos los estados analizados excepto por un empate en Iowa y una victoria demócrata en Maine. Por el contrario, entre las personas que conforman la categoría “no blancos” (que son el 30% del total), los demócratas ganaron en todos los estados considerados.

En cuanto a los rangos de edad, entre las personas de 18 a 29 años (12%), los demócratas ganaron en todos los estados que abarca el estudio con una ventaja que va de 25 a 51 puntos porcentuales. Entre quienes tienen de 30 a 44 años (21%) también ganaron los demócratas, pero la ventaja se acorta, y varía entre los 9 y los 27 puntos.

Los votantes de 45 a 64 años (33%) dieron un apoyo mayoritario a los republicanos, excepto en Carolina del Norte y Texas. A su vez, los mayores de 65 años (34%) también votaron a candidatos republicanos en la mayoría de los estados. Hubo tres excepciones: un empate en Maine y dos triunfos demócratas en Iowa y Carolina del Norte.

En cuanto al nivel educativo, entre las personas con posgrados (17% de los votantes), los demócratas ganaron en todos los estados que tiene en cuenta el estudio, con una ventaja de entre 5 y 41 puntos porcentuales. La menor diferencia, la de 5 puntos, corresponde a Misisipi. Ese es también el único estado en el que los republicanos ganaron entre los votantes con título universitario (que son el 25% del total analizado). En los otros ocho estados, ese segmento de la población eligió senadores demócratas.

El voto de aquellos que cursaron la universidad pero no la terminaron (29%) se reparte entre los dos partidos en forma más pareja: hubo empate en Alaska, victorias para los republicanos en Iowa, Kansas, Maine y Misisipi, y para los demócratas en Michigan, Carolina del Norte, Ohio y Texas.

Por último, entre los votantes que tienen estudios secundarios, los republicanos ganaron en seis estados y los demócratas sólo en tres: Mississippi, Ohio y Texas.

El voto de origen latino

En los distritos de mayoría de origen latino en todo el país, el voto demócrata creció 28%, según un estudio elaborado por The Washington Post, y citado por la agencia Efe. Este sector de la población fue el que más cambió su voto en las elecciones del martes, agrega. El voto demócrata fue de 63% para el Senado y de 66% para los 36 gobernadores que se elegían ese día.

El apoyo de los estadounidenses latinos fue determinante para el triunfo de candidatos a gobernador del mismo origen. Uno de ellos fue el demócrata Xavier Becerra, que fue electo gobernador de California después de una campaña con un discurso sobre reducir el costo de vida, mejorar el acceso a la vivienda y la salud y apoyar a las familias inmigrantes.

El otro caso fue el de Gina Hinojosa, electa gobernadora de Texas, que prometió bajar impuestos, pero también aumentar los salarios, fortalecer las escuelas públicas, un trato respetuoso a los inmigrantes y combatir la influencia de los grandes intereses económicos en el gobierno.

Justamente, una encuesta de la organización hispana UnidosUS, publicada el miércoles, concluye que el costo de vida, la economía, el costo de la salud, el precio de los combustibles y la vivienda fueron las principales preocupaciones de los votantes latinos, incluso por encima de la migración. Otras encuestas que abarcan al total de los votantes estadounidenses, como el sondeo a boca de urna que hizo la cadena NBC el martes, muestran que estas preocupaciones ocupan los primeros lugares no sólo entre los latinos.

En el estudio de UnidosUS, además, 68% de los encuestados manifestó su rechazo a la actuación de la policía migratoria, y ese porcentaje incluye un 54% que la desaprueba “fuertemente”. A su vez, 77% considera que el sistema migratorio es “injusto” y que viola derechos de personas y familias.

También la gestión de Trump causa rechazo. La encuesta enfocada en los votantes latinos registró una desaprobación de 63%, y el sondeo de NBC concluyó que para 43% de los consultados, las elecciones del martes fueron una oportunidad de expresar su malestar con el gobierno.