El objetivo de la empresa es producir combustibles sintéticos mediante hidrógeno verde, utilizando electricidad renovable, agua y dióxido de carbono capturado de procesos industriales.
La empresa que levantó las observaciones hizo el acuerdo con la relocalización planteada y con el valor económico de la energía. Al ser una inversión en territorio nacional, desde el gobierno se considera que no tendría viabilidad la consulta departamental impulsada por Paysandú Soberano UPM 2 No.
El porte de este proyecto industrial lo hace uno de los más importantes de la historia del país.
En relación con la inversión de HIF Global, en noviembre, el Poder Ejecutivo firmó un memorándum con la empresa para estudiar si se continuaba con las negociaciones. Consistente con tal decisión, Presidencia designó un equipo de trabajo, en su seno, coordinado por un funcionario de máxima confianza del presidente, más la participación de los Ministerios de Ambiente; Industria, Energía y Minería, y Transporte y Obras Públicas.
En dicho memorándum se establecía el pasado 30 de junio como fecha límite para arribar a un acuerdo que posibilitara la inversión estimada en 5.300 millones de dólares, equivalente al 8% del producto interno bruto (PBI).
La empresa debía levantar una serie de observaciones planteadas desde el gobierno, acordar el precio de la energía y definir si aceptaba la relocalización de la planta en el predio de Ancap ubicado en Nuevo Paysandú.
El diputado por Paysandú Juan Gorosterrazú (FA) confirmó a la diaria que el acuerdo entre el gobierno y la empresa sería inminente y, por lo tanto, la inversión en Paysandú sería un hecho. Además sería en la ubicación sugerida, en su momento por el edil Roberto Ciré y trasladada por el intendente, Nicolás Olivera, al presidente Yamandú Orsi.
La confirmación oficial la haría Orsi en algunos días en Paysandú. Gorosterrazú dijo que “está todo avanzado, hay pequeños detalles para ajustar. Los Ministerios de Ambiente; Industria y Energía, y Transporte y Obras Públicas hicieron observaciones que fueron levantadas”.
El legislador sanducero estimó que “en 15 o 20 días llegarían a Paysandú el presidente de la empresa inversora, el presidente de la República y los ministros involucrados”.
Gorosterrazú especificó que en el acuerdo se prevé uso del tren que, además “sería utilizado para captar carga del litoral: madera, piedras preciosas de Brasil, soja y abaratar costos, por ejemplo, del hierro importado que llega a Paysandú”.
Salto comparable al cambio de la matriz energética
“Uruguay está a punto de dar un salto comparable al que protagonizó hace casi dos décadas cuando decidió transformar radicalmente su matriz energética”, señaló el legislador. Agregó que “el desarrollo de la industria del hidrógeno verde es la segunda revolución silenciosa” del país.
La primera “comenzó durante el primer gobierno del Frente Amplio, y eso permitió que Uruguay pasara de una situación de fuerte dependencia energética a convertirse en una referencia mundial en generación de energía renovable”, consideró.
“Ahora, con proyectos como el de la multinacional HIF Global que instalará una planta de producción de combustibles sintéticos en Paysandú, el país se enfrenta a una nueva oportunidad histórica: transformarse en productor y exportador de energías limpias para mercados altamente exigentes como Europa”.
“Hoy estamos ante una segunda etapa que busca descarbonizar sectores donde las baterías eléctricas no son suficientes, como el transporte pesado, la aviación, la logística y parte de la agroindustria”, sostuvo el legislador que ha seguido el asunto con expectativa.
La empresa inversora cuenta “con acuerdos comerciales internacionales para colocar parte de la futura producción, entre ellos, compromisos de suministro con empresas europeas interesadas en reducir la huella de carbono de sus operaciones. El interés internacional por Uruguay no es casual”, dijo Gorosterrazú.
La producción de hidrógeno verde requiere enormes volúmenes de energía renovable para alimentar los procesos de electrólisis mediante los cuales se separa el hidrógeno del agua, por lo cual fue clave la negociación con UTE, aunque no se mencionó el precio y/o modalidades acordadas.
Prevenir situaciones de explotación sexual y aumento de la prostitución
Gorosterrazú dijo al diario La R y confirmó a la diaria que “la llegada de HIF Global tiene una dimensión territorial”.
El legislador dijo que “Paysandú tiene tradición industrial, infraestructura y recursos humanos. Esta inversión puede volver a colocar al departamento en un lugar estratégico dentro del desarrollo productivo nacional”.
“Tenemos capacidades muy importantes en UTU, la Udelar y la UTEC. Hay que aprovechar esos recursos” con ellos propiciar “oportunidades ciertas para nuestra gente”, recordó.
“La construcción y operación de la planta generaría miles de puestos de trabajo directos e indirectos, además de nuevas oportunidades para empresas proveedoras de bienes y servicios”, detalló.
“La reformulación del proyecto redujo el número máximo de trabajadores contratados durante la etapa de construcción, pasando de unos 3.000 a unos 1.400, distribuidos en un período más largo”, detalló.
En algunos sectores sociales existe preocupación por los problemas sociales que pueda agudizar un proyecto de tales características y se trae a colación las experiencias de las plantas de celulosa. “Tenemos que aprender de experiencias anteriores. Hay que trabajar para prevenir situaciones de explotación sexual, aumento de la prostitución o problemas vinculados a la convivencia social”, advirtió Gorosterrazú.
A la confirmación de la inversión sostuvo que “las exportaciones se situarían entre 1.900 y 2.100 millones de dólares anuales; sería uno de los principales rubros exportadores del país”.
Generación de empleo, desarrollo tecnológico, formación de especialidades, pago de cánones y fortalecimiento de la cadena productiva nacional son parte de los beneficios que, según el diputado, ofrecería esta multimillonaria inversión.
El legislador sanducero subrayó que la concreción de esta inversión es el fruto “de políticas de Estado sostenidas durante casi dos décadas”.